Acampan en principal avenida argentina

Una protesta social en reclamo de trabajo mantiene paralizada por segundo día consecutivo a una de las principales vías de la capital argentina, la avenida 9 de Julio, que atraviesa el corazón de la ciudad.

Image caption Unos 2.000 piqueteros instalaron un campamento en la avenida porteña 9 de Julio.

Unos 2.000 piqueteros instalaron un campamento en la avenida porteña, una de las más anchas del mundo, para protestar por haber sido excluidos de un plan de trabajo anunciado recientemente por el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.

La protesta se lleva a cabo frente al ministerio de Desarrollo Social -que maneja los planes de ayuda- a pocos metros del obelisco porteño, uno de los principales puntos turísticos de Buenos Aires.

Tal como ocurrió en la tarde del lunes, cuando comenzó el "piquete", la medida generó un gran caos de tráfico y obligó a los automovilistas a dar vueltas kilométricas para llegar a destino.

Los manifestantes -que instalaron cientos de carpas en la vía pública- son hombres, mujeres y niños que provienen del Gran Buenos Aires, la región del conurbano bonaerense que tiene la mayor concentración de pobreza y desempleo del país.

Este martes, el premio Nobel de la Paz argentino Adolfo Pérez Esquivel ofreció mediar en nombre de los piqueteros con las autoridades del ministerio, que hasta ahora se han negado a dialogar con las organizaciones sociales.

Acusaciones cruzadas

Quienes llevan a cabo esta inusual protesta representan a unas 20 asociaciones piqueteras que piden ser incluidas en el ambicioso programa oficial Argentina Trabaja, un proyecto que prevé crear unos 100.000 empleos a través de cooperativas que manejarán obras públicas.

Según el esquema presentado por la presidenta a principios de octubre, los fondos para el plan serán distribuidos a través de los intendentes (alcaldes) bonaerenses.

Para las organizaciones sociales, el gobierno nacional pretende, de esta forma, hacer "clientelismo político". Los manifestantes reclaman volver al sistema anterior, en el que eran ellos los que administraban las asignaciones.

En tanto, el jefe de Gabinete nacional, Aníbal Fernández, los acusó de querer "manejar fondos" y de buscar provocar a las fuerzas de seguridad para instigar un acto de represión.

A pesar de que la protesta ha sido mayoritariamente pacífica, en la madrugada del martes hubo algunos incidentes entre piqueteros y agentes de la Policía Federal, que resultaron en la detención de tres personas.

Piquetes múltiples

El gobierno de Cristina Fernández ha mantenido una férrea política de no-intervención en los cortes de calle, que se han multiplicado en los últimos tiempos en la capital argentina.

Lea: Buenos Aires, "sitiada" por piquetes

El jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, fustigó este martes a las autoridades nacionales por permitir que "los violentos se apoderen del espacio público".

Macri señaló que su administración hizo el pedido ante la justicia para que se desaloje la avenida 9 de Julio.

En tanto, Pérez Esquivel defendió el accionar de los piqueteros.

"Lo que quieren es poder trabajar y tener una vida mejor, educar a sus hijos. Es lo que cada uno como ciudadano merece", señaló el defensor de los derechos humanos.

Pobreza

Image caption La protesta se lleva a cabo frente al Ministerio de Desarrollo Social, que maneja los planes de ayuda.

La protesta por los planes sociales se produce pocos días después de que la presidenta Fernández anunciara la entrega de una asignación mensual de US$47 por cada hijo menor de edad, cuyos padres no tengan empleo formal.

Según el economista Ernesto Kritz, director de SEL Consultores, el número de personas que trabaja "en negro" y percibe salarios bajos en el conurbano bonaerense es muy alto.

El experto le dijo a BBC Mundo que eso explica por qué en esa región existe un 37% de pobreza, a pesar de que el índice de desempleo ronda el 12,5%.

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