Juanito, el Rambo mexicano

Rafael Acosta "Juanito"
Image caption "Juanito" asumirá oficialmente como la máxima autoridad de Iztapalala, la delegación más grande del DF.

Lo han buscado para hacer una telenovela, inventaron un tipo de sushi que lleva su nombre y aparece constantemente en las primeras planas de los periódicos.

Es Rafael Acosta, alias "Juanito", quien este lunes asumirá oficialmente como la máxima autoridad de Iztapalapa, la delegación o zona más grande de la capital Mexicana.

Y no es cualquier lugar. Se trata de un bastión de la izquierda donde viven unos dos millones de personas y se maneja un presupuesto cercano a los US$300 millones.

Con estos antecedentes, "Juanito", un vendedor ambulante de 51 años que ha trabajado como mesero, luchador y hasta actor en un película de bajo presupuesto, podría estar celebrando su victoria.

Pero no. Enfrenta acusaciones de traición política y quienes fueran sus antiguos aliados lo han amenazado con agotar todos los mecanismos legales para removerlo del cargo en los próximos días.

Sin embargo, "Juanito" desafiante y con la cinta en la cabeza estilo Rambo que lleva su nombre, le gritó al mundo que "solo lo sacarán muerto" de las oficinas que tomó por sorpresa el fin de semana.

¿Cómo llegó al cargo?

Image caption Se han producido enfrentamientos verbales entre partidarios y detractores de "Juanito".

Luego que el Tribunal Electoral bloqueara la candidatura de Clara Brugada como representante del Partido por la Revolución Democrática, PRD, los dirigentes comenzaron a buscar una "solución política" para que Brugada fuera –sí o sí- la jefa de Iztapalapa.

Fue entonces cuando al ex candidato presidencial del PRD, Andrés Manuel López Obrador, se le ocurrió la idea de poner a un candidato que arrastrara votos, pero que se comprometiera a entregarle el puesto a Clara Brugada tras resultar electo.

Así se vengarían del Tribunal Electoral e instalarían a su candidata. Pero lo que no estaba en los cálculos políticos es que "Juanito" se apoderaría del cargo que le habían ofrecido por unas horas nada más.

Tras permanecer dos meses con permiso médico, este fin de semana "Juanito" volvió a la arena política, irrumpiendo a altas horas de la noche en las oficinas de la sede delegacional. Puso unos sellos en las puertas y anunció a los cuatro vientos que asumiría el cargo que ganó en los comicios de julio.

Ni Marcelo Ebrard, el alcalde del Distrito Federal, pudo convencerlo de retirarse ofreciéndole –aparentemente- otro cargo durante una reunión llevada a cabo este domingo.

Anuncian movilización

Image caption No estaba en los cálculos políticos que Juanito se apoderaría del cargo que le habían ofrecido por unas horas.

En las inmediaciones de la delegación de Iztapalapa se han producido enfrentamientos verbales entre los partidarios y los detractores de "Juanito".

Andrés Manuel López Obrador, quien le ofreció la candidatura en primera instancia, ha brillado por su ausencia.

Dirigentes del PRD denunciaron una situación de ingobernabilidad en Iztapalapa y señalaron que agotaran todos los mecanismos para remover al polémico delegado de su cargo.

Por su parte Clara Brugada, quien había reemplazado a "Juanito" por dos meses luego que él presentara una licencia médica, anunció una movilización para este martes con el fin de pedirle a los miembros de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal que lo destituyan.

En medio de la crisis, muchos se preguntan cómo es posible que en México los partidos puedan poner candidatos a su antojo y cómo los votantes aceptan sufragar por alguien que sólo está ahí para cederle su cargo arbitrariamente a otra persona.

Más allá de la promesa rota por "Juanito", que lo ha dejado como un traidor bajo el prisma de sus críticos, este escándalo ha puesto en evidencia la fragilidad del sistema político y la facilidad con que todo se puede arreglar utilizando subterfugios legales.

Aunque no siempre los planes resulten.

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