Honduras: 2 presidentes y 6 candidatos

El candidato Elvin Santos y Zelaya.
Image caption El diálogo sólo incluye por el momento a los candidatos que apoyaron el golpe.

A casi tres meses de la destitución forzosa del presidente Zelaya, los hondureños parecen dispuestos a darle una segunda oportunidad al diálogo.

Y, por el momento, las gestiones más visibles en ese sentido están corriendo por cuenta del grupo de candidatos a la presidencia de la república que este jueves se reunieron tanto con el presidente interino, Roberto Micheletti, como con el mandatario depuesto, José Manuel Zelaya, quien sigue refugiado en la embajada de Brasil.

Zelaya: comenzó el diálogo

El grupo, sin embargo, insiste en que la solución pasa principalmente por la celebración de las elecciones previstas para el 29 de noviembre y hasta el momento ha evitado comprometerse con el Acuerdo de San José, que exige la restauración de Zelaya.

Los candidatos que emprendieron las negociaciones, de momento, sólo fueron los de los partidos que en su momento apoyaron los eventos del 28 de junio pasado: Porfirio Lobo Sosa, del Partido Nacional; Elvin Santos, del Partido Liberal; Bernard Martínez, del Partido Innovación y Unidad; y Felícito Ávila, de la Democracia Cristiana.

Eso significa que en las gestiones no participan los únicos dos candidatos que desde el primer momento se opusieron claramente al golpe de Estado y forman parte de la denominada "resistencia": Cesar Ham, del partido Unificación Democrática, y Carlos H. Reyes, quien se presenta como candidato independiente.

Antes de entrar a su reunión con Micheletti, el mismo Porfirio Lobo, a quien muchos consideran el seguro ganador de unas elecciones que hoy por hoy no serían reconocidas por la comunidad internacional, le dijo a BBC Mundo que el diálogo necesitaba también de su participación.

"Tiene que ser con todos los hondureños", insistió.

Participe: Zelaya regresa a Honduras

Posiciones desencontradas

Sin embargo, por el momento esa posibilidad continúa pareciendo lejana.

En conversación con BBC Mundo, el candidato independiente Carlos H. Reyes, quien también es uno de los coordinadores del movimiento que ha liderado las protestas en contra del gobierno interino, insistió en la restitución incondicional de Zelaya.

Image caption Los partidarios del mandatario depuesto optaron por no movilizarse.

"Para nosotros, primero es la restitución y luego el diálogo. O al mismo tiempo, pero sobre la base de la restitución, y no como dice Micheletti, sobre la base de las elecciones" dijo.

Según Reyes, la otra única alternativa aceptable que el Frente de Resistencia Popular estaría dispuesta a aceptar es la instalación de una asamblea constituyente.

Lo contrario, afirmó, sería darle la razón a los golpistas.

"Y si no estábamos dispuestos a hacer eso el 28 de junio, cuando teníamos menos fuerza de la que tenemos hoy, mucho menos ahora, que hemos ido creciendo en apoyo popular" afirmó.

Reyes también insistió en que el movimiento popular tiene una agenda propia, que trasciende lo que podría ser la agenda de Zelaya.

Así que la reunión entre el mandatario depuesto, Reyes, y Cesar Ham - prevista para este viernes - si bien menos mediática que el encuentro entre Zelaya y los candidatos de los partidos golpistas, será igualmente fundamental.

Marchas pro Micheletti

Por otro lado, las calles de Tegucigalpa volvieron a llenarse de manifestantes este jueves, pero en esta ocasión la policía no intervino para reprimir a los involucrados.

Tampoco se oyeron consignas en contra del golpe de Estado, ni llamados a restituir en la silla presidencial a Zelaya, pues la manifestación fue convocada por la Unión Cívica Democrática (UCD), una asociación de la sociedad civil que aglutina a los simpatizantes del gobierno interino.

Lea la crónica de la enviada especial de BBC Mundo a Honduras

Mientras, ante la convocatoria de la UCD, los partidarios del mandatario depuesto optaron por no movilizarse, para así evitar posibles acusaciones de provocación y eventuales brotes de violencia.

Image caption Las calles de Tegucigalpa se llenaron de manifestantes en favor del gobierno interino.

El resultado fue que Tegucigalpa vivió su día más tranquilo en lo que va de la semana.

Los comercios reabrieron sus puertas, numerosos hondureños se presentaron en sus puestos de trabajo y hasta se reanudaron los vuelos locales, que se habían suspendido luego del regreso al país de Zelaya.

Pero como para recordarle a todos que este país centroamericano aún vive una situación de excepción, poco antes de caer la noche las autoridades anunciaron el inicio de un nuevo toque de queda.

El mismo estará vigente desde las siete de la noche del jueves hasta las cinco de la mañana del viernes, y sólo aplica a parte del territorio nacional, incluyendo la capital.

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