Lugo y Lula a puertas cerradas

Los presidentes de Brasil y Paraguay, Luiz Inacio "Lula" da Silva y Fernando Lugo respectivamente, dejaron a la prensa expectante durante su esperado encuentro en Brasilia este jueves.

Image caption Ambos mandatarios darán a conocer el resultado de la reunión el viernes.

Estaba previsto que los mandatarios informaran al cabo de la reunión si habían logrado un acuerdo sobre el polémico tema de Itaipú, la represa que los vecinos construyeron en 1984 y que es materia de tensión entre ambas naciones.

Sin embargo, entrada la noche, los representantes de ambos gobiernos informaron que el debate continuará durante la cena que compartirán los mandatarios, y sólo el viernes habrá una declaración a los medios.

El prolongado encuentro entre los presidentes es un reflejo de lo espinoso que es para ambos líderes el tema de la hidroeléctrica binacional.

Según el Tratado de Itaipú, que firmaron los gobiernos militares de Brasil y Paraguay en 1973, las dos naciones tienen derecho al 50% de la energía que produce la represa.

Sin embargo, Paraguay sólo usa el 5% de la electricidad y, por contrato, el resto se lo vende al Estado brasileño, a un precio fijo.

Desde que asumió la presidencia en 2008, Lugo ha presionado a Brasil para tener libre disposición de ese excedente, por el cual quiere cobrar precios de mercado.

Participe: ¿Tratado intocable?

Oferta brasileña

Según los medios brasileños, durante la visita de Lugo a Brasil, Lula le habría concretado una oferta que incluiría créditos por un valor de US$1.500 millones para obras de infraestructura.

También aceptaría duplicar a partir de 2010 el monto que paga por la energía excedente de Itaipú, que en este momento asciende a US$130 millones por año.

Sin embargo, ese monto está muy alejado de las pretensiones paraguayas, que quieren quintuplicar lo que reciben hoy en día.

Según Paraguay, si vendieran su excedente de energía a precio de mercado en el propio Brasil, lograrían más de US$1.000 millones.

Para los brasileños, la venta de la energía extra a la empresa estatal Electobrás es una estipulación del Tratado de Itaipú, y no está en discusión.

De eso no se habla

Otro tema sobre el que Brasil no quiere debatir es el de la deuda que contrajo Paraguay con su país por la construcción de Itaipú.

Asunción tiene hasta 2023 para pagarle a Brasil US$18.000 millones por los préstamos que le hizo Brasilia para la obra.

Sin embargo, el gobierno de Lugo no reconoce esa deuda.

El periodista paraguayo Cristian Cantero le explicó a BBC Mundo que el gobierno de Asunción considera que su deuda ya está paga, y que fue un cuestionado acuerdo el que lo perjudicó.

"Cuando comenzó a funcionar Itaipú, en los años 80, ambos países establecieron que la tarifa por la energía de la represa debía ser de más de US$17 por kilovatio, para que Paraguay terminara de pagar su deuda en el 2023", afirmó.

"Sin embargo, por presión de empresas eléctricas brasileñas se bajó esa tarifa a US$10, y fue ahí que se generó una deuda que Paraguay considera ilegítima", dijo el profesional del diario Última Hora.

Buenas relaciones

Más allá de que los desacuerdos persisten, tanto Lula como Lugo han mostrado una disposición a buscar consenso.

"Tenemos dificultades, situaciones que podemos superar juntos. Soy uno de los convencidos de que el diálogo es la mejor arma", afirmó durante su visita el mandatario paraguayo.

Sin embargo, para ambos hombres, Itaipú es un dilema de gran peso político.

"Brasil es el principal socio comercial de Paraguay, así que a este país no le conviene que se lleven mal. Sin embargo, el reclamo de Itaipú ha sido la bandera de Lugo desde su campaña", afirmó Cantero.

"En tanto, Brasil no quiere perder liderazgo en la región o aparecer como el malo de la película, pero Lula tiene mucha presión en su país para no ceder ante los reclamos de Paraguay", señaló el periodista.

El gobierno paraguayo ha establecido un plazo hasta agosto para definir si lleva el tema ante un tribunal internacional.

Contenido relacionado

Vínculos

El contenido de las páginas externas no es responsabilidad de la BBC.