La ONU constata servidumbre indígena

Teresa Barrio y su nieta.
Image caption Los guaraníes son sometidos al trabajo forzoso, según la ONU.

La Organización de Naciones Unidas (ONU) constató que en el Chaco boliviano, en la frontera con Paraguay, los indígenas de la etnia guaraní son sometidos a la servidumbre o trabajo forzoso, trabajo infantil, malas condiciones laborales e, incluso, a abusos sexuales, según un informe hecho público este lunes.

El documento también señala que se detectó pérdida y consiguiente falta de acceso a la tierra, ausencia de servicios sociales, violencia, restricciones al derecho de la libertad de asociación, discriminación y falta de imparcialidad judicial.

La servidumbre se refiere al trabajo no remunerado al que son sometidos los indígenas en las haciendas del Chaco. En muchos casos, la mano de obra se paga con alimentos y ropa, pero, a decir de algunos testimonios señalados en el informe, las deudas de los indígenas con el patrón son tan grandes que éstos deben quedarse a servir de por vida.

El informe fue elaborado por el Foro Permanente de la ONU para las Cuestiones Indígenas, a pedido del gobierno de Evo Morales.

Bolivia y Paraguay

Frente a esta situación, la ONU indica que los gobiernos de Paraguay y Bolivia "deben cooperar y compartir prácticas prometedoras en relación con la erradicación del trabajo forzoso de los pueblos indígenas en las regiones del Chaco de cada país".

Incluso, el informe va mucho más allá y hace un llamado a los países del Mercado Común del Sur (Mercosur) para que adopten políticas a favor de los pueblos indígenas que habitan en el Chaco, una región que abarca Argentina, Bolivia, Brasil y Paraguay.

El documento no establece un número de indígenas afectados por la práctica de la servidumbre, sin embargo, recoge un informe elaborado en 2005, durante el gobierno del entonces presidente boliviano Carlos Mesa, en el que se establece que en Santa Cruz existen 449 familias cautivas y que en Chuquisaca hay 600 familias en esa condición.

Reversión de tierras

Desde entonces hasta la fecha, algunas cosas han cambiado. Por ejemplo, el presidente Evo Morales inició un proceso de reversión de tierras que estaban en manos de los hacendados y que fueron traspasadas a los pueblos indígenas.

Image caption El informe fue elaborado a pedido del gobierno de Evo Morales.

Eso ocurrió, precisamente en Alto Parapetí, donde el gobierno revirtió 10 predios agrarios luego de haber detectado relaciones de servidumbre.

Ese fue el argumento esgrimido por el gobierno de Morales para revertir las propiedades, pero los hacendados de Santa Cruz negaron la existencia de servidumbre y acusaron al gobierno de avasallar la propiedad privada.

El máximo dirigente de los indígenas del oriente, Adolfo Chávez, quien estuvo presente este lunes en la entrega del informe de la ONU, reconoció que la dotación de tierras ha mejorado la vida de los indígenas de Alto Parapetí, pero reclamó más apoyo del gobierno para el desarrollo agrícola.

"Constata un empeoramiento"

El informe de la ONU dice que no sólo se confirma la existencia de servidumbre, sino que se "constata un empeoramiento muy significativo de las condiciones de vida del pueblo guaraní, debido a los ataques y amenazas a líderes, expulsiones a familias de líderes".

El informe sobre la servidumbre en el Chaco fue presentado por la ONU en un acto celebrado en la Cancillería de la República, donde la representante de la ONU en Bolivia, Yoriko Yasukawa, reconoció que la presencia de la organización en las comunidades indígenas no fue suficiente.

"De cierto modo, es importante para el sistema (de la ONU), es como un llamado de atención, en sentido de que hasta ahora hemos estado demasiado ausentes de las comunidades guaraníes", dijo Yasukawa.

El gobierno, a través del vicecanciller, Hugo Fernández, comprometió mayores esfuerzos para erradicar la práctica de la servidumbre en el Chaco.

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