Brasil quiere menos gente en su embajada

Manuel Zelaya en la embajada de Brasil
Image caption Amorim aseguró que hay cerca de 60 personas en la sede diplomática de Honduras.

El gobierno brasileño pidió a Manuel Zelaya que limite el número de personas que le acompañan en la embajada brasileña en Tegucigalpa, donde se encuentra desde hace más de una semana.

"Pedimos al presidente Zelaya y a su esposa que reduzcan este número", dijo el ministro de Relaciones Exteriores, Celso Amorim, durante una comparecencia pública ante el Senado de su país.

Según el canciller, aunque ahora hay cerca de 60 personas en la sede diplomática, ésta llegó a albergar a unas 300 personas. "Me garantizan que este número se reducirá aún más", dijo. Según aseguró, este trabajó "no será sencillo", ya que el grupo incluye a periodistas, parientes y seguidores del presidente depuesto.

Como explicó la periodista de BBC Brasil Fabrícia Peixoto, las autoridades brasileñas temen por la seguridad de estas personas. Pero también quieren evitar que su embajada pueda ser utilizada como plataforma para un movimiento político.

Críticas en Brasilia

Las palabras de Amorim llegan en un momento en que el gobierno brasileño está recibiendo críticas en su país por su actuación en la crisis hondureña.

Algunos medios de comunicación han dedicado sus editoriales a este papel, y el propio líder del Senado, el ex presidente José Sarney, denunció una "exageración en la ocupación de la embajada, transformándola en un comité político" por parte de los seguidores de Zelaya.

"La embajada brasileña tiene que velar por las leyes que marcan el asilo y no puede meterse en asuntos internos de los países", afirmó Sarney.

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También el presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado, Eduardo Azeredo, consideró que "las actividades políticas de Zelaya son inaceptables, debilitan la posición y la imagen internacional de Brasil", en declaraciones a la agencia de noticias Reuters.

"Evitar exageraciones"

Ante estas críticas, Amorim volvió a pedir a Zelaya que "evite las exageraciones" y que deje de usar expresiones como "patria restitución o muerte" para evitar confrontaciones con los que apoyan al gobierno interino de Roberto Micheletti.

Sin embargo, aseguró que su gabinete mantiene el respaldo al mandatario depuesto. "Brasil hizo lo que tenía que hacer ante un presidente legítimamente electo", dijo ante los senadores.

Además, Amorim reveló que Zelaya solicitó a Brasil un avión para volar a su país, antes de que decidiera emprender su regreso a Tegucigalpa por sus propios medios.

"Voy a contar aquí algo que no fue hecho público. Fue pedido un avión brasileño para que el presidente Zelaya regresase y nosotros se lo denegamos".

El diplomático reflexionó sobre lo que podría haberle pasado a Zelaya si no se le hubiera permitido entrar en la embajada: "Tal vez hubiera sido apresado, tal vez estaría muerto o hasta podría estar en una sierra planeando una guerra civil, una insurrección", dijo.

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