Colombia dice no a cita de Unasur

Bermúdez y Falconí
Image caption Aunque aquí se ven juntos, los cancilleres de Colombia y Ecuador no se verán las caras en la reunión de Unasur.

"Si vamos a ir a Quito para que nos insulten, preferimos no ir", dijo este jueves el ministro de Defensa colombiano, Gabriel Silva, explicando los motivos detrás de su ausencia y de la del canciller en la cita ministerial de la Unión Suramericana de Naciones (Unasur) que se llevará a cabo este viernes en Ecuador.

Horas más tarde, el Ministerio de Relaciones Exteriores colombiano emitió un comunicado en el que señala que "la actitud y reciente escalada de agravios que han recibido el gobierno y el pueblo de Colombia no permiten prever que las discusiones que se lleven a cabo en la reunión convocada para mañana (viernes), se desarrollen en el tono de respeto, objetividad y equilibrio temático que este foro exige".

Una delegación técnica del Ministerio de Defensa y de la Cancillería colombianos acudirá a la reunión de Quito en lugar del ministro Silva y el canciller Jaime Bermúdez.

Según el gobierno colombiano, Bogotá ha hecho público el acuerdo militar suscrito con Washington para el uso de siete bases militares colombianas y ha ofrecido garantías formales a los países de la región de que dicho acuerdo no afectará la soberanía de terceros Estados.

Colombia dice esperar que los miembros de Unasur diseñen medidas de confianza e instrumentos eficaces contra el tráfico ilícito de armas, el narcotráfico, el terrorismo y la acción de grupos irregulares.

Antes de conocerse la decisión colombiana, el ministro de Seguridad Interna y Externa de Ecuador, país que ostenta la presidencia pro témpore de Unasur, Miguel Carvajal, había señalado que "estas reuniones no son para agredir a ningún país, al contrario, son para avanzar en el desarrollo de medidas de confianza mutua".

El embajador estadounidense en Bogotá, William Brownfield, también se había pronunciado, manifestando que su gobierno ha repetido "desde el nivel de embajadores, secretario de Defensa, la secretaria de Estado, hasta el presidente (Barack Obama)" que el acuerdo no representa una amenaza para la región.

Venezuela entregará "pruebas"

El canciller venezolano, Nicolás Maduro, ha afirmado que durante la reunión ministerial en Quito presentará "pruebas" sobre el trasfondo del acuerdo militar entre Bogotá y Washington.

"Vamos a llevar nuestro planteamiento y las pruebas que tenemos sobre todas estas incursiones paramilitares y los intentos de desestabilización (de Colombia)", señaló Maduro a través de un comunicado difundido a inicios de semana.

Venezuela además planteará a la Unasur el desarrollo de "un plan para la paz en Colombia y para que se acabe la producción y tráfico de droga en Colombia y desde Colombia".

"Queremos advertir sobre el peligro que representa el gobierno de Colombia, con esa gente que pretende con cinismo, con sonrisitas, con frases elegantes y con falsos llamados al diálogo, encubrir que están detrás de un proceso guerrerista contra nuestro país y contra América Latina", manifestó Maduro.

Caracas ha pedido al Consejo de Seguridad de la ONU que examine el conflicto armado en Colombia y las repercusiones del acuerdo militar entre Bogotá y Washington, como una seria amenaza para la paz y la seguridad continentales.

Días atrás, el presidente venezolano, Hugo Chávez, había llamado a su país a "prepararse para la guerra", aunque posteriormente negó buscar un conflicto armado con Colombia.

Además de Venezuela, países como Brasil, Ecuador y Bolivia han mantenido sus dudas en torno al mencionado acuerdo militar, exigiendo garantías de que las acciones que se produzcan por medio de dicho convenio se limitarán a territorio colombiano.

"Aquí el problema de fondo no es que Chávez diga me preparo para la guerra, sino que tenemos siete bases norteamericanas en Colombia y eso sí es una preocupación para toda la región", ha dicho el presidente ecuatoriano, Rafael Correa.

Perú y Chile, con propuestas y disputas

Otro conflicto regional que coincide con la reunión ministerial de la Unasur de este viernes es el que Perú y Chile protagonizan en torno a acusaciones de presunto espionaje chileno contra Lima.

Image caption Ahora se derrumban los puentes diplomáticos entre Colombia y sus vecinos.

Ambos gobiernos, no obstante, han adelantado que el supuesto espionaje será tratado de manera bilateral, por lo que no será planteado a la Unasur.

Pese a ello, Perú y Chile sí tendrán una activa participación en la cita de la Unasur, pues los dos gobiernos han presentado propuestas para el establecimiento de una fuerza militar regional de paz.

Lima ha planteado la suscripción de un acuerdo de paz y seguridad, la creación de una fuerza sudamericana de paz y un compromiso de reducir en los próximos cinco años la compra de armas en la región.

A dicha propuesta se sumó una iniciativa "complementaria" de Chile para la creación de grupos de trabajo para consensuar una declaración de seguridad de Unasur, y para estudiar la conformación de una Fuerza Combinada de Defensa Sudamericana.

Si bien ambos planteamientos son similares, el punto divergente es el relacionado con la reducción del gasto militar.

Unasur debilitada

El ex vicecanciller ecuatoriano Marcelo Fernández de Córdova dijo a BBC Mundo que la ausencia de Colombia de la cita de Quito debilita a la Unasur.

"La ausencia de Colombia de la reunión de Quito afectará a quienes plantean tratar de acorralar a Colombia, y obviamente Unasur se verá debilitada. Todo organismo internacional, para que funcione, se fundamenta en el consenso entre sus miembros. Si se tratan de imponer situaciones de unos a otros, el organismo puede desintegrarse", afirmó.

A decir de Fernández de Córdova, la reunión de Quito no debe centrar demasiado su atención en el acuerdo militar entre Colombia y Estados Unidos, sino dar espacio para temas como narcotráfico y armamentismo.

El ex vicecanciller añadió que la discusión en torno a la presencia de militares estadounidenses en bases colombianas se despejará una vez que el acuerdo entre en ejecución.

En el contexto de tensión regional en que se desarrolla la cita de la Unasur de este viernes, Ecuador ha insistido que la reunión de Quito debe mostrar la voluntad política de los miembros de Unasur para avanzar en el desarrollo de medidas de confianza mutua que puedan aplicarse para presentes y futuros conflictos.

El canciller ecuatoriano, Fander Falconí, manifestó días atrás, en una entrevista con BBC Mundo, que si no se evidencia dicha voluntad y no se tiene éxito en lograr estándares mínimos en bajar las tensiones regionales, "podría haber una recomendación de que haya una reunión extraordinaria inmediata de jefes de Estado".

Contenido relacionado