Última actualización: jueves, 25 de marzo de 2010 - 12:59 GMT

Hacer el nombre de Dios

 Los diez mandamientos
  1. Amarás a Dios por sobre todas las cosas
  2. No tomarás el nombre de Dios en vano
  3. Santificarás las fiestas en nombre de Dios
  4. Honrarás a tu padre y a tu madre
  5. No matarás
  6. No cometerás actos impuros
  7. No robarás
  8. No darás falso testimonio ni mentirás
  9. No consentirás pensamientos ni deseos impuros
  10. No codiciarás los bienes ajenos

No tomarás en falso el nombre del Señor tu Dios" (Ex 20, 7; Dt 5, 11) reza el segundo mandamiento, que prohíbe abusar del nombre Dios y persigue todo uso inconveniente del mismo.

Según expresa el mismo Vaticano, "la santidad del nombre divino exige no recurrir a él por motivos fútiles", pero no especifica cuáles podrían ser estos motivos... ni si la política entra en esta dimensión de futilidad.

BBC Mundo explora en Nicaragua la relación entre el gobierno sandinista y la fe religiosa a partir de una serie de carteles ubicados en las calles de Managua.

Cartel de Ortega en Managua.

El cartel de la discordia, en las calles de Managua.

Las calles y carreteras de Nicaragua están llenas de letreros con el rostro del presidente Daniel Ortega, pero pocos han sido objeto de tanta atención y polémica como unos en los que aparece vestido de blanco, sonriente y sereno, acompañado del lema "¡Cumplirle al pueblo, es cumplirle a Dios!".

Y no es que en este país centroamericano el uso de símbolos y referencias religiosas por parte de políticos, o gobiernos, sea algo nuevo.

Pero a muchos les cuesta asociar la imagen de este ex guerrillero –ícono de aquella revolución de inspiración marxista que puso a Nicaragua en el mapa de la opinión pública internacional hace ya tres décadas- con la de un hombre de fe.

"La impresión que me da, es que se quiere de alguna manera manipular la mentalidad y la voluntad de un pueblo que es histórica y culturalmente religioso", le dice a BBC Mundo el arzobispo auxiliar de Managua, monseñor Silvio Báez Ortega.

"Y al utilizar el nombre de Dios para justificar proyectos que en tantos aspectos contradicen el proyecto de libertad, el proyecto de vida, que están unidos al nombre de Dios, creo que podemos afirmar que se está violando el segundo mandamiento", afirma.

Una polémica con historia

Para monseñor Báez Ortega, "el mandamiento tiene que ver con no abusar del nombre de Dios; con no traerlo a lo cotidiano, a lo humano", entonces, según el arzobispo auxiliar de Managua, ninguna ideología política debería utilizar este nombre.

Pero el padre Antonio Castro, a cargo de la parroquia La Merced del barrio Larreynaga, responde a BBC Mundo que "el nombre de Dios va ligado a la realidad y la práctica de la liberación del oprimido, del débil, del excluido... es eso lo que está exigiendo, a lo que está exhortando el mandamiento sobre nombrar a Dios"

UN VISITA CONTROVERTIDA

Juan Pablo II con Ernesto Cardenal

Una de las imágenes más memorables de la primera visita del papa Juan Pablo II a Nicaragua, en marzo de 1983, lo muestra regañando públicamente a Ernesto Cardenal por no haber acatado la orden papal de renunciar a su puesto en el gobierno.

Y cuando más tarde, ese mismo día, las consignas revolucionarias obligaron al pontífice a interrumpir una misa campal para exigir a gritos silencio, algo pareció romperse irremediablemente.

(Foto gentileza del Instituto de Historia de Nicaragua y Centroamérica)

El actual debate trae ecos de la pugna entre la iglesia "tradicional" y la iglesia "popular", asociada a la Teología de la Liberación, que en cierta forma definió la relación del primer gobierno de Ortega con la jerarquía católica en la década de los 80.

En esa época, "entre cristianismo y revolución, no hay contradicción" era una de las consignas emblemáticas de un proyecto que, sin embargo, le disputaba una importante cuota de poder simbólico a la iglesia con sus propios mártires y su propio discurso de redención.

El gobierno contaba entre sus principales figuras a varios sacerdotes católicos, como el poeta Ernesto Cardenal, pero en lugar de garantizar una buena relación con el Vaticano, el protagonismo de estos religiosos abrió una nueva fuente de conflicto, que quedó bien reflejado en la visita del Papa Juan Pablo II a Nicaragua en 1983.

Después de eso, y durante dos décadas, la máxima autoridad católica de Nicaragua, el Cardenal Miguel Obando y Bravo, no dudó en hacer campaña en contra de un eventual retorno de Ortega al poder, como en las elecciones de 1996 y de 2001.

Tal vez por eso, a lo largo del camino que terminó llevándolo de regreso a la silla presidencial perdida en 1990, Ortega no dudó en mostrar cada vez más su lado religioso y en hacer importantes concesiones a la Iglesia.

Así, uno de los momentos más emblemáticos de la campana presidencial del 2006 fue la ceremonia religiosa con la que reafirmó su compromiso con su compañera de años, Rosario Murillo, oficiada por el propio cardenal Obando.

Una conversión discutida

Ahora como presidente, Ortega menciona a Dios en todos sus discursos y un sacerdote bendice prácticamente todas las actividades en las que comparece.

Entre las medidas más polémicas está su apoyo la derogación de una disposición legal vigente desde finales del siglo XIX que permitía el aborto terapéutico, la contratación de un grupo de campesinos desempleados que se mantuvieron por meses en oración en las principales rotondas de Managua y la súbita aparición (y posterior desaparición) de varias efigies de la Virgen María en esas mismas glorietas.

La iglesia quiere un Estado católico. Pero quiere un Estado donde lo religioso sea administrado y controlado sólo por ella.

María López Vijil, periodista y teóloga

Pero la periodista y teóloga María López Vijil, una estudiosa de la Teología de la Liberación, le dice a BBC Mundo que es necesario entender la diferencia entre la motivación espiritual del mandamiento original y las razones que podrían estar detrás del descontento de la actual jerarquía católica con carteles de Ortega hablando de Dios.

"La religión no es espiritualidad. La religión es institución, es poder", señala López Vijil, para quien el descontento de la Iglesia por el uso constante de referencias y simbología religiosa por parte del gobierno sandinista no es más que una pugna por el monopolio de los símbolos religiosos.

"La Iglesia no quiere un Estado laico, la iglesia quiere un Estado católico. Pero quiere un Estado donde lo religioso sea administrado y controlado sólo por ella", afirma la periodista y teóloga, para quien el problema de fondo es en realidad otro:

"Hay un poco de manipulación y un poco de creencia. Porque este gobierno está marcado por un profundo mesianismo, por la convicción de haber sido elegido por un poder superior para conducir a este país al desarrollo, a la riqueza, a la tierra prometida, y eso es todavía más peligroso".

Un mandamiento vigente

Esa auto identificación con lo divino, es en la opinión del vicario de Managua precisamente lo que el mandamiento intenta evitar.

Virgen en una calle de Managua

Las estatuas de la Virgen María aparecieron y desaparecieron en Managua.

"Nosotros decimos 'el nombre de Dios', pero en el fondo lo que está en juego es el absoluto, la trascendencia... Y el riesgo es intentar ocupar el lugar del absoluto", explica monseñor Báez Ortega.

"Eso lo vemos clarísimo en el caso nicaragüense. Lo vemos en esos intentos de perpetuarse en el poder, en la utilización del poder en modo despótico, cuando llegamos al punto en que no es posible la crítica, que no es posible la oposición de ningún tipo. En el fondo todos esos son problemas de ocupar el lugar de Dios", concluye.

Para el padre Antonio Castro, "nadie puede atribuirse ese papel, esa responsabilidad de mesías. Si acaso ser simplemente instrumento de Dios para hacer realidad la palabra... Tal vez alguien lo habrá escuchado, pero yo no, que Daniel haya aparecido ahí como el mesías, el único, el absoluto, el salvador. No lo he visto yo eso".

Lejos de los círculos del poder político y religioso, Juan Antonio Fernández, un nicaragüense de 54 años se tiene que ganar la vida vendiendo hielo, no duda:

"Para mí, ante los ojos de Dios, eso es una falta de respeto: compararse con él", dice mientras le da una ojeada al letrero de Ortega.

Aunque con treinta años menos, su "colega", Léster Dávila, difiere: "Ese letrero es buenísimo, porque está hablando de Él. Sin Él no somos nada. Hay que mencionar a Dios en todas las cosas, porque gracias a Él es que estamos aquí", dice.

Y se aleja para intentar "hacer el nombre de Dios", que es como, en algunas zonas de Centroamérica, los comerciantes aún llaman a la primer venta del día.

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Mandamiento número 2

Ilustración Sean Mackaoui

Resultados

¿Cuál mandamiento le parece más difícil de cumplir?

  • I) Amarás a Dios por sobre todas las cosas

    16%
  • II) No tomarás el nombre de Dios en vano

    1%
  • III) Santificarás las fiestas en nombre de Dios

    4%
  • IV) Honrarás a tu padre y a tu madre

    2%
  • V) No matarás

    2%
  • VI) No cometerás actos impuros

    15%
  • VII) No robarás

    2%
  • VIII) No darás falso testimonio ni mentirás

    12%
  • IX) No consentirás pensamientos ni deseos impuros

    40%
  • X) No codiciarás los bienes ajenos

    6%

Votos emitidos: 2578

Voto cerrado: 09 April 2010

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