Perú: ¿el peor congreso?

El congreso peruano
Image caption Congresistas de todos los partidos se han visto envuelto en escándalos.

2009 concluyó en Perú con una percepción generalizada de que su Congreso tocó fondo. Encuesta tras encuesta ubicó a este cuerpo legislativo entre las instituciones más desprestigiadas del país. Y razones no faltaron.

De un total de 120 congresistas, y desde el inicio de la presente legislatura en 2006, se calcula que 82 han recibido denuncias por delitos y faltas graves; 27 han estado envueltos en escándalos de corrupción o por sus vidas personales, y cinco han sido desaforados.

Para cerrar el año, el diario El Comercio comisionó una encuesta que mostró que el 85% de la población desaprueba su desempeño.

Pero ¿se trata realmente de una de las instituciones más corruptas de la región?, ¿es un problema de percepción?, ¿qué opciones se plantean?

Bajo record en América Latina

“En ninguna parte de América Latina el congreso es la institución más respetada, pero en Perú existe uno de los mayores niveles de desconfianza”, comentó a BBC Mundo Percy Medina, experto en temas electorales y director de la Asociación Civil Transparencia.

No es de extrañar entonces que el país andino figure en los últimos lugares en la encuesta internacional de Latinobarómetro en América Latina, en cuestiones de confianza y de institucionalidad.

En la pregunta de cuán satisfechos están con la democracia, Perú ocupa el último lugar de la región, con un 22% (Uruguay, el más satisfecho, responde con un 79% de aprobación).

El país andino también ocupa uno de los últimos tres lugares al responder si piensan que en su país se gobierna para bien de todos: sólo un 15% respondió de manera afirmativa.

Partidos débiles

Para Percy Medina, un aspecto fundamental es la debilidad de los partidos políticos en el país.

Muchos de los partidos en esta legislatura son nuevos, y al ser partidos jóvenes, sin trayectoria, son también “partidos precarios, que no construyen organizaciones sólidas, con líderes preparados”, explicó a la BBC.

Image caption El analista político Fernando Tuesta sostiene que quienes llegan al congreso no tienen disciplina política.

Además, de los 120 miembros del congreso, 95 llegaron por primera vez al parlamento en las elecciones de 2006.

Según Fernando Tuesta, director del Instituto de Opinión Pública de la Universidad Católica, Perú tiene las tasas de reelección más bajas de América Latina.

De este modo, los que llegan al congreso “no tienen experiencia, no son políticos y no tienen disciplina política”, señaló.

Sin continuidad

Después de la experiencia fujimorista, cuando la compra de legisladores elevó los casos de corrupción a niveles nunca vistos, no es de extrañar que los peruanos hayan tratado de darle una oportunidad a gente nueva.

Pero como todo experimento, los riesgos son latentes. Si 95 de los 120 congresistas nunca antes habían puesto pie en el congreso, se puede ganar en frescura pero, a decir de los expertos, se pierde en experiencia acumulada.

Además, “la mayoría que se metió en los escándalos fueron la gente nueva”, comenta Tuesta.

A esto habría que añadirle el "transfuguismo": de los siete grupos políticos que empezaron la legislatura en 2006, hoy existen 14.

¿Inocentes?

Incluso, para escribir esta nota no fue fácil buscar una fuente “libre de toda sospecha” entre las altas esferas del Congreso.

El mismo presidente de ese órgano, el aprista Luis Alva Castro, terminó el año envuelto en dos escándalos por haber usado dineros de esa institución sin haber seguido con rigurosidad los trámites necesarios.

Cecilia Chacón, primera vicepresidenta del Congreso y de la bancada fujimorista, también estuvo acusada junto con su padre, un general en retiro, y miembros de su familia, de enriquecimiento ilícito y el caso aún no ha concluido para ella.

Al conversar con BBC Mundo señaló que “es innegable que ha habido actos individuales de algunos congresistas”, pero defendió a su institución diciendo que no se quedaron con las manos cruzadas.

Cuando hubo que investigar, se investigó, dijo, “y de ahí que terminamos el año con cinco congresistas desaforados”.

Expulsión para el mentiroso

Sobre esos casos, la señora Chacón insiste en que no es el papel del congreso estar detrás de cada uno de sus miembros para insistir en una buena conducta.

“No podemos evitar que la gente haya puesto en el congreso personas que iban a tener este comportamiento”, le dijo a la BBC.

Desde distintas bancadas ha habido propuestas para mejorar el sistema. De hecho, en diciembre y como para hacer frente a tanta crítica, se modificó la ley de partidos políticos, elevando la cantidad de firmas que necesitará un partido para inscribirse (del 1% al 3% del padrón electoral).

Esa reforma también señala que la omisión de datos en la hoja de vida podrá llevar a una denuncia penal y a la expulsión de la persona que se encuentre culpable.

Cambios y propuestas

Entre varias medidas urgentes, Medina sostiene que hay que reforzar el sistema de partidos y hacer más transparente la toma de decisiones en el Congreso.

Para Tuesta, habría que elevar la valla electoral para incentivar partidos políticos más fuertes.

El ejecutivo por su parte lanzó dos proyectos de reforma: uno sobre el retorno a la bicameralidad y el otro sobre el voto voluntario. Ambos encendieron los ánimos entre miembros de todas las bancadas y promete ser tema de arduo debate durante 2010.

Entonces, ¿pasará a la historia esta legislatura como una de las peores? Quien sabe. Pero que quedará como una de las más débiles, bochornosas e inexpertas, no cabe duda. El ejercicio en democracia continúa.

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