Michoacán, un estado militarizado

Llegan más soldados al estado mexicano de Michoacán.
Image caption Ya suman 5.500 los efectivos que vigilan el estado, entre soldados, policías y elementos de la Secretaría de Marina.

El Ejército mexicano envió 2.500 soldados más a Michoacán, en el occidente del país, para reforzar el cerco a los líderes de la banda de narcotraficantes conocida como la Familia Michoacana, que la semana pasada desató una ofensiva contra la Policía Federal (PF).

Con este nuevo envío suman 5.500 los efectivos que vigilan el estado, entre soldados, policías y elementos de la Secretaría de Marina.

Los soldados patrullan las calles de las principales ciudades de Michoacán a bordo de vehículos artillados. También establecieron 100 puestos de revisión.

La presencia del Ejército desató un intercambio de críticas entre las autoridades locales y el gobierno federal.

El gobernador, Leonel Godoy, ha dicho que el despliegue militar equivale a la ocupación del estado, mientras que la Secretaría de Gobernación respondió que el operativo fue un acto "de legítima defensa" para proteger a la PF.

En los últimos días, La Familia Michoacana emprendió una serie de ataques a instalaciones y vehículos de la PF, que dejaron un saldo de 15 policías muertos.

Vigilancia aérea

Image caption La presencia del Ejército generó un cruce de críticas entre las autoridades locales y el gobierno federal.

El jefe de la 21 Zona Militar ubicada en Michoacán, Mauricio Sánchez, ha dicho que el cerco a La Familia incluye vigilancia aérea.

Helicópteros artillados recorren municipios en la zona montañosa al sur de la entidad como Nueva Italia, Lázaro Cárdenas y La Huacana, donde hace unos días aparecieron los cuerpos de 12 policías federales asesinados por la banda de narcotraficantes.

Las costas son vigiladas por barcos de la Marina.

El jefe militar ordenó a los soldados respetar a los habitantes de Michoacán.

"Durante las actividades de intercepción y hostigamiento que llevarán a cabo deben respetar en todo momento los derechos humanos de la población civil", dijo.

La orden surgió luego de que el diario estadounidense The Washington Post criticara abusos del ejército en la lucha contra el narcotráfico.

El gobierno mexicano ha dicho que se trató de incidentes aislados.

Amenazas a sacerdotes

El despliegue militar contra La Familia también desató una polémica en la Iglesia Católica.

El vocero de la Arquidiócesis de la ciudad de México, Hugo Valdemar, dijo que tres obispos y varios sacerdotes católicos de Michoacán fueron amenazados de muerte por narcotraficantes.

Sin embargo, el arzobispo del estado, Alberto Suárez, desmintió a su compañero.

"Nos molesta y fastidia esta declaración, no me explico por qué emitió estas declaraciones y le hacemos un llamado para que se retracte", dijo el obispo a la prensa local.

Más allá de opiniones, la Iglesia Católica en México respaldó el despliegue militar en Michoacán, aunque pidió que en el operativo se respete a la población civil.

Contenido relacionado

Vínculos

El contenido de las páginas externas no es responsabilidad de la BBC.