EE.UU. niega papel en golpe a Zelaya

El gobierno de Estados Unidos niega que la escala de Manuel Zelaya en la base de Palmerola el 23 de junio en su forzado viaje al exilio demuestre que esté vinculado al golpe de Estado que sacó al hondureño del poder, como se ha venido insistiendo recientemente.

Image caption Zelaya no acusó directamente a EE.UU. de ser parte de un plan en su contra.

Días atrás, durante una visita a Brasil, el depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, aseguró que el avión en el que lo llevaron a Costa Rica el 23 de junio se detuvo a repostar combustible en la base aérea de Palmerola, ubicada a unos 90 kilómetros al norte de Tegucigalpa y donde hay un destacamento militar estadounidense.

A Zelaya le pareció extraño que para un vuelo de tan sólo 40 minutos hubiera necesidad de esa recarga. Sin embargo, no acusó directamente a la Casa Blanca de ser parte del plan en su contra.

Este domingo, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, insistió en que eso demostraría que Washington está detrás del golpe que sacó a Zelaya del poder e incluso afirmó que los militares hondureños debatieron con sus colegas estadounidenses qué hacer con Zelaya.

Palmerola "es de Honduras"

"Eso no es verdad", le afirmó a BBC Mundo Robert Appin, subdirector de asuntos públicos del Comando Sur, que supervisa las operaciones militares estadounidenses en América Latina.

"Esa es una información sin fundamento. La base de Palmerola pertenece a Honduras y la administra la Fuerza Aérea Hondureña", aseguró Appin en conversación telefónica desde la sede del Comando Sur en Miami.

"Nos enteramos a través de los medios de comunicación (…) No tuvimos información de que ese avión iba a repostar combustible allí ese día", agregó.

Appin informó que las instalaciones que ocupa la llamada Fuerza de Tarea Conjunta Bravo en la base de Palmerola -que también es conocida como Soto Cano- están alejadas de los edificios en los que se manejan las operaciones hondureñas.

El portavoz también descartó que efectivos estadounidenses estuvieran presentes en la zona hondureña al momento del aterrizaje del avión que trasladaba a Zelaya.

"No es nuestra función supervisar qué está haciendo la fuerza aérea hondureña", señaló, recordando que el destacamento de unos 600 uniformados estadounidenses realiza labores de supervisión y seguimiento de rutas de narcotráfico en el área.

Aunque el acuerdo para el uso de las instalaciones de Palmerola sigue vigente, desde el golpe de Estado Washington suspendió toda la colaboración en materia militar con el gobierno interino que preside Roberto Micheletti.

"Los elementos de la CIA"

A medida que se ha ido "enfriando" en la agenda diplomática su caso, el depuesto presidente Zelaya ha expresado su frustración por la falta de acción a favor de su restitución en el poder que dice percibir en el gobierno estadounidense.

El sábado pasado, Patricia Valle, quien fuera vicecanciller del gobierno depuesto, aseguró que la parada en Palmerola demuestra que "los Estados Unidos estuvieron involucrados en el golpe contra Zelaya".

Sin embargo, Zelaya no ha acusado a Washington de haber ayudado a sacarlo del poder y el mismo día en el que expresó sus suspicacias por la escala en Palmerola aclaró que no tenía "razones para creer que el gobierno de (el presidente Barack) Obama tenga doble cara".

"Ahora... hay algunos elementos de la CIA (Agencia Central de Inteligencia) que pudieron haber estado involucrados", afirmó Zelaya sin que hasta ahora haya dado más precisiones o pruebas.

No es la primera vez que la base de Palmerola se ve en el centro de una polémica por la presencia estadounidense. El puesto fue centro de operaciones del Pentágono durante los años de las guerras civiles en América Central.

Existe un proyecto para convertir las instalaciones en un aeropuerto comercial para así dejar de usar el de Toncontín (en Tegucigalpa), que es considerado uno de los más peligrosos de la región.

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