Morales regresa a Sucre dos años después

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Image caption Morales volvió a la capital tras abandonarla en medio en un ambiente hostil en 2007.

Este jueves, Bolivia celebra su Fiesta Nacional. Es la fecha que escogió el presidente Evo Morales para regresar a Sucre, la capital constitucional del país, luego de haber permanecido vetado por autoridades y grupos cívicos de esa región durante dos años.

El retorno se produjo en medio de la ovación de sus seguidores. Una vez en la Casa de la Libertad, donde nació la República hace 184 años, pidió la unidad a los bolivianos, luego de haber dicho que sus adversarios fracasaron en su intento de dividir Bolivia y sacarlo del poder.

El seis de agosto de 2007, Morales abandonó la capital en medio en un ambiente hostil. Grupos cívicos abucheaban al mandatario exigiéndole que trasladara a Sucre los poderes del Estado que funcionan en La Paz.

Eran momentos en que Bolivia empezaba a vivir días de profunda confrontación política, mientras la Asamblea Constituyente debatía la nueva Constitución Política del Estado.

Enfrentamiento y muerte

En ese ámbito, en noviembre de 2007, los enfrentamientos desatados en torno a la Constituyente dejaron tres civiles muertos, lo que enardeció aún más los ánimos de los habitantes de Sucre en contra del presidente.

El 25 de mayo de 2008, Morales intentó regresar a la capital para entregar ambulancias en un acto masivo, pero los grupos cívicos se lo impidieron.

El tiempo fue pasando y así llegó un nuevo festejo patrio, el del seos de agosto de 2008, sin que Morales pudiera volver a Sucre. Tampoco lo hizo el 25 de mayo de este año, cuando se celebró en esa ciudad el bicentenario del primer grito de independencia de América.

"A pedido"

Finalmente, al comenzar este mes, Morales dijo que a pedido de los movimientos sociales regresaría a Sucre para festejar a la patria y para cumplir con una tradición que manda a los tres poderes del Estado a reunirse en esa ciudad cada seis de agosto.

Ingresó a la plaza central escoltado por sectores populares que gritaban su nombre y que, durante su discurso, aplaudían sin cesar.

Morales hizo un recuento de todos los intentos de los opositores por sacarlo del poder sin lograrlo, incluyendo el intento por dividir Bolivia. "Fracasaron y estoy seguro que seguirán fracasando", dijo.

El vicepresidente Álvaro García Linera, en la misma tónica, dijo que se acabó la polarización porque los opositores fueron derrotados.

"La llamada polarización se ha acabado, señores; la hubo, triunfó la patria", dijo García Linera.

El discurso triunfalista fue acompañado de un mensaje de unidad. "El mejor homenaje que podemos hacer hoy desde la Casa de la Libertad es respetando nuestras diferencias, respetando nuestros colores de partidos, nos juntemos para servir mejor al pueblo boliviano", dijo el presidente.

En el fondo, divididos

Sin embargo, el festejo mostró una vez más la división. Las autoridades locales, además de los líderes opositores del país, iniciaron los festejos con dos días de anticipación para no cruzarse con los actos centrales.

Los senadores opositores hicieron su propia sesión de homenaje de la patria e, incluso, hubo cócteles y cenas para oficialistas y para opositores. Sólo se juntaron en la sesión del honor del Congreso para escuchar el mensaje presidencial.

El analista y ex constituyente opositor, Jorge Lazarte, le dijo a BBC Mundo que en este festejo patrio hay dos hechos relevantes.

Por un lado, "las fracturas históricas nunca han sido tan grandes como ahora (…) y son visibles en estos actos separados"y, por otro, en su criterio existe una gran paradoja porque "están conmemorando 184 años de nacimiento de una república de Bolivia que ya no existe".

Lazarte se refiere a que a partir de la vigencia de la nueva Constitución, Bolivia se convierte en un "estado plurinacional" y deja de ser "la república de Bolivia".

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