Argentina: se disparan muertes por gripe porcina

Una pareja pasea a las puertas de un hospital de Buenos Aires.
Image caption Ante los nuevos casos de gripe, las autoridades argentinas temen un "desbordamiento hospitalario".

Once muertos más en el término de 48 horas se sumaron a la lista de víctimas fatales de la gripe porcina en Argentina.

Ya son 21 los fallecimientos por causa del virus H1N1, concentrados en la ciudad de Buenos Aires y el cinturón suburbano alrededor de la capital y con un primer caso mortal en el interior del país, en la provincia de Misiones. El fuerte incremento de casos fatales, que se duplicaron en sólo dos días, elevó el estado de alerta sanitaria en el país.

El ministro de Salud bonaerense, Claudio Zin, anunció que los hospitales postergarán todas las cirugías que no tengan carácter urgente, con el fin de liberar camas, equipamiento y personal médico para atender a pacientes de la influenza. Hasta ayer, había más de 330 de ellos internados en centros de salud de todo el país, 75 en estado grave.

Asimismo, el funcionario anticipó que convocarán a médicos jubilados y estudiantes avanzados de medicina para cubrir guardias de emergencia, ante una situación que parece haber llevado al sistema sanitario al borde de su capacidad.

A ello se suma un operativo de hospitales móviles, y la decisión de descentralizar la entrega de los medicamentos antivirales con los que se trata la infección, que hasta ahora sólo se hacía en tres centros públicos de Buenos Aires.

El ministro Zin reconoció que podría registrarse una "sobredemanda hospitalaria", cuando, con el recrudecimiento del invierno en el Cono Sur, a los casos sospechosos de gripe porcina se sumen los afectados por la influenza estacional.

Lea el blog de los editores: El engaño de los casos confirmados

Cuarta en el mundo

Argentina está así cuarta en la lista de países con mayor número de muertes por este mal, detrás de América del Norte –Canadá, Estados Unidos y México-, la región donde se desató la pandemia. Ocupa, por tanto, el primer lugar en casos de muerte en Sudamérica, secundada por Chile, con siete decesos, y Colombia, donde se han registrado dos.

De acuerdo con las cifras que maneja el Ministerio de Salud, 16 de las 21 muertes acumuladas hasta hoy ocurrieron en el llamado Gran Buenos Aires, densamente poblado y con zonas de extrema pobreza. Otras cuatro corresponden a la capital, mientras que la dispersión al interior del país se confirmó con la primera muerte en la provincia de Misiones, en el noreste.

Según las autoridades, el incremento de casos fatales es producto de una mera correlación matemática: a mayor número infecciones confirmados, la tasa de mortalidad de la gripe - de alrededor del 0,7 por ciento- se manifiesta en un número creciente de muertes.

"Aunque aún se analiza el aumento, es lógico que ocurra cuando hay más casos de infectados en el país", expresó Carlos Soratti, Secretario de Políticas, Regulación e Institutos del Ministerio de Salud, en declaraciones a la prensa.

Y el número de contagiados sigue subiendo por centenares: el último informe de las autoridades sanitarias indicó que el miércoles se sumaron 97 nuevos casos, para un total de 1.391 positivos confirmados.

La misma cartera de Salud reconoce que podrían ser muchos más, ya que –según la nueva fase epidemiológica, puesta en marcha por el gobierno la semana pasada-, los estudios de diagnóstico preventivo que se están realizando para confirmar la presencia del virus son muchos menos, y sólo se practican en casos severos.

Mitigación o contención

Image caption Con la llegada del frío, al menos un 20 por ciento de la población ya presenta síntomas de gripe estacional.

Esta decisión de reducir el número de hisopadas de diagnóstico, que generó preocupación en muchos ciudadanos comunes, está respaldada por criterios epidemiológicos para el tratamiento de este tipo de infecciones.

Al incrementarse el número de muertes, el gobierno argentino decidió dividir al país en dos, y aplicar una política sanitaria diferenciada en las zonas donde el virus ha causado decesos.

Por un lado, Buenos Aires está en "etapa de mitigación" declarada, en la que la atención se concentra en los grupos de riesgo, más susceptibles de sufrir complicaciones si se contagian el H1N1. En el resto del país, siguen vigentes las medidas de contención -como el cierre de escuelas- para evitar que el virus se propague.

Estas medidas oficiales fueron respaldadas por profesionales médicos independientes consultados por BBC Mundo, quienes aseguraron que los pasos que está siguiendo Argentina son los que dictan las reglas de la Organización Mundial de la Salud y otros organismos rectores en la materia.

Según explicó a BBC Mundo el director de Epidemiología de Buenos Aires, Mario Masana Wilson, a las autoridades les preocupa contener el contagio en el comienzo del invierno, cuando los pacientes de gripe común muestran históricamente un incremento.

En este sentido, la llegada del frío invernal a Buenos Aires, esta semana, podría agravar el cuadro de situación. Según el ministro Zin, un 20% de la población muestra ya síntomas de influenza estacional.

Sin turismo

En tanto, Brasil emitió una recomendación oficial pidiendo a sus ciudadanos que cancelen sus viajes a Argentina y Chile, después de comprobar que el 40% de los infectados brasileños contrajo la enfermedad en estos países.

El gobierno brasileño decidió, además, incrementar los controles en las fronteras terrestres.

La medida, anunciada por el ministro de Salud, José Temporao, fue vista con recelo desde Argentina: aunque otra gran parte de los contagios de Brasil se registró en Estados Unidos, las autoridades no llamaron a cancelar los viajes al país del norte.

El titular de Salud brasileño argumentó que esta diferencia se basa en un hecho estacional: en Argentina y Chile acaba de comenzar el invierno, mientras que en Estados Unidos el frío de este año ya quedó atrás.

Argentina aguarda la reunión de urgencia del comité de crisis, originalmente programada para ayer, que establecería nuevas medidas ante el agravamiento del cuadro general de la gripe A.

Ya se decidió intentar la prevención en los lugares de alta concentración pública durante las elecciones legislativas del próximo domingo: las autoridades pegarán afiches en los que se pedirá a los ciudadanos que mantengan una distancia de al menos un metro mientras hacen fila en los centros de votación.

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