Mala construcción, en la raíz del drama en Haití

Edificio destruido en Puerto Príncipe
Image caption Muchos edificios en Puerto Príncipe se derrumbaron como castillos de naipes.

La pésima calidad de construcción de los edificios es la gran responsable de las dantescas consecuencias del terremoto en Haití, aseguran los expertos.

"La calidad de la construcción era mala, no existen reglamentos de construcción reconocibles", afirmó el arquitecto John McAslan, quien trabaja en un proyecto en el país.

El arquitecto añadió que la mayoría de los edificios son de ladrillo o están hechos con bloques de cemento que resisten mal los terremotos.

Irónicamente, la gente en las barriadas pobres en muchos casos tuvo más posibilidades de sobrevivir que quienes vivían en edificios de cemento, muchos de los cuales terminaron derrumbándose como castillos de naipes.

"El colapso de una simple choza seguramente provoca menos daños a las personas que el derrumbe de un edificio", señaló McAslan.

Mala calidad

Un gran problema adicional fue la mala calidad de los materiales usados, apuntó Peter Hass, director de Appropriate Infrastructure Development Group, una ONG que opera en Haití desde 2006.

"La gente ahorraba cemento para intentar reducir costos, añadiendo mucha agua, construyendo demasiado fino, así que terminas con una estructura inherentemente frágil", afirmó Hass, quien está ahora camino del país caribeño.

"Muchas veces los bloques de cemento se hacían en el patio trasero de la gente y se secaban al sol", dijo.

Debido a que el país ya tenía otros problemas como la falta de servicios básicos –agua, luz, alcantarillado- Hass agregó que controlar la construcción no era prioritario para el gobierno.

Futuro

Ya antes del terremoto, Haití había tenido muchos problemas con sus construcciones, tal como recordó la periodista de la BBC, Ayesha Bhatty.

En noviembre de 2008, por ejemplo, casi un centenar de personas -la mayoría niños- murieron cuando dos colegios se derrumbaron.

Las autoridades haitianas dijeron entonces que la causa fue que estaban mal construidos.

Pero todo esto ya es pasado, señaló McAslan. Ahora el objetivo es salvar vidas, después estabilizar los edificios dañados para que aguanten futuras réplicas, y finalmente ver cómo construir nuevos edificios para que aguanten terremotos en el futuro.