Honduras: ¿se cumplirá el nuevo plazo?

Manuel Zelaya con su nieta
Image caption Esta semana se cumplirá un mes del encierro de Zelaya en la embajada de Brasil.

Un nuevo plazo se vence este lunes en Honduras, pero no es precisamente optimismo lo que en este momento se respira en las calles de Tegucigalpa.

Sin embargo, tampoco se puede hablar de nerviosismo o de tensión. El sentimiento que parece predominar entre los hondureños consultados este domingo por BBC Mundo es simplemente de cansancio.

Después de todo, se cumplen 114 días desde que el presidente Manuel Zelaya fuera removido a la fuerza del poder, y cuatro semanas desde que el mandatario regresara por sorpresa al país con el objetivo de forzar un diálogo que pudiera restablecer el orden constitucional.

¡Opine! ¿Diálogo en la recta final?

Y aunque Zelaya dio de plazo hasta este lunes para completar el acuerdo que se ha estado negociando desde inicios de mes bajo el auspicio de la Organización de Estados Americanos (OEA), en las calles de la capital nadie parece creer que la solución pueda estar a la vuelta de la esquina.

"Ninguno quiere ceder"

Image caption Tanto Micheletti como Zelaya han impuesto plazos en el pasado que no se han cumplido.

"¿Cómo van a llegar a un acuerdo, si ninguno de los dos quiere ceder en nada?", le dijo a BBC Mundo, refiriéndose a Zelaya y al presidente interino, Roberto Micheletti, Reinaldo Guevara, un taxista de 24 años orgullosamente enfundado en la camiseta de la selección nacional de fútbol.

"Y los más perjudicados somos nosotros. La única felicidad que hemos tenido en los últimos dos meses es la que nos dio la selección" (que recientemente logró la clasificación al Mundial de fútbol de Sudáfrica de 2010) afirmó.

Entonces ¿qué se puede esperar mañana?. "Más de lo mismo", es su contestación.

Tal vez es que Guevara ha sido testigo de como, desde el pasado 28 de junio, ambas partes han fijado diversos plazos que luego se han vencido sin que eso parezca importar.

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A finales de septiembre, el gobierno presidido por Roberto Micheletti le exigió al gobierno de Brasil -en cuya sede diplomática buscó refugio Zelaya a su regreso al país- definir en un plazo no mayor de 10 días el "estatus" del mandatario depuesto.

En ese momento, el gobierno de facto advirtió que, en caso contrario, se vería obligado a "tomar medidas adicionales conforme al derecho internacional".

Pero los diez días pasaron y nada sucedió.

Desacuerdo

Image caption Hasta el momento el gobierno de Micheletti ha respetado la integridad de la embajada brasileña.

De la misma manera, el del lunes no es el primer plazo fijado por Zelaya, pues originalmente Mel -como llaman a Zelaya los hondureños- había establecido el jueves 15 de octubre como fecha límite para ser restaurado en el poder.

Esa fecha también llegó y las partes no tuvieron más remedio que darle más tiempo a la negociación.

Lo que tiene trabado el acuerdo es una diferencia acerca de la instancia a la que le correspondería decidir sobre el reclamo del presidente depuesto.

Zelaya insiste que debe ser el Congreso Nacional. El gobierno de Micheletti apuesta por la Corte Suprema de Justicia.

Esto significa que si las partes lograran ponerse de acuerdo el lunes, se habrá dado un paso importante hacia la solución de la crisis institucional que afecta a Honduras desde el pasado 28 de junio, pero todavía no se la habrá resuelto.

Y ya sea que pase por el poder legislativo o por el poder judicial, el camino a seguir no estará exento de peligros. Y recorrerlo seguramente requerirá de algo más de tiempo.

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