Castro: "EE.UU. está detrás del golpe"

Hugo Llorens junto a Manuel Zelaya
Image caption Castro acusó a Llorens, de origen cubano, quien aparece en la foto junto a Zelaya.

El ex presidente de Cuba, Fidel Castro, afirmó que EE.UU. está apoyando el golpe de Estado en Honduras. En una de sus habituales reflexiones acusó directamente al embajador norteamericano en Tegucigalpa y a los asesores militares que entrenan al ejército hondureño.

"El golpe fue concebido y organizado por personajes inescrupulosos de la extrema derecha, que eran funcionarios de confianza de George W. Bush y habían sido promovidos por él", expresó Castro en los medios.

El ex mandatario menciona entre los implicados al embajador estadounidense en Honduras, Hugo Llorens, de origen cubano; a Robert Blau, embajador en El Salvador, a Stephen Mc Farland, destacado en Guatemala y Robert Callahan, embajador en Nicaragua.

"Los cuatro siguen la línea de Otto Reich y John Negroponte, que junto a Oliver North fueron responsables de la guerra sucia contra Nicaragua y de los escuadrones de la muerte en Centroamérica", explicó el ex presidente.

Operativamente señala que "la base de Soto Cano (en Honduras), sede de la Fuerza de Tarea Conjunta Bravo, perteneciente a las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, es el punto de apoyo principal del golpe de estado en Honduras".

En una reciente carta abierta, titulada "Yo no orquesté el golpe", Reich negó las acusaciones en su contra y aseguró que el gobierno interino de Roberto Micheletti es "legal y constitucional".

El ex subsecretario de Estado de EE.UU. para Latinoamérica lanzó acusaciones de corrupción contra el depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya.

¿Un costo?

El secretario general del Partido Comunista de Cuba sostiene que el objetivo final no es Honduras: "Estados Unidos tiene el tenebroso plan de crear cinco bases militares más alrededor de Venezuela, con el pretexto de sustituir la de Manta en Ecuador".

Esta semana, el gobierno colombiano confirmó que estaba en negociaciones con el de Estados Unidos para aumentar la presencia de militares y contratistas estadounidenses en varias de sus bases. La autoridades de Colombia aseguran que no se busca reemplazar a Manta y que las bases seguirán bajo control colombiano.

Lea: Colombia: polémica por presencia de militares de EE.UU.

Fidel Castro critica también el plan de diálogo en Costa Rica afirmando que busca ganar tiempo para mejorar la situación de los golpistas. "Es obvio que cada día de retraso tiene un costo para el presidente constitucional", escribió.

Aseguró igualmente que "la maniobra yanki no incrementa las posibilidades de paz, sino todo lo contrario, las disminuye, y el peligro de violencia crece, ya que los pueblos de nuestra América no se resignarán jamás al destino que les tienen programado".

Castro agregó que la mediación costarricense, promovida por EE.UU., cuestiona la autoridad de la ONU y la Organización de Estados Americanos, que se habían comprometido en apoyar a Zelaya.

Más adelante sostiene que la propuesta del presidente designado por el Congreso de renunciar al cargo si Zelaya hacía otro tanto, no tiene valor porque Micheletti ya sabía que "el Departamento de Estado y los militares habían acordado sustituirlo", como parte de la maniobra.

Fidel Castro finaliza su artículo afirmando que "lo único correcto en este momento es demandar del gobierno de los Estados Unidos que cese su intervención, deje de prestar apoyo militar a los golpistas y retire de Honduras su Fuerza de Tarea".

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