Del mundo islámico a la alfombra roja

Hugo Chávez frente al volante de un autobús en Minsk, Bielorrusia
Image caption Chávez regresa este viernes a su país, después de una gira por varios continentes.

El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, regresó este viernes a su país, después de una gira por varios continentes que lo llevó de un acto de masas en Siria a la alfombra roja en Venecia; de recibir una medalla por los 40 años de la revolución libia a bromear con el rey de España -el mismo que una vez lo increpara en una cumbre a que se callara- porque se está "dejando la barba como Fidel".

Y aunque durante las dos últimas semanas los boletines oficiales han dado cuenta de un número incontable de acuerdos firmados en las diferentes escalas de su gira de 12 días, críticos consideran que el viaje "no dejó mucho", además del efecto que supone el que haya afianzado lazos con líderes controversiales.

Para el oficialismo, en cambio, la gira fue "todo un éxito" en su objetivo de promover un "mundo multipolar". O según señala un despacho de la Agencia Bolivariana de Noticias, en su empeño por "afianzar las alianzas estratégicas establecidas para reforzar el principio de integración y cooperación entre los pueblos".

El Partido Socialista Unido de Venezuela, PSUV, organizó una concentración para "acompañar al comandante desde el aeropuerto (…) hasta Miraflores", asiento del gobierno nacional, "como muestra de afecto al jefe del Estado por las negociaciones que realizó con distintos países que van a beneficiar a todo el pueblo venezolano", señaló una nota de la Agencia Bolivariana de Noticias.

Crítica

Image caption Para el oficialismo la gira fue "todo un éxito" en su objetivo de promover un "mundo multipolar".

Para el analista Ricardo Sucre, de posición crítica, la gira de Chávez persiguió los propósitos de estrechar alianzas con actores que considera clave y "ofrecer negocios a cambio de apoyo político".

Según Sucre, se salió de esta línea la escala en Venecia –uno de los elementos que dio más tela que cortar a columnistas locales de oposición- que tenía por fin "tratar de suavizar una imagen que de alguna manera es criticada". Esto parece no ser coherente con los discursos encendidos que diera en naciones como Irán o Siria.

En opinión del ex vicecanciller venezolano Milos Alcalay, también de tendencia opositora, las contradicciones llegan más lejos: contrasta, dice, su arenga por la integración latinoamericana, mientras visita naciones que tienen poca relación con este continente y "sin coordinarlo con sus pares de América Latina".

"En Siria tiene un discurso más radical que muchos países árabes. Habla de vientos de guerra, de genocidio israelí, lo que no es proporcional a la actitud de una Latinoamérica que no busca las amenazas y la violencia, sino el camino de paz", señaló.

También destacó el reconocimiento por parte de Chávez de las provincias de Osetia del Sur y Abjasia, "en lo que no tiene por qué meterse".

Igualmente el convenio con Irán para exportarle "a uno de los países con mayores reservas petroleras del mundo", 20.000 barriles diarios de gasolina, para despertar las suspicacias de Estados Unidos. O anuncios de cooperación nuclear con Teherán, que ocasionó un llamado de atención de Francia.

"Es una diplomacia desproporcionada, inspirada por un antiamericanismo, y que nos lleva por una línea en que Venezuela va quedando más aislada de la comunidad de naciones", dijo.

Resultados

Durante la ausencia de Chávez, se llevó a cabo la marcha mundial "No más Chávez", que el mandatario calificó de "estúpida", organizada a través de las redes sociales de internet Facebook y Twitter.

Además, la oposición venezolana celebró una marcha multitudinaria en contra del supuesto cercenamiento al derecho a manifestar.

El oficialismo, por su parte, realizó concentraciones y marchas para contrarrestar las anteriores.

Los elementos más destacados de la gira de Chávez:

Libia: Señaló que la revolución libia es un "socialismo propio".

Irán: Agradeció la "transferencia tecnológica" iraní y habló de la construcción de una villa nuclear con su ayuda. Firmó un acuerdo para suministrar 20.000 barriles de gasolina diarios.

Siria: Condenó "al gobierno genocida de Israel que persigue al pueblo heroico de Palestina". Protagonizó un mitín en las calles de la provincia de Suaida. Firmó un acuerdo para instalar una refinería en ese país. Ofreció intercambio de alimentos, como maíz y arroz, por aceite de oliva.

Rusia: Llamó a Lenin "uno de los más grandes pensadores que parió Rusia en toda su historia". Firmó acuerdos en materia de cooperación energética e internacional. Se habló de compra de armas, pero no se informó oficialmente de contratos concretos. Reconoció la independencia de Osetia del Sur y Abjasia.

Bielorrusia: Propuso crear una "unión de repúblicas libres" que incluyera a los dos países.

Turkmenistán: Le planteó al presidente unirse a un proyecto para crear la "OPEP del gas".

Venecia: Caminó por la alfombra roja del famoso festival de cine, para asistir a la proyección del documental del director Oliver Stone "Al sur de la frontera", del que es protagonista.

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