Documentos inéditos de desaparecidos

A simple vista, el envío parece modesto: son cinco discos compactos, llegados desde Sao Paulo, Brasil, a Buenos Aires. En estos CDs, sin embargo, se almacena documentación, hasta hoy desconocida, que puede echar luz sobre el destino de desaparecidos durante el último régimen militar en Argentina.

Image caption Los CDs albergan información desconocida sobre el destino de desaparecidos.

Los archivos digitales son copias de los documentos custodiados por el Arzobispado paulista, que comenzaron a recopilarse en 1977, cuando ambos países estaban bajo férreo control militar.

Con el retorno de la democracia en Argentina, en diciembre de 1983, esa información sirvió de base para la confección de las listas de militantes detenidos y víctimas de la represión de Estado, aunque el contenido completo de los archivos brasileños nunca antes había sido enviado a Buenos Aires.

Ahora, los documentos -entre los que se cuentan cartas, fotografías, testimonios y manuscritos- han sido digitalizados para su estudio en el Archivo Nacional de la Memoria (ANM), y podrían aportar datos para avanzar en causas judiciales abiertas por crímenes de lesa humanidad y violaciones a los derechos humanos entre 1976 y 1983.

"Estos documentos fueron de los primeros materiales que hubo sobre la represión, y van a complementar la información para los juicios contra los represores de la dictadura militar", expresó el presidente del Archivo, Ramón Torres Molina, al recibir el material.

A pedido del cardenal

La solicitud de los documentos fue iniciada por la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires, que alentó la gestión del arzobispo porteño, el cardenal Jorge Bergoglio, ante su par paulista.

"Los originales se digitalizaron hoja por hoja, nunca habíamos visto la documentación de base que había servido para confeccionar las listas de desaparecidos: no se sabía quiénes eran los denunciantes, ni qué evidencias habían aportado aquellos que escaparon del país, pasaron por Brasil y contactaron al arzobispado de Sao Paulo para hacer denuncias", detalló a BBC Mundo la Defensora del Pueblo, Alicia Pierini.

La funcionaria -quien antes se desempeñó al frente de la Subsecretaría de Derechos Humanos- tiene experiencia en escudriñar registros en busca de datos y evidencias: así lo hizo en los llamados "archivos del terror" de Asunción (Paraguay), en los depósitos de documentos de Porto Alegre (Brasil), en Uruguay, Bolivia y hasta Perú.

En este caso, sin embargo, el protocolo institucional indicaba que el proceso debía iniciarse desde el Arzobispado porteño, en lo que muchos leyeron como un signo de apertura y moderación que se ha venido manifestando a lo largo de una década en la dirigencia católica local.

Al archivo

El imponente edificio de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), en el norte de la capital argentina, albergó durante el período militar al más activo de los centros clandestinos de detención y tortura, por el que se estima pasaron unos 5.000 detenidos.

Image caption La Defensora tiene experiencia en escudriñar registros en los "archivos del terror".

Allí funciona hoy el Espacio de la Memoria y Promoción de los Derechos Humanos, cuya creación fue dispuesta en 2004 por el entonces mandatario Néstor Kirchner.

Bajo el ala de este organismo, el centro documental ANM conserva las causas penales relacionadas con la represión, y los vastos catálogos compilados por la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (Conadep), el grupo de intelectuales y notables convocados en 1983 para investigar los días de la llamada "guerra sucia".

A este repositorio se incorporarán los documentos digitalizados enviados desde Brasil.

"Es notable que todo lo que se ha ido encontrando ha sido por los aportes que ha hecho la sociedad civil. Quienes se llevaron a los desaparecidos nunca dijeron qué habían hecho con ellos, así que todo lo que sabemos se ha ido reconstruyendo a partir de otros datos", destacó Pierini, la Defensora del Pueblo, ante BBC Mundo.

Refugio paulista

Durante los llamados "años de plomo" en Argentina, familiares de desaparecidos y organizaciones de derechos humanos recurrieron a Brasil para denunciar los presuntos crímenes cometidos por las fuerzas de seguridad.

En el arzobispado de Sao Paulo encontraron un interlocutor dispuesto a defender la causa: el cardenal Evaristo Arns, conocido por su papel en la lucha por los derechos humanos, cuya apertura contrastaba con la actitud más conservadora del Episcopado de Buenos Aires de entonces.

Bajo el auspicio del prelado paulista, funcionó la organización Clamor, un organismo ecuménico creado para recibir testimonios y denuncias por las persecuciones políticas en el continente, bajo el mando de Zilda Arns, hermana del cardenal.

Disuelta tras la restauración democrática en la región, Clamor dejó tras de sí documentación invaluable para comprender la historia de los regímenes militares y sus víctimas.

¿Consecuencias legales?

Así como los gobiernos militares establecieron lazos para ejercer la represión a través del Plan Cóndor durante la década del '70, ahora las democracias de la región parecen compartir una vocación cooperativa para dilucidar sus pasados recientes.

Varios observadores señalan que, a partir del cruce de datos regionales, podría avanzarse en investigaciones y causas judiciales pendientes.

Sin embargo, Pierini se muestra cautelosa.

"Con el tiempo y con su estudio se va a poder determinar exactamente qué hay de nuevo o en qué completa la información parcial que se tenía de antes. Todavía es muy temprano para saber", señaló la funcionaria.

Y acotó: "De todos modos, lo que importa para cualquier archivo es ver cómo se va acumulando la información, que en todos los casos son retazos o piezas, y con ella se va armando el rompecabezas".

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