Jueces, nuevo objetivo del narco

Pistola
Image caption Los jueces utilizan autos blindados, guardias personales, oficinas aisladas y protección de identidad.

Los carteles de la droga tienen un nuevo objetivo en México: jueces y funcionarios del poder judicial del país que han recibido amenazas de las organizaciones criminales.

Desde 2009 la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) aplica medidas especiales para proteger la vida de los juzgadores, especialmente quienes analizan casos vinculados al narcotráfico.

Autos blindados, guardias personales, oficinas aisladas y protección de la identidad son parte de la vida cotidiana de algunos jueces, según fuentes oficiales.

El año pasado la SCJN reconoció que unos 30 magistrados fueron amenazados por narcotraficantes. La cifra actual se mantiene en secreto por razones de seguridad, le dijo a BBC Mundo Guillermo López, portavoz del Consejo de la Judicatura, el órgano de la Corte que supervisa a los jueces.

"Hay un sistema permanente de protección al personal, sobre todo a los que ventilan casos peligrosos", explicó.

Más violencia

La inseguridad de los jueces es un tema inédito en México, y que está relacionado con un trabajo más eficiente de las fiscalías y corporaciones policíacas, explicó el analista Alberto Islas, director de Risk Evaluation en México.

"La corrupción no permitía que los casos de narcotráfico llegaran a tribunales, pero ahora sí y entonces la presión se traslada a los jueces", dijo en conversación con BBC Mundo.

La violencia podría aumentar en corto plazo, cuando los gobiernos y tribunales locales se encarguen de combatir el tráfico de drogas al menudeo, como señalan las enmiendas legales aprobadas en 2009.

Actualmente los juicios de narcotráfico son de competencia federal.

"Es un punto de inflexión, si no se blinda al Poder Judicial pueden empezar a morir jueces, como ocurrió con policías y comandantes", advirtió Islas.

Y es que la delincuencia organizada no se limita al tráfico de drogas, explicó Rodolfo Campos, presidente del Tribunal de Justicia de Tabasco, al sureste de México.

"Ya comprende todo, el tráfico de personas, la venta de objetos piratas, la trata de personas, extorsión, secuestro. Son delitos comunes que se mezclan con federales", dijo.

¿Jueces sin rostro?

Una muestra del escenario posible ocurrió en Veracruz, en el este del país, donde una funcionaria administrativa del Segundo Tribunal federal desapareció desde el 21 de enero.

En ese tribunal se ventilan casos relacionados con la banda criminal conocida como Los Zetas, uno de los grupos de narcotráfico más violentos de México y Centroamérica según la agencia antidrogas de Estados Unidos, la DEA.

Ante el aumento de la violencia analistas sugieren establecer jueces sin rostro, como ocurre en otros países.

"Ha probado su efectividad, debería ensayarse en México", afirmó Islas.

Hasta ahora, lo más cercano a esta figura son los llamados jueces de control, que pueden autorizar cateos y detenciones en cualquier momento del día o la noche.

Son nueve juzgadores que no tienen un lugar fijo de operación y su identidad se mantiene en secreto, pues algunos de ellos analizan los casos más peligrosos de delincuencia organizada, especialmente el tráfico de drogas.

Contenido relacionado

Vínculos

El contenido de las páginas externas no es responsabilidad de la BBC.