Entre el diálogo y el litigio

Itaipú   Foto: Cortesía de Itaipú Binacional
Image caption Itaipú es la mayor hidroeléctrica del mundo en producción de energía. Foto: Cortesía de Itaipú Binacional

De una reunión de alto nivel puede depender que haya o no una demanda internacional. El presidente de Paraguay, Fernando Lugo, llega este jueves a Brasil, donde sostendrá un encuentro clave sobre la hidroeléctrica de Itaipú con su par Luiz Inácio Lula da Silva, que podría abrir el camino a un entendimiento histórico entre los vecinos o dar paso a un litigio.

La represa fue construida por ambos países en 1973, y aunque los dos tienen derecho a utilizar el 50% de la energía generada, en la actualidad Paraguay sólo utiliza el 5% y tiene la obligación contractual de venderle el resto a Brasil a un precio que considera injusto.

Según Fabricia Peixoto, corresponsal de la BBC en Brasil, El gobierno paraguayo quiere revisar los puntos relativos a sus ingresos y su deuda, y no descarta iniciar un litigio contra Brasil.

En ese contexto, un entendimiento a nivel presidencial podría sentar las bases para un nuevo acuerdo sobre la hidroeléctrica y disipar la posibilidad de una disputa judicial.

Participe: ¿Tratado intocable?

Equipos de ambos gobiernos han estado trabajando en los últimos dos meses para llegar a la reunión de este jueves con una propuesta que, al menos, "indique" la posibilidad de un acuerdo.

Peixoto indicó que el miércoles por la noche, Lula tuvo una última reunión sobre el tema, en la que cuatro ministros y técnicos del área energética le presentaron una serie de cambios que consideran "viables".

Ahora le toca a Lula decidir qué presentará o no sobre la mesa en el encuentro de este jueves.

Según el ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Celso Amorim, Lula verá con Lugo si existe una "disposición" a encontrar una solución "pragmática" y que, al mismo tiempo, "sea justa para los dos países".

Insatisfacción

Image caption Hasta ahora Brasil se ha negado a revisar el tratado, que Paraguay cuestiona.

Fabricia Peixoto indica que, hasta ahora, el gobierno paraguayo se ha mostrado insatisfecho con las ofertas del lado brasileño.

Sin embargo, la presidencia de Brasil apuesta a que Lula podrá persuadir a Lugo sobre "los beneficios" de su propuesta.

Por ejemplo, Brasil ofreció líneas de financiación por un valor de US$1.500 millones para obras de infraestructura en el país vecino.

Además -añade Peixoto- también propuso aumentar el valor que paga por la energía excedente, lo que resultaría en US$110 millones adicionales al año para la hacienda pública paraguaya.

Paraguay quiere un reajuste mayor, la revisión de su deuda con Brasil y la libertad de vender su parte de la energía generada por la hidroeléctrica.

"Apelamos ahora a la solidaridad del presidente Lula", dijo el director general paraguayo de Itaipú, Carlos Balmelli.

Argumentos

Según Peixoto, la lista de demandas del gobierno paraguayo es amplia. Uno de los puntos principales es lo que Brasil le paga al país vecino por la energía excedente.

Ambos países tienen derecho al 50% de la energía generada por la hidroeléctrica, pero Paraguay usa apenas el 5% de lo que le corresponde.

Lo restante lo vende obligatoriamente a la empresa brasileña Eletrobrás, que le paga a Paraguay US$45,31 por megavatio-hora (MWh).

Sin embargo, Paraguay en realidad recibe US$2,8, ya que Brasil descuenta los US$42,5 restantes como pago de deuda.

La deuda, que tiene que ver con los préstamos hechos por Brasil a Paraguay en la época de la construcción de la hidroeléctrica, actualmente se eleva a unos US$18.000 millones y, según el acuerdo, tiene que ser pagada hasta el año 2023.

El gobierno paraguayo no sólo quiere un incremento del dinero que recibe por la energía, sino también el derecho de vender libremente su parte.

Carlos Balmelli dice que Brasil tiene una interpretación "abusiva" del tratado al no permitir que Paraguay venda su energía excedente.

"En ninguno momento el tratado dice que Eletrobrás tiene la preferencia sobre esa energía", señala.

"Ésa es una interpretación abusiva, una situación de prepotencia porque Brasil es mayor", añade.

La corresponsal de la BBC en Brasil indica que la posición de la presidencia brasileña es que "intenta ayudar" el país vecino, sobre todo en un momento delicado para Lugo, que afronta una polémica sobre acusaciones de paternidad. Sin embargo, dice que sería "imposible" ceder en todos los puntos.

Fuentes del gobierno brasileño señalan que es "posible" resolver el tema de lo que se le paga a Paraguay, pero que Eletrobrás continuará teniendo la preferencia sobre la energía excedente, "como dice el tratado".

Disputa

De acuerdo a fuentes de los dos gobiernos consultadas por la corresponsal de la BBC en Brasil, ninguna de las partes tiene interés en llevar el debate sobre Itaipú a una instancia internacional.

Pero la evaluación es que Brasil "tendría más que perder" con un desgaste regional.

Ya Brasil tiene una disputa con Ecuador, que cuestiona una deuda con el Banco de Desarrollo de Brasil (BNDES).

Luiz Pinguelli Rosa, ex presidente de Eletrobrás y profesor de la Universidad Federal de Río de Janeiro, está a favor de que Brasil haga "concesiones", pero que no le causen "grandes pérdidas" al gobierno. En su opinión, el gobierno paraguayo está "mezclando dos asuntos".

"Una cosa es buscar una mayor cooperación entre Brasil y Paraguay, mejorando las condiciones de desarrollo y utilizando la hidroeléctrica con ese fin. En cuánto a esto, estoy de acuerdo en que Brasil puede hacer concesiones", dice.

"Otra cosa es cuestionar lo que se firmó. Eletrobrás sí tiene preferencia en la compra de energía; es un hecho que está en el tratado. Cuestionar eso sería faltar a la verdad", asegura Pinguelli Rosa.