EE.UU. "preocupado" por Venezuela

Tanques rusos
Image caption Chávez explicó que se comprarán unos 90 tanques T72, un modelo de tiempos de la Unión Soviética.

"En principio, estamos preocupados", fue la respuesta del portavoz del Departamento de Estado, Ian Kelly, cuando el lunes le fue solicitada la posición del gobierno de Estados Unidos sobre las nuevas compras de armas rusas que anunció el ejecutivo venezolano.

"Tenemos preocupación en general acerca del declarado deseo de Venezuela de incrementar su compra de armas, lo que creemos que consiste en un serio desafío a la estabilidad en el Hemisferio Occidental", aseguró Kelly durante la rueda de prensa diaria de su oficina.

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El domingo el presidente Hugo Chávez anunció en su programa de televisión, Aló, Presidente, que obtuvo un crédito por US$2.000 millones para la compra de armamento de fabricación rusa tras su reciente visita a Moscú.

"Urgimos a Venezuela a ser transparente en sus compras y a ser muy claros acerca de los propósitos de esas compras", afirmó Kelly.

BBC Mundo no logró obtener una reacción a estos nuevos comentarios en la embajada venezolana en Washington debido a la ausencia del embajador Bernardo Alvarez, único autorizado para hacer declaraciones de este tipo.

Más equipos

El domingo Chávez explicó que se comprarán unos 90 tanques T72, un modelo de tiempos de la Unión Soviética, y un número que no especificó de sistemas antiaéreos.

En los últimos años Venezuela ha comprado a Rusia 24 aviones caza del tipo Sukhoy, unos 50 helicópteros artillados, así como 100.000 fusiles de asalto Kalashnikov para cambiar los viejos FAL belgas que posee el ejército venezolano.

Image caption Para EE.UU. este acuerdo supone un serio desafío a la estabilidad en el Hemisferio Occidental.

Desde que en el 2005 Caracas y Moscú empezaron este intenso comercio de armas, el intercambio ha ascendido a US$4.400 millones gastados por el gobierno venezolano, adicionales a una primera línea de crédito de US$1.000 millones concedida por los rusos.

Pese a las alarmas de muchos, Caracas asegura que se trata de reponer sistemas defensivos envejecidos y dañados, algunos de ellos inservibles por falta de mantenimiento, ya que Washington tiene un embargo de venta y transferencia de tecnología militar a Venezuela.

Transparencia

"Lo que están buscando comprar y lo que están comprando sobrepasa a todos los otros países de América del Sur", afirmó Kelly.

Sin embargo, en una reciente visita a Brasil el presidente de Francia, Nicolás Sarkozy, firmó con Luiz Inacio Lula da Silva un convenio militar por US$14.000 millones para equipamiento militar, la mayor inversión armamentista en el hemisferio.

Aunque mucho menores, las compras venezolanas resultan menos confiables para el gobierno estadounidense.

Image caption Kelly advirtió de la posibilidad de que las armas sean desviadas a alguna organización ilegal.

Por eso el portavoz de la diplomacia estadounidense pidió a los venezolanos que "establezcan procedimientos y protecciones muy claras para que esas armas no sean desviadas a alguna organización ilegal o irregular".

El reciente hallazgo en manos de la guerrilla colombiana de unos lanzacohetes de fabricación sueca, supuestamente vendidos hace más de una década a Venezuela, reactivaron las sospechas de quienes aseguran que los grupos insurgentes son apoyados materialmente por el gobierno de Chávez.

Nuclear, pero pacífico

Otra conexión que preocupa al gobierno estadounidense es la que cada vez más estrecha relación que existe entre Venezuela e Irán.

El domingo Chávez reconoció que Irán está ayudando a su país a desarrollar un programa nuclear civil, aunque descartó cualquier posible uso militar de la energía atómica.

"Con Rusia hemos creado una comisión de energía atómica, y lo digo ante el mundo: Venezuela va a comenzar el proceso para desarrollar la energía nuclear, pero no vamos a hacer bomba atómica, no nos vayan a estar fastidiando", expresó el mandatario.

Sin embargo el Departamento de Estado va "seguir eso de cerca", según dijo el lunes el portavoz Kelly, quien añadió que han visto "informes de prensa al respecto".

"Venezuela firmó el Tratado de No Proliferación Nuclear y tiene ciertas obligaciones", señaló.

También este lunes la embajada de Venezuela en Washington distribuyó a los medios de comunicación una carta del embajador Álvarez al fiscal de distrito de Nueva York, Robert Morgenthau, quien afirmó la semana pasada que "hay razones para estar preocupados" por los vínculos entre Irán y Venezuela.

Image caption Venezuela rechazó que colabore con Irán para la producción de armas nucleares.

"Mi oficina tiene informes de que un cierto número de fábricas creadas y controladas por Irán han surgido en partes remotas y subdesarrolladas de Venezuela, lugares ideales para la producción de armas", afirmó el fiscal en una conferencia en el Instituto Brookings, un centro de estudios políticos de Washington.

Álvarez respondió al influyente fiscal asegurándole que las acusaciones que presentó en su exposición "son simplemente vergonzosas y carentes de fundamento".

En su carta a Morgenthau, Álvarez aseguró que "Venezuela jamás colaboraría con algún proyecto para ayudar a un país a producir armas de destrucción masiva" y que esas acusaciones le recordaban las que se hicieron en su momento para justificar la invasión de Irak.

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