Más tensión entre Bolivia y Perú

Las réplicas de los hechos sangrientos de Bagua, en la Amazonia peruana llegaron a Bolivia y profundizaron las tensiones entre los gobiernos de Evo Morales y Alan García.

Image caption Las réplicas de los hechos en la Amazonia peruana profundizaron las tensiones entre Bolivia y Perú.

Entre los dichos y contradichos de uno y otro lado, representantes del gobierno boliviano llegaron a acusar a la administración de García de ser responsable de la masacre de indígenas; mientras que voceros del oficialismo peruano señalaron a Morales como un instigador de los mismos sucesos.

¿Qué opina del conflicto en Perú?

El oficialismo peruano, representado por el parlamentario Luis González Posada, pidió investigar la "conexión boliviana" porque, según su percepción, Morales incitó a la rebelión a los indígenas de su país a través de una carta enviada a la IV Cumbre Continental de los Pueblos Indígenas de América, realizada en Puno, Perú.

Tras esas afirmaciones, el vicepresidente de Bolivia, Álvaro García Linera, dijo este martes que "lo que provoca los conflictos, la violencia, la muerte y las sublevaciones, no son cartas ni documentos. Son los problemas internos de cada sociedad, son las injusticias, los abusos y las discriminaciones que llevan a la gente a plantear sus luchas, sus resistencias, sus sublevaciones".

De la rebelión a la revolución

Morales, en su carta a los pueblos indígenas reunidos en Puno, fechada el 29 de mayo, había dicho que "este es el momento para que todos sepan que nuestra lucha no termina, que de la resistencia pasamos a la rebelión y de la rebelión a la revolución. Este es el momento de la segunda y definitiva independencia".

Image caption Las relaciones entre Lima y La Paz han sido tensas en los últimos meses.

García Linera comentó que su gobierno no aceptará "ni la injuria, ni la calumnia, ni la infamia" de algunos voceros peruanos que, en su criterio, interpretaron la carta de Morales como un llamado a la violencia con el fin de "esconder problemas internos".

Tras conocerse los enfrentamientos de Bagua, la ministra de Justicia de Bolivia, Celima Torrico, señaló que "el único responsable de este hecho es el gobierno actual del vecino país (Perú). Es reprochable la actitud que asumió el presidente (Alan García) que no atendió las demandas de los indígenas, ahora esperamos que asuman la responsabilidad sobre este hecho".

Este martes, García Linera matizó esa posición diciendo que los asuntos internos de cada país deben resolverse también de manera interna y aseguró que el gobierno de Morales reafirma "el absoluto respeto a la soberanía de los pueblos".

Opositores del lado de Perú

En medio de esta crisis bilateral, los opositores bolivianos se pusieron del lado del gobierno de García pues acusaron a los voceros de Morales de ejercer injerencia en asuntos internos de Perú.

Image caption El gobierno de Morales reiteró el absoluto respeto a la soberanía de los pueblos.

El presidente del Senado, el opositor Oscar Ortiz, lamentó "que el presidente, quien debiera actuar en el marco de la democracia, siga estimulando rebeliones y revoluciones cuando todo cambio debiera hacérselo en el marco de las constituciones y de las elecciones".

El senador Luis Vásquez del opositor Podemos dijo no poder entender cómo se ha llegado a este punto. "El Perú ha sido un aliado histórico y permanente de Bolivia. Sangre peruana se ha derramado en las costas del Pacífico defendiendo territorio boliviano, cómo es posible llegar a la sin razón, de parecer aliados silenciosos del gobierno chileno, que nos ha privado del acceso marítimo y aparecer polarizando con la república del Perú que han sido nuestros aliados históricos", apuntó Vásquez.

Tres desencuentros

Las tensiones, sin duda, tienen su origen en las diferencias ideológicas de ambos gobiernos. Sin embargo, al menos tres hitos marcaron esta accidentada relación en el último tiempo.

El primero tiene que ver con la decisión de Perú de demandar a Chile ante La Haya por los límites marítimos. Ese hecho fue interpretado por el gobierno de Morales como un intento de postergar la demanda marítima de Bolivia ante Chile.

El presidente García respondió que, en su percepción, "Bolivia hace rato" abandonó su demanda marítima. Morales, en aquella ocasión respondió que "la mucha gordura" le está afectando a Alan García.

El segundo momento de tensión surgió luego de que el gobierno peruano otorgará asilo a tres ex ministros bolivianos, opositores a Morales. Entonces, el mandatario boliviano llegó a decir que las relaciones con Perú están "en alto riesgo".

Lea: Canciller de Perú duda de justicia boliviana

Finalmente, el tercer incidente surgió con los hechos de Bagua, que volvieron a tensar las relaciones entre Bolivia y Perú, esta vez con acusaciones mutuas de intromisión en asuntos internos.

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