Uruguay se prepara a decidir

Grafitti electoral
Image caption Mujica tendría una ventaja de entre siete y nueve puntos porcentuales sobre Lacalle.

La mitad de los uruguayos habilitados para votar en el balotaje que se realizará este domingo elegirán al candidato oficialista José Mujica. Así lo aseguran las últimas encuestas de opinión presentadas el miércoles, que señalan que es probable que el ex guerrillero tupamaro será el próximo presidente.

Sondeos realizados por cuatro empresas de opinión pública dados a conocer el miércoles, indican que el 50% de los ciudadanos votará por el candidato de la coalición de izquierda, Frente Amplio (FA).

Mujica le lleva una ventaja de entre siete y nueve puntos porcentuales a su rival, el candidato del Partido Nacional, Luis Alberto Lacalle.

¿Qué se puede esperar de un eventual gobierno de Mujica? En una entrevista televisiva el candidato se refirió a las expectativas de una ciudadanía dividida en dos, en su usual tono campechano.

"En las próximas elecciones hay que sintetizar, nadie va a tocar el cielo con las manos de entrada, ni hay ningún apocalipsis; rechazo ese tipo de análisis facilongo de que esto es en blanco y negro. El que proponemos es un proyecto que está en marcha y que hay que darle continuidad, particularmente en la línea económica, ésa es la base de todo lo demás", dijo.

Propuestas sin debate

En esta última semana de campaña que finaliza en la madrugada del viernes (cuando comienza la veda electoral), tanto Mujica como su rival han dado señales más claras de sus propuestas de gobierno.

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Una de las grandes críticas de la ciudadanía hacia los candidatos era que la campaña política había estado teñida de agravios mutuos y que había carecido de grandes propuestas y de un debate televisivo. Éste nunca se concretó porque Mujica se negó a participar.

Image caption Según Garcé, la campaña electoral fue intensa y todos los temas importantes fueron abordados en el debate político.

"No hubo debate cara a cara pero la campaña electoral fue extraordinariamente intensa, y, a la larga, todos los temas importantes entraron en el debate electoral: la seguridad ciudadana, las convicciones democráticas del candidato a la presidencia del FA, quien tiene una historia de guerrillero, se levantó en armas contra gobiernos democráticos en la década del 60, fue preso político. Hay mucha gente que tiene derecho a dudarlas, y el tema estuvo arriba de la mesa y está muy bien que se haya debatido", indicó a BBC Mundo el politólogo Adolfo Garcé.

El ex presidente Lacalle se vio involucrado en acusaciones de corrupción durante su gestión (1990-1995), que no fueron comprobadas. Sin embargo, "para una buena parte de la ciudadanía el tema de la corrupción y de cuán confiable es el elenco político era una preocupación y estuvo presente en el debate público", señaló el analista.

Continuismo

La fórmula integrada por Mujica y Danilo Astori, el candidato a vicepresidente que fuera ministro de Economía durante el actual gobierno, aseguró esta semana que, en caso de ganar, continuará la línea económica actual, tratando de "lograr mucha más inversión, más crecimiento y más empleo".

El politólogo Jaime Yaffé dijo a BBC Mundo "todo presidente quiere dejar alguna marca y Mujica en algo va a innovar, pero es difícil prever dónde puede haber cambios. No va a ser en el área económica y financiera", aseguró.

En materia de política exterior, Yaffé indicó que hasta hace unos meses se podía pensar en un cambio en el posicionamiento internacional del país, "en el sentido de que Mujica le diera cierta prioridad al Mercosur por sobre otro tipo de relaciones, y que hubiera un acercamiento mayor hacia el eje que conforman Venezuela, Bolivia, en cierto modo Ecuador y Argentina, pero las señales que ha dado últimamente van en el sentido contrario".

Mujica ha dicho en una entrevista con la BBC, y ha reiterado en varias ocasiones, que su modelo de gobierno de izquierda es el del presidente de Brasil, Lula da Silva y también ha utilizado al modelo chileno como paradigma. "Es por eso", continúa Yaffé, "que no podemos suponer que haya un viraje, como sí pudimos suponer un tiempo atrás".

El politólogo indicó que "las políticas sociales van a ser las mismas: profundizar las existentes en el sentido de priorizar la eliminación de la indigencia, la reducción de la pobreza, el fortalecimiento de la educación".

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