Correa enfrentó su primera protesta indígena

Movilización indígena en Ecuador
Image caption La revuelta indígena fue suspendida el mismo día de iniciada.

El presidente de Ecuador, Rafael Correa, parece haber logrado sortear con éxito su primer enfrentamiento político con los grupos indígenas, que en el pasado fueron decisivos en la caída de varios mandatarios.

La movilización convocada para este lunes por la Confederación de Nacionalidades Indígenas (CONAIE) fue suspendida el mismo día, sin elevar la agitación social iniciada por el paro de los educadores.

La CONAIE, la mayor organización indígena de Ecuador, efectuó su protesta en rechazo a la propuesta gubernamental de Ley de Aguas. Aunque el proyecto oficial prohíbe cualquier forma de privatización del agua, la dirigencia indígena ha rechazado el que la propuesta disponga que sea una autoridad estatal, y no las comunidades, la que tenga el control de los recursos hídricos. Los indígenas también se oponen a los planes oficiales para la explotación de la minería a gran escala y el petróleo en sus territorios.

La Confederación indígena, que tuvo un papel determinante en los derrocamientos de los ex mandatarios Abdalá Bucaram (1997) y Jamil Mahuad (2000), llegó a la revuelta de este lunes con el afán de superar un proceso de debilitamiento que comenzó con la inicial participación de la dirigencia indígena en el gobierno del también depuesto Lucio Gutiérrez.

Y la falta de fuerza de la convocatoria se evidenció desde el inicio de la jornada de este lunes. Las vías que eran bloqueadas con piedras y árboles por comunidades indígenas de provincias como Imbabura, Cotopaxi, Pichincha, Chimborazo, Bolívar, Azuay y Pastaza fueron despejadas por la policía sin mayores problemas, más allá de enfrentamientos que se produjeron en Cajas (Imbabura).

Entre tanto, líderes indígenas de comunidades con amplia población indígena como Zimbahua (Cotopaxi) y Cotacachi (Imbabura) anunciaron su oposición a la revuelta de la CONAIE.

"Fracaso"

Este panorama llevó a que el presidente Correa calificara al mediodía a la protesta indígena como un “completo fracaso”.

"Ojalá depongamos rápido eso (la movilización) y los compañeros indígenas se den cuenta que están siendo instrumentalizados por una derecha que quiere crear un escenario como el de Honduras", dijo Correa, haciendo alusión a lo ocurrido con el depuesto mandatario Manuel Zelaya.

El llamado de Correa surtió efecto. Tras una reunión con el gobernador de Cotopaxi, Ramiro Vela, el presidente de la CONAIE, Marlon Santi, anunció la suspensión de la medida de hecho y la concurrencia de la dirigencia indígena al Palacio de Gobierno a una reunión de diálogo con representantes del mandatario prevista para este martes.

Tras el anuncio de suspensión de la protesta, la división indígena nuevamente brotó. Líderes de comunidades indígenas de la Amazonia dijeron que no aceptan la decisión de la Conaie y anunciaron que continuarán. En cualquier caso, el líder indígena César Umajinga advirtió que si el diálogo con el gobierno no resulta, la CONAIE saldrá nuevamente al paro.

Huelga de maestros

Image caption Correa ha logrado mantener sus índices de aprobación por encima de los de sus antecesores.

Por su parte, la Unión Nacional de Educadores (UNE) inició este lunes su tercera semana de paralización de las actividades en establecimientos educativos públicos. El gremio, que ha tenido dificultades para lograr una total convocatoria de los maestros fiscales, anunció el desarrollo de una huelga de hambre, así como una marcha de cacerolas.

El presidente Correa ha rechazado la protesta de la UNE y ha defendido sus planes de "revolucionar el sistema educativo". "Aunque eso moleste a los dirigentes, quienes están perdiendo sus privilegios. Solo el cinco por ciento de los establecimientos educativos plegaron al paro, el resto siguió en clases", ha dicho el mandatario.

El paro de la UNE y los constantes enfrentamientos entre policías y grupos estudiantiles vinculados a dicho gremio han registrado hasta el momento un centenar de detenidos.

Correa "fortalecido"

Al evaluar las protestas llevadas a cabo por indígenas y maestros, la analista política, Patricia de la Torre, dijo a BBC Mundo que la escasa convocatoria social de las movilizaciones no hace más que fortalecer políticamente al presidente Correa.

De la Torre, quien es investigadora de temas políticos de la Universidad Católica en Quito, señaló que la CONAIE pretende usar la presente protesta para reactivar sus bases alrededor de un tema muy sensible para las comunidades indígenas como es el tema del agua.

No obstante, al decir de la analista, la protesta indígena de este lunes no ha logrado recibir un respaldo ciudadano mayoritario, al igual que ha ocurrido con el paro de la UNE, "que no tiene el respaldo de los padres de familia, quienes no apoyan la pérdida de clases y el retraso educativo que implica la paralización".

Según recientes datos de la encuestadora Cedatos, la aprobación a la gestión del presidente Correa ha bajado dos puntos desde el inicio de su segundo mandato en agosto pasado, sitúandose en 49%.

De la Torre considera que dicha baja en los porcentajes no se debe a la agitación provocada por indígenas y maestros, sino al propio estilo de confrontación que despliega el mandatario en sus intervenciones.

"Ese estilo es lo que puede estar exacerbando los ánimos en lo social y político en el país, más allá de que los niveles de aprobación de los que hablan las encuestas aún no han caído a niveles del 20 o 30 por ciento como ha ocurrido en gobiernos anteriores", concluyó la analista.

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