Oposición busca espacios

Rafael Correa en campaña en Ecuador (22/04/2009)
Image caption Hay 7 candidatos a la presidencia pero al parecer Correa sería el favorito en las encuestas.

Aunque son ocho los candidatos que aspiran a la presidencia de Ecuador, cuando los 10 millones de ciudadanos acreditados para votar este domingo se vean ante la boleta electoral, el dilema al que se enfrentarán se reduce a dos opciones: Correa o no Correa.

Pero entre los siete que le disputan el cargo al economista Rafael Correa, ninguno parece tener suficiente arrastre por sí solo para ganarle la partida.

Ciertamente no en primera vuelta (para lo cual se requiere más de la mitad de los votos, o el 40% de los sufragios y una ventaja de 10% sobre el contendor más cercano).

Esto opinaron analistas políticos y dirigentes de la propia oposición, quienes coincidieron en que el sector que no comparte la visión del mandatario ecuatoriano está "desarticulado" y "disperso".

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Sin embargo, en la contienda también están en juego otros dos mil cargos, incluidos 130 diputados a la Asamblea Nacional, 23 prefectos y vice prefectos y 221 alcaldes, todos los cuales tienen que renovarse tras la aprobación, el año pasado, de una nueva Constitución.

Es allí donde algunos opositores están colocando sus apuestas. Y son esos números que los involucrados esperan permitan medir su fuerza, ya no de cara a 2009, sino a las elecciones de 2013.

Así que, desde el punto de vista opositor, la cuestión en debate no sería Correa o no Correa, sino "por cuánto, Correa", afirmaron las fuentes consultadas por BBC Mundo.

Sin candidato único

Uno de los indicadores de la división que caracteriza el bando opositor se encuentra en el hecho de que no logró articular una candidatura presidencial única, aunque esa posibilidad la analizaron algunos partidos y movimientos en el mes de enero.

De entre los siete contendores de Correa, dos se consideran los más "salidores". Se trata del ex presidente Lucio Gutiérrez, por Sociedad Patriótica, y el empresario bananero Álvaro Noboa por el Partido Renovador Institucional de Acción Nacional, PRIAN.

"Era muy difícil lograr una candidatura única a la presidencia en un país como el nuestro, donde hay muchos partidos y movimientos políticos", le dijo a BBC Mundo el ex diputado del Partido Social Cristiano (PSC) - ahora líder de su propio movimiento político - Alfonso Harb.

Para Harb, no se trata llanamente de que la oposición esté fragmentada, "es que todo el mundo se ha hecho oposición entre sí".

Esto está ligado a la turbulencia que ha caracterizado la vida política en la última década en Ecuador -ocho de cuyos presidentes no ha culminado su mandato- causa y consecuencia a la misma vez de un sistema tradicional de partidos en profunda crisis, y frente al cual Rafael Correa se presentó y triunfó como alternativa.

Por eso algunos, como Omar Quintana, ex presidente del Congreso durante el gobierno de Abdalá Bucaram y miembro del Partido Roldosista Ecuatoriano (PRE), creen que lanzarse a la contienda es simplemente "perder el tiempo".

Oposición sin oponerse

"Los partidos son responsables de la desgracia de Ecuador. La oposición ha sido tenue, ha sido nada más que para hacer elecciones. Y para estar en la política, hay que estarlo diariamente", le dijo Quintana a BBC Mundo.

Image caption Gutiérrez y Noboa son los principales contendores que aspiran a la Presidencia de Ecuador.

"La situación de los partidos, incluyendo el mío, ha sido muy difícil. No han podido recuperarse. Yo creo que es un momento en que vamos a pasar una prueba de fuego, y tenemos que sostenernos porque no puede entenderse una democracia sin partidos", dijo, por su parte, el presidente del partido de Izquierda Democrática, Andrés Páez.

Páez hace énfasis en que su organización política quiere representar una "tercera vía": "no está en ese grupo de oposición, pero tampoco está alineado con el gobierno".

Y es que una de las estrategias que algunos consideran poco efectivas por estos días en Ecuador incluye presentarse como crítico radical de las políticas populares del presidente ecuatoriano, en materias como ayudas a los más necesitados.

"El presidente Correa sí ha cumplido con los pobres", señaló Omar Quinta.

"Pero éste es un pueblo que de la noche a la mañana cambia de opinión y toma otras medidas", añadió, en alusión a esa misma inestabilidad que terminó por desacreditar el sistema de partidos tradicionales.

A largo plazo

Así las cosas, ¿qué ganancia pueden esperar los candidatos "no alineados" con el gobierno nacional en las elecciones de este 26 de abril? Algunos, como Andrés Páez, consideran que la oposición saldrá fortalecida en espacios como la Asamblea Nacional.

"No hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista", coincidió Alfonso Harb.

"La estructura de la Asamblea va a ser distinta a la de la Constituyente (en la que Correa tenía mayoría absoluta). Va a quedar en evidencia el gobierno por un constante descenso en su votación", opinó el político de orientación socialcristiana.

Por este motivo, y con sentido pragmático, "muchos partidos se lanzaron ahora al descarte de una elección inmediata para ocupar posiciones en el próximo proceso, en cuatro años", según el ex parlamentario.

En su opinión, en algún momento, y como "en la manada de leones, habrá un león nuevo".

Por ahora la oposición no ha encontrado a su "león". Algunos apuntan hacia ciertas figuras de arraigo regional, como el alcalde de Guayaquil, el socialcristiano Jaime Nebot.

Pero los portavoces consultados coincidieron en que para ellos se avecina una batalla de "largo aliento". Son tiempos de recomposiciones y reajustes en el mapa político ecuatoriano, en los que "hay que estar preparado para saber que la pelea no va a terminar con los mismos actores con los que empezó", según expresó Alfonso Harb.

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