¿No más fiebre reelectoral en Latinoamérica?

Lula da Silva, presidente de Brasil, Tabaré Vázquz, presidente de Uruguay y Michelle Bachelet, presidenta de Chile
Image caption Los tres mandatarios más populares en la historia de sus respectivos países no se quedarán en el poder.

En los últimos años una tendencia pareció ganar terreno en América Latina: varios mandatarios de la región propiciaron modificaciones de las constituciones de sus respectivos países, para poder ser reelegidos y seguir gobernando.

Así, líderes de los más diversos arcos políticos, desde Hugo Chávez, en Venezuela, a Álvaro Uribe, en Colombia, lograron continuar en el poder durante nuevos períodos presidenciales, revirtiendo la prohibición que regía hasta entonces para esa perpetuidad.

Pero ahora una nueva tendencia, contraria a lo que ocurrió antes, estaría abriéndose paso en la región con la llegada de 2010.

Ese año tres de los presidentes más populares del continente dejarán el poder, sin haber hecho esfuerzos por aferrarse al sillón presidencial.

El fenómeno se registra en el Cono Sur, donde los jefes de Estado de Brasil, Chile y Uruguay se preparan para concluir sus respectivos mandatos, que –por disposiciones constitucionales- no pueden ser extendidos.

Lo curioso del caso es que los tres presidentes en cuestión: el brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, la chilena Michelle Bachelet y el uruguayo Tabaré Vázquez, son los mandatarios más populares en la historia de sus respectivos países, no obstante lo cual, no han buscado sacar provecho de ese favoritismo para quedarse en el poder.

Solidez institucional

Analistas consultados por BBC Mundo coincidieron en adjudicar una causa específica a este fenómeno: el sólido desarrollo institucional que existe en Brasil, Chile y Uruguay.

"No es casualidad que esto se haya dado en estos países, donde en los últimos 15 años se ha llevado a cabo un proceso de fortalecimiento de las instituciones más fuerte que en otras partes de la región", señaló Erasto Almeida, de la consultora internacional Eurasia Group.

"En estos tres países una vez acordadas las reglas de juego se siguen de acuerdo a lo establecido, a diferencia de otros casos en América Latina en donde las reglas se ajustan de acuerdo a la voluntad del jugador", afirmó por su parte Andrés Serbin, presidente de la Coordinadora Regional de Investigaciones Económicas y Sociales (CRIES).

Para Serbin, lo que distingue a Lula, Bachelet y Vázquez de otros líderes de la región es que en ellos "prevalece una visión más de estadista que de caudillo político, como estamos acostumbrados en América Latina".

De esta forma, los tres mandatarios eligieron usar su fuerte carisma personal y popularidad no para enquistarse en el poder sino para fortalecer la institucionalidad de sus respectivos países.

Según Almeida, esa fortaleza es la que ha permitido que estos países mantengan políticas de continuidad que se han visto reflejadas en un sólido crecimiento económico y social.

¿Se revierte la tendencia?

¿Pueden acaso los ejemplos de Lula, Bachelet y Vázquez, marcar un cambio de tendencia para la región?

Para los especialistas, es algo improbable.

"Que estos tres mandatarios no hayan buscado perpetuarse en el poder es algo positivo para la región, pero no creo que su ejemplo sea necesariamente repetido en otras partes, donde no existe una base institucional tan sólida", opinó el analista del Eurasia Group.

Por su parte Serbin se muestra más esperanzado.

"Ojalá que se reproduzca y se amplíe, eso sería lo ideal", afirma.

Sucesores

Image caption En Uruguay, Tabaré Vázquez no logró imponer a su favorito, Danilo Astori, como pre-candidato a la presidencia.

Otra particularidad de estos tres mandatarios es que su alto nivel de aprobación no necesariamente se ha visto trasladado a quienes ellos han elegido como sus sucesores políticos.

En Uruguay, Tabaré Vázquez no logró imponer a su favorito, su ministro de Economía Danilo Astori, como pre-candidato a la presidencia, y debió contentarse con que éste secunde a quien hace poco resultó elegido como su sucesor: el también oficialista José "Pepe" Mujica.

En tanto en Chile, el pasado domingo sacó ventaja en primera vuelta el opositor Sebastián Piñera, quien deberá enfrentarse en un ballotage al candidato de Bachelet, Eduardo Frei.

La situación no es muy diferente en Brasil, donde la elegida de Lula, Dilma Rousseff, aparece muy distante en las encuestas, lejos del pre-candidato opositor y favorito de los sondeos, José Serra.

Según los expertos, este curioso fenómeno demuestra que gran parte de la popularidad de Lula, Bachelet y Vázquez es atribuible a su carisma personal, algo que no es necesariamente transferible.

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