Represor argentino al banquillo

 Luciano Benjamín Menéndez
Image caption Se trata del tercer proceso que enfrenta el ex jefe del III Cuerpo del Ejército.

La Justicia argentina comenzó este martes un nuevo juicio por crímenes de lesa humanidad contra el ex general Luciano Benjamín Menéndez, uno de los hombres más emblemáticos del último gobierno militar (1976-1983).

Se trata del tercer proceso que enfrenta el ex jefe del III Cuerpo del Ejército en la región centro-norte del país, que ya cumple dos condenas a cadena perpetua por violaciones a los derechos humanos.

En el juicio que se lleva a cabo en la provincia argentina de Córdoba –donde estaba basado Menéndez- el ex militar y cinco ex miembros de la policía cordobesa fueron acusados de haber secuestrado, torturado y asesinado al subcomisario Fermín Albareda en 1979.

Albareda era subdirector de la división de Telecomunicaciones de la Policía y militaba en el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT).

Los acusados también enfrentan cargos de abusos contra otras nueve personas.

Menéndez, que entre 1975 y 1979 dirigió las acciones de las Fuerzas Armadas contra la guerrilla en 10 provincias argentinas, es el principal imputado en todas las causas.

Muerte extraña

El comienzo de la audiencia este martes se vio signado por un evento extraño, luego de que apareciera sin vida un ex policía que debía declarar como testigo en el proceso.

La fiscalía anunció que investigará el deceso de Jesús "el Flaco" González, que –según su familia- se habría suicidado.

En tanto, Fernando Albareda, hijo de la principal víctima en la causa, resaltó la importancia del proceso, afirmando que no sólo se juzgará el violento crimen de su padre, sino que también se pondrá en tela de juicio "la impunidad de la Policía de Córdoba".

Image caption Menéndez dijo que "la persecución a los delincuentes subversivos no fue represión".

Por su parte, el gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, que también asistió a la apertura del juicio, afirmó que las personas juzgadas "eran parte del Estado provincial" y por tanto, sus acciones "degradaron y enlodaron a la institución".

En el pasado, Menéndez, de 82 años, ha justificado su actuación durante la llamada "Guerra Sucia".

"La persecución a los delincuentes subversivos no fue represión (...) Aplicando las leyes, las Fuerzas Armadas cumplieron la misión encomendada por la Nación de vencer al enemigo", dijo, durante su segundo juicio, en agosto de 2008.

"Ostentamos el dudoso honor de ser el primer país del mundo que juzga a sus soldados victoriosos que lucharon por orden de y por el bien de sus compatriotas", señaló, en comentarios que recibieron duras críticas en el país.

El primero

En julio de 2008, Menéndez se convirtió en el primer ex militar de alto rango en ser sentenciado por crímenes de lesa humanidad tras la anulación de las llamadas Leyes del Perdón en Argentina.

El ex general había sido uno de los militares beneficiados por un indulto otorgado en 1990 por el entonces presidente Carlos Menem (1989-1999).

Tras la declaración de inconstitucionalidad de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, en 2004, el ex militar fue uno de los cientos de ex represores cuyas causas fueron reabiertas.

Según los organismos de derechos humanos, unas 30.000 personas desaparecieron y fueron asesinadas durante el último gobierno militar argentino.

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