Rousseff alista su candidatura a la presidencia de Brasil

Dilma Rousseff junto al presidente Luiz Inácio Lula da Silva
Image caption Rousseff será la candidata del Partido de los Trabajadores a la presidencia de Brasil.

El Partido de los Trabajadores (PT) de Brasil tiene previsto presentar a Dilma Rousseff como su candidata a las elecciones presidenciales de octubre durante su IV Congreso Nacional que comienza el jueves en Brasilia.

Rousseff aspira a convertirse en la primera mandataria mujer del país.

Rousseff, jefa de gabinete del Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva, es una tenaz y experimentada operadora política que muchos consideran carece del carisma del presidente, por lo que se espera que tenga una dura lucha para alcanzar el poder.

Su principal oponente es el actual gobernador de Sao Paulo, José Serra, otro político experimentado quien lleva tiempo queriendo liderar el país y quien perdió las elecciones contra Lula en 2002.

La campaña electoral de este año puede que se focalice en ciertos temas en vez de concentrarse en personalidades ya que Serra, del Partido de la Social Democracia (PSDB), también tiene problemas conectando con la gente.

El gobernador lleva tiempo con una gran ventaja sobre Rousseff, pero las distancias se están acortando.

Muchos críticos apuntan que la candidata del PT nunca ha sido elegida a un cargo público y no parece la opción obvia para liderar un país de más de 190 millones de personas.

Sin embargo, el partido se ha visto sacudido por varios escándalos de corrupción en los últimos años, minando las opciones de otros candidatos.

Lula dejó claro a quien apoyaba tras saludar a Rousseff como “madre del PAC”, el programa de crecimiento que es el gran proyecto de desarrollo económico para el país.

Lula, papel clave

Image caption El candidato opositor, José Serra, posó hace poco junto a la cantante Madonna.

“Fue la elección de Lula, no la del partido. Fue su elegida en un escenario donde no hay demasiadas opciones, de hecho diría que no hay ninguna opción”, señaló Joao Pedro Ribeiro, de la consultora Tendencias de Sao Paulo.

“Tuvo que construir un candidato, tuvo que idear un político de la nada. Eso es lo que hizo con Rousseff, la expuso y la metió en la prensa”, añadió.

Está claro que Lula, quien no se puede presentar a un tercer mandato consecutivo, quiere ejercer toda su influencia y enorme popularidad para asegurarse que su jefa de gabinete sea elegido para sustituirle en el edificio de la presidencia, el Planalto.

A la economía brasileña le ha ido bastante bien en los últimos años. El país fue uno los últimos en entrar en recesión debido a la crisis económica, y uno de los primeros en abandonarla con un crecimiento alrededor del 5% previsto para este año.

Sin duda, la postura que ambos candidatos tengan sobre este asunto recibirá mucha atención.

“No creemos que rompa radicalmente con lo que el gobierno ha estado haciendo en términos económicos en los últimos ocho años”, afirmó Ribeiro.

“Ella parece alguien más convencida de que un gobierno más grande es mejor para la economía y el país. Rousseff probablemente defendería mantener las empresas públicas y fortalecerlas más que Serra”, añadió.

Torturada

Dilma Rousseff, de 62 años, nació en Belo Horizonte, en el estado de Minas Gerais.

Su madre era brasileña mientras que su padre, un inmigrante búlgaro, era un abogado y emprendedor.

Comparado con Lula, ella tuvo una infancia de clase media cómoda.

Como estudiante se involucró en política izquierdista y jugó un papel activo en la resistencia contra el gobierno militar que duró de 1964 a 1985.

Su papel exacto todavía es en parte un misterio. Aunque se entrenó en el manejo de armas, aseguró que nunca participó en ningún enfrentamiento con la policía o el ejército.

En 1970 fue capturada y torturada, sufriendo shocks eléctricos durante 22 días, pasando casi tres años en prisión.

“Tras ser golpeada, me lanzaron contra un lavabo cubierto de orina y heces”, Rousseff explicó después a la revista Marie Claire.

“Solía temblar de frío hasta sufrir otra sesión de torturas”, añadió.

Cáncer

Una economista calificada, Rousseff fue nombrada como la primera ministra de Energía del gobierno de Lula, convirtiéndose después en la jefa de gabinete.

El presidente alaba su papel en ayudar a estabilizar el gobierno tras los escándalos que le golpearon, aunque ha estado metida en varios asuntos controvertidos.

Con su gobierno bajo presión por los gastos incurridos, su oficina fue acusada en 2008 de recabar información sobre las finanzas del ex presidente Fernando Henrique Cardoso.

Su lucha contra el cáncer el año pasado hizo que muchos dudaran sobre su candidatura, pero ella ahora afirma estar completamente recuperada.

Aún hay varios elementos impredecibles en las próximas elecciones, como el posible impacto del socialista Ciro Gomes quien se presentó como candidato en el pasado y puede que vuelva a presentarse este año.

Pero posiblemente el mayor factor será el papel e influencia que vaya a ejercer Lula, quien seguramente usará toda su astucia política para asegurarse que lanzar la candidatura de Rousseff no haya sido un esfuerzo inútil.

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