Uruguay: Tabaré Vázquez termina con buena nota

Tabaré Vázquez. Foto: Cortesía de la Presidencia de Uruguay.
Image caption Tabaré logró que todos los niños que asisten a escuelas públicas obtuvieran una computadora portátil.

Tabaré Vázquez, el primer presidente de izquierda en la historia de Uruguay, culmina su mandato el próximo 1º de marzo con 61% de aprobación de parte de la ciudadanía, una cifra inédita al término de un período de gobierno.

Una encuesta dada a conocer este lunes por la empresa de opinión pública Interconsult señala que partidarios de la coalición de izquierda Frente Amplio (FA), pero también la cuarta parte de los seguidores de los partidos opositores, ven con buenos ojos la gestión de Vázquez.

"Lo mejor que hizo fue el Plan Ceibal (por el que todos los niños que asisten a escuelas públicas obtuvieron una computadora portátil)", dijo una estudiante a BBC Mundo.

"Para mí, la prohibición de fumar. A los no fumadores nos cambió la vida el poder respirar aire puro en todos lados", dijo otra persona a BBC Mundo, en referencia a la norma que convirtió a Uruguay en el primer país de América y uno de los primeros en el mundo en prohibir el humo de tabaco en lugares cerrados.

El mencionado sondeo indica que el 98% de los entrevistados señalan como el principal logro de Vázquez la implementación del Plan Ceibal, cuya idea proviene del programa "Una computadora por niño", de Nicholas Negroponte.

Le sigue, con 74% de las opiniones, las acciones que tomó su gobierno frente al tema de las personas desaparecidas durante el régimen militar que gobernó al país entre 1973 y 1985.

Poca desaprobación

"Lo particular en el caso de Vázquez, es que empezó su mandato con una popularidad cercana a 70%, luego cayó un poco, y ahora, al finalizar su mandato llega a más de 60%, con un nivel de aprobación bastante mayor que los votos que obtuvo el FA en noviembre, de 48%", dijo a BBC Mundo Juan Carlos Doyenart, director de Interconsult.

Otro hecho a resaltar, según Doyenart, es que Vázquez termina su mandato con sólo 17% de desaprobación. "Esto es muy bajo. Para poner un ejemplo, (Hugo) Chávez, en Venezuela, llegó a tener un 60% de aprobación y 40% de desaprobación, es un presidente que divide las aguas.

"No ha sido el caso de Vázquez, quien además logra que toda la izquierda lo apoye y lo apruebe. Hubo un momento de desencanto de parte de los votantes más radicales dentro de la izquierda pero él termina su mandato con más del 90% de la izquierda aprobando su gestión", aseguró.

Vázquez había prometido un giro a la izquierda no radical y eso fue lo que hizo, continuando con políticas de gobiernos anteriores poniendo énfasis en reformas sociales y de salud.

Las críticas o fracasos

Hay varios temas que dividen a la población. Uno es la economía. La política económica del gobierno de Vázquez tiene la aprobación del 56% de la gente pero 40% la considera un fracaso. Si bien la administración de Vázquez logró un crecimiento del PIB, disminuir la tasa de pobreza y desempleo y el aumento de la inversión extranjera, algunos lo atribuyen a la coyuntura de la región y la oposición critica el exceso de gasto público.

Image caption El Plan Ceibal se llevó la mejor calificación entre las medidas adoptadas por Vázquez.

Un alto porcentaje, ocho de cada diez (partidarios y no partidarios del gobierno) admiten un fracaso en la reforma del Estado y en la capacidad de hacer frente a la inseguridad ciudadana.

Otro tema considerado negativo ha sido la reforma impositiva. Con la implementación del Impuesto a la Renta de las Personas Físicas muchos trabajadores, jubilados y pensionistas vieron reducidos sus ingresos, por lo que 65% de los encuestados manifestó su disconformidad con la medida y la consideran un error del gobierno de Vázquez.

Un presidente con estilo propio

Muchas de las medidas de Vázquez reflejaron al hombre y profesional detrás del presidente. Como médico oncólogo impulsó la prohibición de fumar; vetó la ley aprobada por el Parlamento que permitía el aborto, provocando tanto la aprobación de algunos sectores de la población como la irritación de otros.

"El estilo de gobernar de Vázquez fue muy cuidadoso, muy respetuoso de la opinión pública. Fue un hombre prescindente de lo cotidiano, a diferencia de (Jorge) Batlle (el presidente anterior) y quizás de lo que será el futuro gobierno de (José) Mujica", indicó Doyenart. El analista señaló que el mandatario se mantuvo fuera de muchas cuestiones de gobierno, dejó hacer, y "por eso nadie lo culpa a él por el IRPF sino a (Danilo) Astori" (el entonces ministro de Economía y futuro vicepresidente).

"Cuidó mucho sus apariciones públicas y eso le generó un cierto rédito porque los uruguayos no esperan que el presidente esté todos los días en la televisión y en la radio", aseguró el analista de opinión.

Por otra parte, Vázquez supo cambiar de rumbo cuando veía que no contaba con el apoyo de la ciudadanía en algunos temas, como ocurrió con una propuesta suya de cambiar de lugar los restos del prócer José Artigas.

El futuro para Vázquez

La alta popularidad de Vázquez generó un movimiento reeleccionista en 2009, que no tuvo éxito en su objetivo de promover una reforma constitucional para habilitar la reelección inmediata. Vázquez no estaba de acuerdo con la idea.

"Jugó muy bien la última fase de su gobierno para irse por la puerta grande con niveles de popularidad muy altos y un promisorio futuro", opinó Doyenart.

El hasta ahora presidente ha dicho que continuará dedicándose a su profesión de oncólogo, que continuó ejerciendo durante su mandato y a actividades científicas y académicas.

Sin embargo, no se descarta que vuelva a postularse en las próximas elecciones, en 2014. Para ese entonces tendrá 74 años, la misma edad que José Mujica hoy, quien en pocos días se convertirá en el nuevo presidente de los uruguayos.

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