Argentina: en sus marcas, listos...

Mauricio Marcri del partido Unión-PRO
Image caption El alcalde de Buenos Aires, Mauricio Macri, se perfila como un "presidenciable".

Con 34,5% de los votos y 2 puntos de ventaja sobre el oficialismo, Francisco de Narváez celebró su victoria, en la madrugada del lunes, en la elección legislativa que lo llevó a convertirse en el principal referente de la oposición en Argentina.

En una cerrada disputa, el líder de la alianza conservadora Unión-PRO derrotó al ex mandatario Néstor Kirchner, primer candidato a diputado nacional en Buenos Aires por el partido de gobierno, el Frente Justicialista para la Victoria.

Tal como establece el sistema republicano argentino, los comicios definieron el reparto de bancas para renovar la mitad de la Cámara de Diputados y un tercio del Senado, cuando se cumple casi la primera mitad del mandato de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

Sin embargo, los réditos de la elección se medirán, para algunos, mucho más allá de los porcentajes y puestos legislativos conseguidos: cuando aún no había concluido el recuento de votos, la primera plana política del país comenzó a transitar el camino hacia las presidenciales de 2011.

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Futuro en duda

Las urnas allanaron el camino a algunos, y sellaron un destino más sombrío para otros "presidenciables". Y el gran perdedor, coinciden los analistas, ha sido el matrimonio Kirchner.

"Algunos consideran que estamos asistiendo al fin del ciclo del apellido Kirchner, aunque otros no subestiman la capacidad de la pareja de recuperarse. Pero es claro que hay una pérdida de prestigio que se refleja en los votos, con un partido peronista que ve muy oscuro el escenario de aquí hasta las próximas elecciones presidenciales", consideró el analista político Jorge Giacobbe, presidente de Giacobbe & Asociados.

En el discurso de campaña, el mismo Néstor Kirchner se encargó de infundir a los comicios un tono plebiscitario, por el que -según el candidato oficialista- estaba en juego la continuidad del modelo para 2011.

"Estamos eligiendo entre dos modelos", declaró el domingo Cristina Fernández, con el sobre en mano y lista para sufragar.

Pero, horas más tarde, en la oposición y en las mismas filas del oficialismo, se hizo evidente que la adhesión al modelo está en jaque, y la propuesta kirchnerista deberá ser revisada.

"El gobierno va a hacer todo lo posible para mantener el poder hasta 2011, y para llegar lo más fuerte posible a la próxima contienda. En este sentido, podría ocurrir que estas elecciones sean el punto de partida para un proceso saludable de reacomodamiento", dijo a BBC Mundo Dante Sica, ex funcionario y consultor de la empresa Abeceb.

Rumbo a la Rosada

Al tiempo que los Kirchner asumieron su derrota, en varios bunkers de todo el país, distintas fuerzas políticas celebraron el buen desempeño de sus potenciales "presidenciables".

¿Quiénes son? Los observadores coinciden en señalar a Mauricio Macri, actual jefe de gobierno porteño y una de las figuras convocantes de Unión-PRO, como uno de los ganadores en las sombras.

Image caption ¿Podrán los Kirchner reagruparse para las próximas elecciones presidenciales?

El dirigente no puso en juego su apellido en esta contienda, sino que fue el responsable de convocar a Gabriela Michetti y a Francisco De Narváez para encabezar las listas de su alianza opositora. El triunfo rotundo de la candidata porteña, y la conquista voto a voto del codiciado distrito de Buenos Aires encarnada por De Narváez, renovaron las aspiraciones de Macri al sillón presidencial.

En el centro de operaciones de Unión-PRO, en el barrio de Palermo de la capital, comenzaron a repartirse camisetas con la leyenda "Macri 2011" apenas los sondeos confirmaron el buen desempeño del partido, aún cuando el político tiene hasta ahora poca llegada al resto del país.

El jefe de gobierno no tardó en hacer alusión al proyecto "más federal" que encarará su alianza opositora, y fue alentado por cientos de adherentes al grito de "Se siente, se siente, Macri presidente".

El hecho de que De Narváez no pueda postularse al sillón presidencial, por ser colombiano de nacimiento y no estar habilitado por la Constitución, le abre una chance clara a Macri, sin otros potenciales presidenciables a la vista en las filas de su partido.

Réditos para ex kirchneristas

Asimismo, varios políticos que fueron aliados del kirchnerismo en el pasado, encontraron en la elección un ámbito para proyectarse a la candidatura mayor.

El caso más claro es el del vicepresidente Julio Cobos, distanciado de la pareja presidencial desde que decidió votar en el Senado contra un proyecto oficial sobre retenciones móviles al agro, en marzo de 2008.

Desde entonces, el funcionario mendocino, que no dialoga ya con la jefa de Estado, comenzó a perfilarse como uno de los referentes de la oposición a nivel nacional.

El triunfo arrasador de su candidato en Mendoza, por más de 20 puntos porcentuales, dejó a Cobos en la línea de largada rumbo a 2011.

"Para mí puede ser importante tener un triunfo en la provincia y evaluar más adelante un proyecto nacional", había dicho el vicepresidente al momento de votar.

Con más nerviosismo y pendiente de los cómputos hasta último momento, otro ex kirchnerista anotó su nombre entre los presidenciables: el ex gobernador de Santa Fe, Carlos Reutemann, quien obtuvo una ajustada victoria con su postulación a senador nacional.

El político y ex corredor de autos se abrió del oficialismo hace unos meses, y anunció que "esta vez pensaría" ser candidato a la presidencia, con el apoyo del Partido Justicialista. La alicaída imagen de Kirchner y de su segundo, el gobernador bonaerense Daniel Scioli, permitirían a Reutemann convertirse en el referente del peronismo, de cara a la Casa Rosada.

"Pino", también en carrera

Inesperado e histórico. Así calificaron los observadores el triunfo de Fernando "Pino" Solanas, cabeza de lista de Proyecto Sur, una propuesta de izquierda para la Ciudad de Buenos Aires.

En las encuestas preelectorales, Solanas se había disparado en la intención de voto durante las últimas semanas, en un distrito donde históricamente la izquierda no ha logrado buenas cosechas. Salió segundo, detrás de Michetti, con 24% de los sufragios y cinco puntos de ventaja sobre el tercero.

Así, el cineasta y diputado de 73 años, se coló en la campaña que vendrá.

"Queremos gobernar la Argentina. No hicimos este esfuerzo para dejar que los mismos sigan administrando el país", anticipó Solanas, durante su discurso de agradecimiento.

Todavía queda mucho camino por delante. Será hora de balances y análisis, antes de que la próxima contienda presidencial comience a dirimirse. Pero todas las señales están dadas: las legislativas son historia, y el futuro queda en 2011.

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