Gobierno ecuatoriano hablará con indígenas

Luego de una reunión de más de cuatro horas, el presidente de Ecuador, Rafael Correa, y la dirigencia de la Confederación de Nacionalidades Indígenas (Conaie) acordaron la apertura de un proceso de diálogo y establecieron consensos iniciales en seis puntos.

Image caption Correa dijo que su gobierno no eliminará la minería ni la actividad petrolera.

El acercamiento se produce tras las protestas desarrolladas por grupos indígenas en el país desde el pasado 28 de septiembre y que desembocaron en la muerte de un maestro aborigen en el oriente ecuatoriano.

La movilización indígena, que se mantuvo hasta este lunes, tenía como principal demanda el rechazo a la propuesta oficial de Ley de Aguas, que otorga el control de los recursos hídricos al Estado y no a las comunidades. Sin embargo, los dirigentes de la Conaie llegaron a la cita con el presidente Correa con una agenda de 17 exigencias al gobierno.

Así, la reunión efectuada en el Palacio de Gobierno, a la que acudieron unos 100 dirigentes indígenas de diversas provincias del país, se produjo en un ambiente tenso, en el que tanto el presidente Correa como la Conaie expresaron frontalmente sus puntos de divergencia.

Uno de los temas de mayor discrepancia fue el relacionado al pedido de los indígenas de declarar a las provincias amazónicas de Pastaza y Morona Santiago como ecológicamente responsables, incluyéndose la prohibición de actividades mineras y petroleras.

Como respuesta, el presidente Correa dijo que su gobierno no eliminará la minería o la actividad petrolera, pero estaría dispuesto a discutir cómo mejorar la ley minera. Y precisamente ese fue uno de los puntos acordados tras la cita.

Puntos consensuados

Otros de los puntos consensuados se refirieron a la elección de las autoridades de la educación intercultural con base a un concurso de merecimientos, el desarrollo de una Ley de Aguas consensuada, la verificación de denuncias sobre el supuesto llamado a la violencia por parte de estaciones de radio en la provincia de Morona Santiago, y la investigación de la muerte del maestro aborigen, Bosco Wizuma, fallecido durante las protestas indígenas.

Image caption Unos 2.000 indígenas de varias provincias habían llegado a Quito para respaldar a sus dirigentes.

Finalmente, el presidente Correa accedió al insistente pedido de la dirigencia indígena de que la instalación de las mesas de diálogo se produzca mediante un decreto ejecutivo.

Tanto el mandatario como los líderes de la Conaie coincidieron en que "el verdadero enemigo" es la derecha, "la oligarquía ecuatoriana", y de allí que resaltaron en la necesidad de profundizar en el diálogo. En este sentido, el mandatario aceptó que una próxima reunión se celebre en territorio amazónico de los shuar, etnia indígena que protagonizó las protestas más fuertes durante la semana pasada.

Alrededor de 2.000 indígenas procedentes de varias provincias del país habían llegado a Quito para respaldar a sus dirigentes durante el diálogo sostenido con el presidente Correa.

Hasta este lunes se mantenía el bloqueo de varias carreteras en la sierra y oriente ecuatoriano, y varios dirigentes indígenas de la Amazonia continuaron expresando su malestar por la aplicación de las propuestas gubernamentales en materia de aguas, minería y petróleo.

No obstante, autoridades gubernamentales mostraron su confianza en que la protesta concluya definitivamente al instalarse las mesas de diálogo.

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