Colombia: políticos procesados ¿a las urnas?

Candidatos del Partido Liberal Colombiano
Image caption Rafael Pardo es el candidato del Partido Liberal Colombiano.

Los globos de colores y los grupos musicales usados este martes por muchos de los 15 partidos políticos de Colombia para inscribir sus listas a las elecciones legislativas no espantaron los fantasmas de candidatos ligados a dirigentes presos o investigados por corrupción.

La esposa de un ex senador condenado por la Corte Suprema de Justicia y los hijos, hermanos, primos y cercanos colaboradores de varios políticos procesados en los últimos años forman parte del menú de cerca de 2.481 aspirantes.

Esos candidatos competirán por 102 curules al Senado y 166 a la Cámara de Representantes en las elecciones del próximo 14 de marzo.

Hace una semana, el Consejo Nacional Electoral (CNE) le suspendió provisionalmente la licencia a un nuevo partido llamado ADN, porque duda que a una de sus asambleas hayan podido asistir ex senadores que se encuentran presos por supuestos vínculos con los paramilitares de derecha.

La medida del CNE puso en aprietos a un controvertido político, Carlos Moreno de Caro, aliado del presidente Álvaro Uribe, quien fue embajador de Colombia en Sudáfrica y aspiraba a encabezar la lista al Senado de ADN.

Más de medio centenar de congresistas y ex congresistas están siendo procesados por la "parapolítica", que estalló en 2006.

Antes fueron los narcos

No es el primer escándalo político de grandes dimensiones que sacude a Colombia ni tampoco la primera vez que familiares o socios políticos de dirigentes en problemas judiciales han sido candidatos.

En 1998, después de que varios congresistas habían sido condenados por recibir dinero del narcotráfico en sus campañas, muchos de ellos sobrevivieron electoralmente a través de familiares y amigos.

El analista Álvaro Forero, quien es columnista del diario El Espectador, le dice a BBC Mundo que el problema radica en que "en este país hay responsabilidades penales individuales, pero no hay responsabilidades políticas".

Cuando surgieron las primeras denuncias de candidatos ligados a políticos cuestionados, el presidente Uribe dijo que la principal responsabilidad recaía en los partidos que avalaban a esos aspirantes.

Sistema "disfuncional"

Image caption Fernando Giraldo asegura que el sistema electoral colombiano cayó en "manos de los corruptos".

Para el politólogo Fernando Giraldo -quien aspira a una curul del Senado por un movimiento cívico- el principal problema radica en el sistema electoral colombiano, que, según él, cayó en poder "de los corruptos".

"Aquí cualquiera puede ser candidato sin que tenga que responder", se queja Giraldo y agrega que el asunto no sólo radica en que "haya candidatos de los paramilitares o de la guerrilla".

"El sistema electoral es disfuncional, hay muchas normas que se contradicen, faltan reglas de juego claras y precisas y no hay forma de hacerlas cumplir", le explica a BBC Mundo.

Según el candidato, en esas condiciones "hacer política decente en Colombia es una misión casi imposible".

Solución difícil

Image caption Las elecciones legislativas están previstas para el 14 de marzo.

Alejandra Barrios, quien dirige la Misión de Observación Electoral, una entidad que supervisa las campañas y las garantías para competir por cargos de elección popular, dijo a BBC Mundo que también hay corrupción entre los electores. "El ciudadano sigue pensando que la relación con los políticos es un intercambio de favores", afirma.

Por su parte, Forero es escéptico en cuanto a una salida, a corto plazo.

"El sistema político colombiano está montado sobre el clientelismo y esto genera un fenómeno de corrupción en las entidades públicas, que no se soluciona porque las entidades de control están en manos de los políticos", añade Forero.

A los expertos también les preocupa que haya tanta apatía de la ciudadanía para participar en los procesos electorales y que la abstención siga siendo considerable en un país que se precia de tener una vieja democracia.

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