EE.UU.: pareja admite que espió para Cuba

Dibujo de Walter Kendall Myers y su esposa Gwendolyn durante un juicio celebrado en junio. Foto: Art Lien
Image caption Los espías fueron detenidos tras una operación encubierta.

Un ex funcionario del Departamento de Estado de Estados Unidos y su mujer se declararon culpables de espiar para Cuba durante cerca de tres décadas.

Walter Kendall Myers y su esposa Gwendolyn Steingraber Myers, residentes en Washington DC y de 72 y 71 años respectivamente, fueron arrestados por el Bureau Federal de Investigaciones (FBI) por espionaje el pasado junio.

El ex presidente Fidel Castro declaró entonces en una de sus Reflexiones que las acusaciones de espionaje eran una "ridícula historieta".

La pareja, que enfrenta cargos de conspiración por actuar como agentes ilegales del gobierno cubano, llegó a un acuerdo con la acusación, por el cual la mujer no podrá pasar más de siete años y medio en prisión por comunicar información clasificada a La Habana y por haber cometido fraude usando medios electrónicos de comunicación.

Además, tendrán que pagar US$1.7 millones, el total de los sueldos recibidos por Walter Kendall Myers durante sus 24 años de servicio en el departamento diplomático de EE.UU..

Traición al país

El Departamento de Justicia de EE.UU. dijo que ambos tuvieron acceso a información sensible y que traicionaron a su país. Este caso, según el Departamento, refleja que el país sigue protegiendo cuidadosamente sus secretos.

Como explicó el periodista de la BBC Emilio San Pedro, varios documentos analizados durante el juicio sugieren que los Myers sólo recibieron pequeñas sumas de dinero por su trabajo y que más bien habían ejercido como espías por su respeto hacia el líder cubano Fidel Castro y al sistema comunista de gobierno en la isla.

La pareja habría empleado varios métodos para envíar información altamente secreta a Cuba, entre ellos la transmisión de mensajes codificados en morse por radio de onda corta.

Image caption Walter Myers fue empleado del Departamento de Estado de EEUU, y está jubilado.

Walter y Gwendolyn Myers fueron detenidos a partir de la operación de un agente encubierto que los convenció para dar información sobre sus actividades haciéndose pasar por espía cubano.

Los acusados le habrían dicho a ese miembro del FBI que eran conocidos como agentes 202 y 123, que habían conocido personalmente a Fidel Castro y que "el método favorito de la señora Myers para pasar los secretos era mediante el intercambio de carritos de compra en un supermercado".

Larga carrera en Washington

Myers empezó a trabajar para el Departamento de Estado de EE.UU. en 1977 como instructor del Instituto de Servicios Externos, donde tenía acceso a información clasificada como secreto de Estado.

Luego fue ascendido, con lo que obtuvo mayor libertad para acceder a la información. Hasta 1999 trabajó periódicamente para la Oficina de Inteligencia e Investigación del Departamento de Estado (INR, por sus siglas en inglés).

Después pasó a trabajar en esa institución de forma permanente hasta que se retiró en 2007, pero según el Departamento de Justicia, en el año previo a su retiro, Myers utilizó su computadora para leer cerca de 200 documentos sensibles o clasificados relacionados con Cuba.

Myers se había casado con su esposa Gwendolyn en 1982. Ella se desempeñó como analista en un banco de la capital estadounidense y nunca obtuvo autorización para acceder a información de seguridad.

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