Última actualización: martes, 28 de abril de 2009 - 20:45 GMT

México sin restaurantes

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Aunque no van a estar técnicamente cerrados, a partir de este martes los restaurantes de Ciudad de México sólo podrán vender comida para llevar, como una manera de hacer frente a la epidemia de gripe porcina.

"Todos los restaurantes tendrán que suspender sus actividades de manera parcial", advirtió José Ángel Ávila, secretario de Gobierno.

También se oficializó la orden de cierre de gimnasios, clubes deportivos y billares.

Esta medida se suma al cierre de juzgados, cines, museos, estadios y otros lugares de reunión pública que ya se estaba implementando en la capital.

La Cámara Nacional de la Industria Restaurantera rechazó la restricción.

"Nosotros no podemos avalar ni estar de acuerdo con esa medida arbitraria", dijo Francisco Mijares, presidente del gremio, quien agregó que esta medida será "el tiro de gracia" para una industria que ha sido duramente golpeada por la crisis económica.

Un virus que sólo mata en México

"No nos han dicho nada"

La noticia tomó por sorpresa a los trabajadores de los restaurantes capitalinos.

Me parece bien si prohíben las mesas en lugares cerrados donde puede haber más contagio, pero creo que deberían dejar las mesas al aire libre

Alejandro Pérez, cliente del café Toscano, Ciudad de México

"Hasta ahora no nos han dicho nada. Vamos a seguir ofreciendo nuestros servicios de manera normal", comentó un empleado de un restaurante ubicado en la Colonia Condesa.

La misma reacción se produjo en otros cafés y restaurantes del barrio que aún no se enteraban de la noticia.

Entre los clientes hubo reacciones mixtas. Algunos le dijeron a BBC Mundo que hay que hacer todo lo necesario para combatir esta emergencia y si eso implica no comer en restaurantes, "pues ni modo", comentó una chica mientras terminaba de tomarse su café.

Otros, si embargo, consideraron que la medida era un poco exagerada.

"Me parece bien si prohíben las mesas en lugares cerrados donde puede haber más contagio, pero creo que deberían dejar las mesas al aire libre", le dijo a BBC Mundo Alejandro Pérez, uno de los clientes del café Toscano.

"No se qué creer"

En el restaurante Orquídea había un ambiente de incertidumbre. Uno de los chefs asesores, Mario Barrios, dijo que le parece muy raro todo lo que está ocurriendo en torno a la epidemia.

Me parece raro que no hayan cancelado los vuelos si la epidemia está matando gente. Yo creo que hay intereses políticos detrás de todo esto

Mario Barrios, chef

"No sé qué creer. Estoy preocupado porque tengo un vuelo a Holanda mañana y todavía no se si voy a poder viajar. Me parece raro que no hayan cancelado los vuelos si la epidemia está matando gente. Yo creo que hay intereses políticos detrás de todo esto", dijo en conversación con BBC Mundo.

Muchos mexicanos se preguntan lo mismo. No se explican por qué no se ha cerrado el transporte público y por qué todas las personas tienen que ir a trabajar como si no estuviera ocurriendo nada.

La mayor parte de la población camina por las calles con las mascarillas azules que cubren sus rostros y tratan de hacer una vida lo más normal posible, pero la gente tiene miedo y sospecha que no ha recibido toda la información.

"Yo creo que nos están ocultando las cosas, que no nos están diciendo toda la verdad", dijo Guadalupe Vargas, una madre que está preocupada por la salud de sus hijos.

Alerta en supermercados

En las últimas horas los "chilangos", como se les llama a los habitantes del Distrito Federal, se lanzaron a los supermercados a realizar compras masivas para proveerse de los productos de primera necesidad, por temor a un posible cierre de los comercios si la epidemia sigue creciendo.

Agua, arroz y atún son algunos de los productos más cotizados por los clientes.

Algunos reconocieron que se ha producido una especie de "paranoia" sobre una eventual disminución en la disponibilidad de algunos alimentos.

"No quiero que a mis hijos les falte nada", dijo Dolores Vargas, cuando salía de un supermercado.

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La amenaza de la gripe porcina

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