Nuevas amenazas contra Globovisión

Nicolás Maduro, canciller de Venezuela
Image caption El canciller de Venezuela afirmó que Ravell y Globovisión "son violadores de la Constitución".

Portavoces del gobierno y de la oposición en Venezuela atacaron y defendieron, respectivamente, al canal de noticias Globovisión, de abierta línea opositora, después de que el presidente Hugo Chávez anunció medidas drásticas "contra medios que atropellan la verdad e incitan a la guerra".

"Ese loco con ese cañón se va a acabar o me dejo de llamar Hugo Rafael Chávez Frías", advirtió el mandatario, en lo que se interpretó aquí como una alusión directa al director de la planta privada, Alberto Federico Ravell.

Este lunes, el canciller de Venezuela y vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela, PSUV, Nicolás Maduro, fue más directo: "Alberto Federico Ravell y Globovisión son violadores de la Constitución y de los derechos de los venezolanos", dijo. También calificó a la empresa de información de "forajida, antidemocrática, fallida y fascista".

Por la oposición, el alcalde metropolitano Antonio Ledezma fungió de portavoz de varios partidos políticos, los cuales, aseguró, defenderán a todos los canales de televisión o emisoras de radio amenazadas con posible medida de cierre.

Esta es la segunda vez en dos años que un canal de televisión se encuentra en el ojo del huracán en Venezuela, aunque la disputa entre el presidente y la estación de noticias es de larga data.

El primero fue Radio Caracas Televisión (RCTV), al que el mandatario venezolano acusaba de conspirador y golpista, por su cobertura de los hechos que desencadenaron el intento de golpe de Estado de abril de 2002.

En Venezuela, el espectro radioeléctrico pertenece al estado, y los canales privados obtienen concesiones de explotación. En el caso de RCTV, llegó la fecha de vencimiento de su concesión y el gobierno decidió no renovársela en el año 2007.

Para Globovisión el cierre podría producirse por la vía de una sanción de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones, ante la cual acumula varios expedientes. Si dos de ellos son decididos en su contra, la pena podría ser de clausura definitiva.

El terremoto que no fue

El más reciente -que dio pie a las palabras de Chávez el fin de semana- tiene que ver con la forma como informó de un sismo ocurrido en la zona central del país la semana pasada.

Image caption En 2007 el gobierno venezolano decidió no renovar la licencia a RCTV.

El sismo se sintió a las 04:40 hora local en Caracas y la zona central del país. Globovisión interrumpió su programación, primero para intentar un contacto telefónico con el director de la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas, Funvisis, que no se concretó.

Minutos después, el director del canal, Alberto Federico Ravell, confirmó la noticia vía telefónica en conversación con el periodista de guardia.

"Queríamos avisarle a los televidentes de Globovisión y del mundo entero que extraoficialmente se conoce que el temblor que se sintió en Caracas hace unos instantes fue de 5.5. Eso lo reporta el servicio de sismología de Estados Unidos (...) El temblor se sintió muy fuerte en todo el país, no hay nada por qué alarmarse, la gente salió a la calle, no ha habido ninguna réplica, todo está en paz", dijo Ravell.

Ravell agregó sentía "angustia" por no haber encontrado a ninguna autoridad oficial para obtener información exacta.

El gobierno considera que el canal tenía que haber esperado por información de órganos oficiales y que la intervención en vivo del director del canal buscaba sembrar el pánico y desestabilizar el país.

Image caption Ledezma aseguró que defenderán a los canales de televisión amenazados con posible medidas de cierre.

"Una cosa es informar sobre un movimiento sísmico (...) y otra utilizar este hecho para generar terror en la gente y aprovecharlo políticamente", dijo este lunes Nicolás Maduro.

El canciller agregó que el canal tiene un "historial largo de terrorismo mediático", de "racismo, de promoción del magnicidio y debilitamiento de las instituciones del Estado, incluida la Fuerza Nacional Bolivariana", según señala la nota de prensa del canal estatal Venezolana de Televisión.

Por su parte, Antonio Ledezma calificó toda la situación de "insólita". "El gobierno cree que si se cierran los medios de comunicación no tendremos informaciones terribles, como los 278 homicidios que se produjeron la semana pasada", señaló.

Ledezma aseguró que "a partir de este momento, la sociedad democrática se declara en estado de alerta para defender la libertad de expresión", aunque no especificó cómo se traducirá eso en acciones.

Críticas internacionales

Durante las últimas semanas algunos organismos internacionales han efectuado críticas sobre el respeto a los derechos a la información y expresión en Venezuela.

El más reciente fue la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que en su informe anual, correspondiente al año 2008, manifestó preocupación por la "falta de información y acceso a las fuentes oficiales", así como, en general, de un "ambiente hostil para la discusión política".

Image caption Chávez mandó a la CIDH “bien largo al cipote”.

Chávez rechazó de plano este informe y amenazó con salirse de la Organización de Estados Americanos. A la CIDH la mandó "bien largo al cipote (al infierno)".

William Echeverría, presidente del Colegio Nacional de Periodistas (CNP) y conductor de un programa en Globovisión, le dijo a BBC Mundo que las palabras de Chávez el domingo fueron "una amenaza directa que busca amedrentar a los dueños de medios y a los trabajadores de la información".

"Después de esto viene la peor enfermedad que puede hacer metástasis en el gremio periodístico, que es la autocensura", agregó.

El portavoz del CNP recordó que en otra decisión reciente, la CIDH estableció que sí había una relación entre las "palabras altisonantes del jefe del Estado" y la actuación de otros personeros del gobierno y "grupos políticos violentos que creen en el proyecto político del presidente Chávez".

Según Echeverría, puede ser que haya una orden administrativa para acelerar una sanción a Globovisión o un escenario en el que "grupos violentos arremetan contra los medios".

Globovisión está considerado como uno de los pocos medios televisivos en Venezuela que critica frontalmente al gobierno del presidente Chávez, haciendo uso incluso de la ironía y la sorna.

Aunque su penetración real en el mercado de medios en circunstancias normales es relativamente modesta, es referencia en momentos de alto impacto noticioso.

La moneda tiene otra cara para los simpatizantes del gobierno. "Es el 'papá de los helados' (el más grande entre los grandes) en materia de propaganda contrarevolucionaria, que tiene un gran impacto sobre el imaginario de la gente (...) Hay que liquidarlo, porque es el enemigo", opinó este lunes el portavoz del Partido Comunista Venezolano, Douglas Gómez.

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