Campaña tras las rejas

Campaña de Luis Patti
Image caption Patti no ha podido estar presente en los actos de su polémica campaña.

Desde su celda, Luis Abelardo Patti observó las idas y vueltas a las que, en los tribunales, estuvo sujeta su candidatura a diputado nacional para las elecciones legislativas argentinas. Y a pocos días de los comicios de este domingo, el polémico político parece haber quedado fuera de la contienda.

Este ex subcomisario de policía, de 56 años, se postuló para ocupar una banca de legislador nacional por el Frente “Con Vos Buenos Aires", una de las fracciones del peronismo disidente.

Pero, desde que comenzó la campaña, Patti fue un candidato in absentia en los actos y mitines de su partido: el ex agente de seguridad está tras las rejas, acusado de crímenes de lesa humanidad durante el último régimen militar, entre 1976 y 1983.

Desde que se hizo pública, la nominación de Patti estuvo sujeta a toda clase de vaivenes.

Primero, un tribunal le dio luz verde para participar en la carrera electoral, alegando que no existía "condena alguna respecto del nombrado", que está detenido con carácter preventivo hasta que los tribunales resuelvan las causas en su contra.

Entonces, Patti se lanzó de lleno a hacer "campaña telefónica" desde una cárcel en la provincia de Buenos Aires.

Impugnación

El acto de lanzamiento de "Con Vos Buenos Aires" se realizó en un clásico teatro porteño. "¿Me escuchan bien?", preguntó el líder de la lista desde un ruidoso teléfono público de la prisión.

Image caption "Yo estoy de acuerdo con que se prohíba a un condenado, pero nunca a quien ni siquiera fue a un juicio oral, como yo", dijo Patti a BBC Mundo.

No se escuchaba bien, pero eso no impidió que unos 600 seguidores festejaran eufóricos sus arengas de voz metálica y entrecortada. Para los representantes del frente, su líder es un “preso político de la democracia".

Durante la campaña, los mitines y caminatas de su partido se realizaron sin el candidato, con contactos telefónicos para asesorar a sus acólitos, entre ellos, sus dos hijos, que lo secundan como aspirantes a concejales.

Eso, hasta que la Cámara Electoral argentina decidió impugnar su postulación, en respuesta a un reclamo de organizaciones de derechos humanos.

Eso dio pie a una batalla legal cuyo último giro de timón fue la decisión de la Junta Nacional Electoral, este martes, de vetar la participación del partido de Patti en su conjunto, por no haber presentado a término las boletas nuevas sin el nombre del ex policía a la cabeza de los candidatos.

"Sepan los electores que si ponen en la urna una boleta que diga Patti, ese voto será tan nulo como si hubieran colocado a Homero Simpson o una feta de algún embutido", declaró una autoridad en materia electoral a un periódico argentino.

Dilema moral

Patti no es un recién llegado a la arena política, y su desempeño público, así como su pasado, ha generado fuertes rechazos en algunos sectores de la población.

¿No entraña un cierto dilema presentarse a un cargo de legislador cuando se está bajo sospecha de crímenes gravísimos?, le preguntó BBC Mundo en una entrevista telefónica que el candidato concedió desde la cárcel.

"Pero, usted sabe, yo no lo hice. Escobar (la localidad donde ejercía funciones en los años ‘70) no era una dependencia policial que hacía procedimientos de características políticas, nunca hacíamos subversión… Creo que todos necesitamos mirar para adelante, porque en esos años nadie tuvo razón", aseveró el político, que defiende su inocencia.

Los abogados de Patti habían anunciado que prepararían un pedido de excarcelación si los cómputos confirmaban al ex subcomisario en un cargo legislativo. Pero la decisión de la Junta Electoral puso esta maniobra en compás de espera.

Intentos fallidos

En sus pasos anteriores en la política -que incluyeron su desempeño como intendente de la localidad bonaerense de Escobar, con más del 70% de la adhesión de los vecinos-, Patti ya fue electo como legislador nacional en 2005.

Image caption El caso de Patti ha acaparado la atención de la prensa argentina antes de las elecciones.

Sin embargo, jamás pudo asumir su banca: la misma Cámara de Diputados le impidió juramentar "por falta de idoneidad moral".

Ahora, en el Congreso se debate un proyecto de ley nacido, en parte, como consecuencia de esta candidatura polémica. Se trata de una regulación para impedir que los acusados de violaciones a los derechos humanos se postulen para cumplir funciones públicas electivas.

"Este es un mensaje para el futuro de nuestra sociedad. Se debe evitar que los represores residuales como Patti y otros tantos, con causas abiertas por delitos similares, tengan la posibilidad de asumir cargos", declaró Victoria Donda, diputada por el Movimiento Libres del Sur, una de las que había respaldado la impugnación del candidato tras las rejas.

Patti y sus seguidores, en tanto, aseguran que son víctimas de una "proscripción".

"Yo estoy de acuerdo con que se prohíba a un condenado, pero nunca a quien ni siquiera fue a un juicio oral, como yo. Yo creo que la política metió mucho la cola en este tema", denunció ante BBC Mundo el ex policía, quien sostiene que su prisión preventiva es una “jugada sucia” en el marco de la campaña.

Según los voceros de “Con Vos Buenos Aires”, el fallo de la Junta Electoral de vetar al partido no sólo afecta a Patti sino también a otros 1.500 aspirantes a cargos en todo el país, y aseguran que no tienen tiempo, ni dinero, para rehacer las boletas sin el nombre del candidato vetado.

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