ONU condena acoso a embajada de Brasil

Susan Rice.
Image caption El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas mantuvo una reunión especial sobre Honduras.

El Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas (ONU) "condenó" la presión sobre la embajada de Brasil en Tegucigalpa y pidió al gobierno interino de Honduras "que detenga el acoso".

El máximo órgano de Naciones Unidas emitió esta condena tras reunirse a petición de Brasil y con la delicada situación de la embajada brasileña en la capital hondureña como punto principal del orden del día.

"El gobierno brasileño está gravemente preocupado por la posibilidad de que los autores del golpe de Estado en Honduras no tengan en cuenta la inviolabilidad de la embajada con la intención de detener por la fuerza al presidente Zelaya", afirmó el ministro de Exteriores brasileño, Celso Amorim, ante el Consejo.

La advertencia del órgano de la ONU al gobierno interino cumplió las aspiraciones brasileñas, pero no abordó la cuestión de fondo del regreso de Zelaya a Tegucigalpa y la posible salida negociada a la crisis hondureña.

"El Consejo espera que la mediación regional continúe su trabajo en las cuestiones políticas de Honduras", señaló Susan Rice, actual presidenta del Consejo de Seguridad.

Por su parte, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, dijo desde EE.UU. que el depuesto mandatario se quedará en la embajada "el tiempo que sea necesario para (garantizar) su seguridad".

"Lo que es anormal no es que Zelaya haya vuelto, sino que el tal (Roberto) Micheletti se haya quedado", dijo Lula al término de la cumbre del G-20 en Pittsburgh.

Visita de la OEA

Image caption Arias confirmó el viaje a Honduras de una delegación de la OEA.

Con respecto a ese proceso de negociación regional, el presidente de Costa Rica, Oscar Arias, quien en los últimos meses ha actuado como mediador en la crisis hondureña, confirmó en entrevista con BBC Mundo que "se está pensando si es factible el que una serie de cancilleres, conjuntamente con el secretario general de la OEA, pueda visitar Honduras lo más pronto posible".

"Se ha hablado de que puedan volar este domingo y sentar a las partes una vez más a dialogar", señaló Arias.

Lea la entrevista con Oscar Arias

El presidente costaricense aseguró que ahora "lo más importante es que haya la voluntad de ambas partes de firmar o suscribir el acuerdo (Acuerdo de San José), pero sobre odo de cumplir con su letra, cosa que hasta el día de hoy no se ha dado".

"No ha sido posible que haya voluntad en el gobierno de facto para dialogar y cumplir con los acuerdos que ya se habían logrado en San José", aseguró Arias.

Insulza listo

Image caption Un grupo de soldados hondureños a las puertas de la embajada de Brasil en Tegucigalpa.

Por otro lado, el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, reiteró su intención de viajar a Tegucigalpa para retomar el proceso de diálogo.

"Vamos a ir seguramente en los próximos días", aseguró el diplomático chileno en declaraciones citadas por la agencia de noticias AFP.

Insulza anunció a mediados de semana el desplazamiento de una misión negociadora de la OEA, encabezada por él mismo, y compuesta por varios cancilleres latinoamericanos.

Pese a que la idea inicial era volar el viernes o el sábado, estos planes tuvieron que posponerse.

"Espero que (el viaje de la misión) pueda llegar entre hoy día y mañana (...). Vamos a resolver el problema, yo soy optimista, creo que va a demorar un tiempo, va a ser difícil, pero si hay buena voluntad de ambas partes se puede resolver este problema", señaló Insulza.

Zelaya solicita apoyo

Desde Tegucigalpa, el depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, denunció este viernes la utilización de gases tóxicos contra la sede diplomática brasileña, una información que ha sido negada por el gobierno de Micheletti.

Lea la crónica de nuestro enviado especial: "Estamos siendo atacados"

Después de cuatro días "encerrado" en la embajada de Brasil, Zelaya, quien solicitó la intervención urgente de la Cruz Roja Internacional, hizo un llamado a la "resistencia" del pueblo y exigió su regreso al poder como condición previa necesaria para el inicio de un diálogo con los golpistas.

"No hemos constatado ninguna voluntad por parte del gobierno de facto de restituir en la presidencia al presidente elegido por el pueblo", afirmó el mandatario, en declaraciones recogidas por la agencia de noticias AFP.

"Por este motivo, llamamos a la resistencia y solicitamos el apoyo de la comunidad internacional para poner fin al golpe de Estado y restablecer la democracia", agregó Zelaya.

En relación a las reuniones que mantuvo con algunos de los candidatos a la presidencia en las elecciones de noviembre –convocadas por el gobierno interino, pero no reconocidas por Zelaya y la comunidad internacional- el depuesto presidente indicó que "no están convencidos" de la gravedad de la situación en que se encuentra el país.

"El daño que se le está haciendo al país es grave y se puede pagar con consecuencias mayores todavía si se pretende ir a un proceso electoral bajo sangre y fuego", comentó Zelaya.

"El presidente que saliera de ese tipo de elecciones sería totalmente débil, cuestionado por el mundo", añadió.

Según informó el enviado especial de BBC Mundo a Tegucigalpa, Arturo Wallace, este viernes está previsto que Manuel Zelaya se reúna con los candidatos que condenaron el golpe.

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