Honduras: el diálogo sigue "estancado"

Manuel Zelaya, depuesto presidente de Honduras
Image caption Zelaya se reunió con Arturo Corrales, uno de los miembros de la comisión de Micheletti.

Un día después de que los delegados del presidente depuesto, Manuel Zelaya, declararan "estancado" el proceso de diálogo que estaba llamado a resolver la crisis institucional hondureña, la sede de las fallidas conversaciones sigue siendo un lugar útil para tomarle el pulso a la situación.

Este martes, al Hotel Clarion de Tegucigalpa regresaron tanto la delegación del gobierno interino, encabezado por Roberto Micheletti, como la de Zelaya.

Opine: ¿Diálogo sin frutos?

A pesar de encontrarse físicamente en el mismo espacio, oficialmente las partes no reconocieron haber tenido ningún tipo de contacto.

Y, un poco a la imagen de la sociedad hondureña, los cada vez más aburridos (y menos numerosos) periodistas que todavía le están dando seguimiento al proceso, sólo acumularon frustración.

"No hemos recibido ninguna nueva propuesta, ni tampoco estamos esperando", le dijo a esos periodistas Víctor Meza, el jefe negociador de Zelaya, poco después del mediodía, mientras salía del hotel.

"Pero ellos saben dónde encontrarnos", aclaró.

Nada nuevo

La última comparecencia pública de la comisión negociadora del gobierno interino, que inició eso de las seis de la tarde, hora local, no trajo nada nuevo.

Por boca de Vilma Morales, funcionaria del gobierno interino, los delegados que representan a Roberto Micheletti simplemente invitaron a su contraparte a retomar el diálogo. Pero no hicieron referencia a ninguna nueva propuesta.

Otro de los negociadores de Micheletti, Arturo Corrales, reconoció durante la comparecencia que la discusión sobre la restitución de Zelaya no estaba trabada por un asunto de forma, sino de fondo.

"Ambos primero tenemos que definir si corresponde o no" dijo Corrales, quien además insistió que el referente fundamental tenía que ser la Constitución hondureña.

Image caption “No hemos recibido ninguna nueva propuesta, ni tampoco estamos esperando”, dijo el zelayista Meza.

El presidente interino, sin embargo, ha sido tajante en su insistencia en que el texto constitucional anula cualquier posibilidad de regreso de Zelaya. Y, en ese contexto, las declaraciones su delegado evidencian el poco progreso alcanzado hasta la fecha en ese punto fundamental.

Por lo pronto lo más emocionante ha sido el anuncio de una reunión entre el presidente depuesto y Arturo Corrales, uno de los integrantes de la comisión negociadora del gobierno interino.

Según Corrales, el encuentro se produjo a invitación de Zelaya y tuvo como objeto "intercambiar conceptos y hacer preguntas sobre el proceso de diálogo".

"Fue una plática muy cortés, amplia y fluida. Muy a los intereses de Honduras. Estamos pensando en Honduras. Pero eso es lo único que puedo decir", declaró el negociador a su regreso al hotel, a las 4:30 de la tarde (hora local).

Corrales, sin embargo, no quiso hablar de plazos. "Pero si siento que (un acuerdo) está cerca", declaró.

Si es cierto o no, sólo el tiempo lo dirá.

"Algo más viable"

A su llegada al Clarion, temprano por la mañana, Meza había negado que el motivo de su visita fuera encontrarse con la comisión de Micheletti, de la que se dice presentaría una nueva "propuesta ampliada" en horas de la tarde.

"Si presentan algo, ojalá que presenten algo más viable", fue la reacción de Meza una vez que fue consultado por la prensa sobre esa posibilidad.

"Si no, la crisis sólo se seguirá profundizando", afirmó.

Y aunque el escepticismo e indiferencia cuidadosamente proyectados por Meza bien podrían ser una pantalla propia de su rol como negociador, la verdad es que también reflejan el íntimo convencimiento que parece prevalecer en la mayoría de la población.

"(El futuro del diálogo) es un tema que debería interesar, porque es una cuestión de país, pero la verdad es que seguimos en lo mismo. Así resulta difícil mantenerse interesado", le dijo a la BBC Adán Artica, un estudiante de 20 años de la Universidad Nacional.

"Siempre dicen lo mismo, no llegan a un fin y entonces se vuelve aburrido, es repetitivo", coincidió su compañero en esa casa de estudios, Cesar Álvarez, quien es un año mayor.

Ambos se mostraron escépticos sobre las posibilidades de una solución a corto plazo.

"Es que de resolverse, se tiene que resolver. El problema es cómo", dijo Álvarez.

En las calles

Por lo pronto, la vía de la movilización popular, por la que ha apostado el denominado Frente de Resistencia en Contra del Golpe de Estado, volvió a mostrar sus limitaciones, por lo menos en la presente situación.

La Resistencia organizó este martes en horas de la mañana una nueva demostración, precisamente en las instalaciones de la Universidad Nacional Autónoma, y tiene previsto seguir movilizándose en demanda de la restitución de Zelaya y de una Asamblea Constituyente para reformar el sistema político hondureño.

Pero la convocatoria de este martes fue todo menos multitudinaria. Y a mediodía en punto, en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), sólo las consignas pintarrajeadas en algunas paredes recordaban que el país vive una situación de excepción desde el 28 de junio pasado.

Y parece que la máxima casa de estudios de Honduras tampoco encierra las posibles respuestas.

Leda Baltodano, estudiantes de 19 años, le dijo a BBC Mundo que en la Universidad, así como en el país, las opiniones están claramente divididas.

Pero Baltodano es de los que creen que son las elecciones, previstas para el 29 de noviembre, las que podrían solucionar el problema.

"Ningún país se va a negar a que (la crisis institucional de Honduras) se resuelva en democracia. Se estarían contradiciendo", dijo.

Pero sólo horas antes, en la universidad, los simpatizantes de la resistencia coreaban una nueva consigna: "Si no hay restitución, no hay elección".

¿Y el diálogo? Bueno, sobre ese es probable que haya noticias más tarde. Pero también podría ser que no.

Contenido relacionado

Vínculos

El contenido de las páginas externas no es responsabilidad de la BBC.