Indignación por cierre de revista Cambio

Portada de la última revista
Image caption La revista Cambio circuló en Colombia 16 años.

El cierre de la revista colombiana Cambio –anunciado inesperadamente hace pocos días por la Casa Editorial El Tiempo- se anticipó tres semanas, produjo indignación entre los periodistas y avivó el debate sobre la libertad de prensa en este país andino.

Algunos observadores señalan que la decisión podría tener relación con el hecho de que Cambio era un medio crítico con el gobierno del presidente Álvaro Uribe y a que la medida se adoptó en vísperas de un proceso electoral y de la adjudicación de un canal de televisión por parte del Estado, en un concurso en el que compite la Casa Editorial El Tiempo.

El Tiempo es el diaro más importante de Colombia, sufrió los rigores de la censura bajo el régimen militar del general Gustavo Rojas Pinilla (1954-1957) e incluso dejó de circular en esa época.

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En la actualidad la Casa Editorial El Tiempo es controlada por el grupo Planeta y la familia Santos, de la que hacen parte el vicepresidente Francisco Santos y el ex ministro Juan Manuel Santos, mantiene un importante paquete accionario.

Críticas

La semana pasada, el presidente de la Casa Editorial, Luis Fernando Santos, anunció que la revista Cambio –fundada en 1994- dejaría de ser semanal, pasaría a ocuparse de temas más livianos y que su cúpula sería relevada.

"El modelo de negocio de las revistas informativas está en crisis en todas partes del mundo. Cambio no es la excepción, más aún al no ser líder en el mercado. Se decidió replantear el modelo por una publicación más de nicho, más enfocado a una audiencia diferente", explicó.

El anuncio fue ampliamente criticado en los medios. Uno de los columnistas más leídos del país, Antonio Caballero, de la revista Semana, elogió la revista por "valiente, informada e inteligente. Y , en consecuencia, incómoda para el poder".

No obstante la decisión, se había acordado que el director de la revista, Rodrigo Pardo, y la editora general, María Elvira Samper, trabajarían hasta finales de febrero, pero este lunes fueron notificados que debían dejar sus cargos inmediatamente y suspender la edición que estaban preparando.

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Ante el anuncio, Pardo y Samper fueron despedidos en medio de una salva de aplausos por decenas de periodistas y empleados de la Casa editorial El Tiempo, que improvisaron una calle de honor.

"Hubo besos, abrazos y lágrimas", le dijo una periodista del diario El Tiempo a BBC Mundo.

Y añadió: "Estamos muy tristes por el mensaje que significa el cierre de la revista para el periodismo colombiano".

"Creo que somos las únicas personas que hemos sido botadas (despedidas) dos veces del mismo sitio", relató, por su parte, María Elvira Samper, editora general.

Image caption El director, Rodrigo Pardo, y la editora iban a seguir en sus cargos hasta fin de mes, pero este martes les dijeron que debían salir.

Samper defendió su trabajo y dijo que "no fuimos idiotas útiles ni del poder político ni del poder privado".

Cambio había descubierto escándalos como el del otorgamiento de millonarios subsidios agrícolas a grandes empresarios.

"Era una piedra en el zapato, porque estaba destapando cosas muy feas del gobierno", le dijo a BBC Mundo la periodista Patricia Lara, primera propietaria de Cambio junto al español Juan Tomás de Salas.

Algunos críticos de medios, como Mario Morales, director de periodismo de la Universidad Javeriana de Bogotá, creen que los cambios en la revista "van en contravía del concepto de ciudadanía y del derecho que tiene la gente a recibir ese tipo de contenidos".

"(La decisión) es una censura velada que le quita a la audiencia la oportunidad de tener información de calidad que estaba dando la revista", declara Morales a BBC Mundo.

Javier Darío Restrepo, maestro de ética de la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano, le dijo a BBC Mundo que "es preocupante que la línea editorial tenga que seguir los intereses comerciales de los empresarios y que esa línea se esté dictando de acuerdo con los intereses del régimen".

Y mientras María Elvira Samper lamenta que la prensa deje de ser el "perro guardián del poder", el presidente de la junta directiva de la Fundación para la Libertad de Prensa, Ignacio Gómez, señala que la decisión sobre Cambio revela "una relación incestuosa entre el poder político y los medios de comunicación".

Pero Luis Fernando Santos insiste en que todo obedeció a razones económicas.

"No dudo que muchas personas dirán que lo de Cambio fue para darle contentillo al Gobierno. No tiene nada que ver. Sencillamente el modelo del producto no funcionó", declaró en una entrevista publicada por el diario El Tiempo.

Sin embargo, Javier Darío Restrepo lamenta que las lógicas comerciales y económicas y comerciales terminen por imponerse sobre el servicio que los medios de comunicación deben prestarle a la sociedad.

La salida inesperada de los directivos se produjo en vísperas del día del periodista, que se celebra el 9 de febrero en Colombia y opacó la celebración, aunque la buena noticia corrió por cuenta de la absolución del columnista Alfredo Molano, del diario El Espectador, que estaba siendo juzgado por injuria.

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