Haití necesita cientos de miles de carpas

Un niño haitiano se refugia en una tienda de campaña hecha con mantas
Image caption El gobierno teme que la temporada de lluvias afecte a miles sin un refugio seguro.

El presidente de Haití, René Preval, pidió el envío de al menos 200.000 tiendas de campaña para cobijar al millón de personas que se quedaron sin hogar tras el terremoto que sacudió al país.

Según dijo, es preciso dar un techo a las víctimas del sismo antes de que llegue la temporada de lluvias, que comienza en mayo.

"Nuestro trabajo ahora es que todas esas personas que se quedaron sin casa consigan un lugar (en el que refugiarse)", dijo Preval.

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"Debemos cuidar a todos aquellos que se quedaron rezagados y a los que huyeron a otros lugares en autobuses justo después del terremoto", añadió.

Liderazgo haitiano

Por su parte, el primer ministro de Haití, Jean-Max Bellerive, dijo que su gobierno podrá liderar los esfuerzos para reconstruir el país, aunque para ello necesitará un "apoyo masivo" de la comunidad internacional a largo plazo.

"El gobierno haitiano está trabajando en condiciones precarias, pero puede aportar el liderazgo que la gente espera", dijo Bellerive.

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"La mayor prioridad ahora es satisfacer las necesidades vitales de las víctimas, dar comida y agua, refugio y atención médica" para 400.000 desplazados, añadió.

Ayuda sanitaria

En este sentido, una portavoz del Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas dijo que cada día llegan más medios al país caribeño. La vocera de la ONU Josette Sheeran añadió que a pesar de todo será necesario acelerar el arribo del auxilio.

Miles de haitianos siguen gravemente heridos, con huesos rotos y cortes profundos. Cientos de médicos y enfermeros de todo el mundo están trabajando sobre el terreno, pero en condiciones extremas, denunció un cirujano consultado por la BBC.

Image caption Según los médicos, "no hay un ambiente estéril" donde tratar a los pacientes.

Waseem Saeed, que está operando a las víctimas en una carpa levantada sobre los restos de un centro deportivo de Puerto Príncipe, dijo que "no hay un ambiente estéril" donde tratar a los pacientes.

"Hay muchas bacterias en el aire y en el suelo. Estamos rodeados de pacientes que están infectados o que tienen heridas que pueden infectarse fácilmente. Y todo lo que podemos hacer es crear pequeñas zonas aisladas de aire limpio dentro de esta tienda de campaña", relató.

Se calcula que en torno a medio millón de personas siguen heridas, algunas gravemente. El personal médico sobre el terreno dijo que el caos de los primeros días tras el terremoto ha dado paso a una segunda fase de la crisis, en la que lo importante ahora es atender a aquellos que necesitarán tratamiento a largo plazo.

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