El nuevo rumbo internacional de Chile

Sebastián Piñera, presidente electo de Chile
Image caption Según los expertos, el futuro gobierno de Piñera ya muestra claras diferencias con el de Bachelet.

Todavía no asumió la presidencia, pero el mandatario electo de Chile, Sebastián Piñera, ya comenzó a hacerse cargo de la agenda internacional de su país.

Este lunes Piñera viajó con su canciller designado, Alfredo Moreno, a la cumbre del Grupo de Río en México, para recibir, junto con la actual mandataria chilena, Michelle Bachelet, la presidencia por témpore del grupo.

No es la primera responsabilidad de política externa que enfrenta el líder de derecha desde que ganó las elecciones en enero pasado.

A días de lograr la mayoría en la segunda vuelta de los comicios, Piñera se reunió con los miembros del gobierno chileno para conocer los detalles de la presentación que hará su país ante la Corte Internacional de la La Haya, en respuesta a la demanda marítima iniciada por Perú.

Santiago tiene hasta el 9 de marzo próximo para realizar su presentación, apenas dos días antes de que asuma el mando Piñera.

La demanda ante La Haya y la cumbre en México han obligado al presidente electo a adelantar los principales lineamientos de su agenda internacional y han permitido trazar algunos de los pasos que seguirá en cuestiones internacionales.

Según los expertos, el futuro gobierno de Piñera ya muestra claras diferencias con el de Bachelet, que mantuvo un perfil diplomático y buscó minimizar asperezas con los vecinos de la región.

Lea: En Chile asoma una nueva agenda diplomática

Por el contrario, el acaudalado empresario ya dejó trascender su oposición al gobierno venezolano de Hugo Chávez, así como al de Evo Morales, en Bolivia.

Más lejos, más cerca

Image caption Es probable que Piñera profundice su relación con el principal líder regional, Brasil.

Así como marcó sus diferencias con Venezuela y Bolivia, Piñera también mostró una mayor afinidad que su antecesora con otros dos vecinos andinos: Perú y Colombia.

Bachelet mantuvo congeladas las relaciones con Lima, en tanto los vecinos buscan resolver su diferendo marítimo. En cambio, el mandatario electo ha propuesto separar la disputa por la soberanía de otras cuestiones bilaterales.

Según el analista internacional Federico Merke, Piñera buscará acercarse al presidente peruano, Alan García, con quien mantiene una “sintonía ideológica”, para profundizar las relaciones comerciales entre ambos países.

De la misma forma, el nuevo presidente chileno fomentará lazos con el líder colombiano, Álvaro Uribe, quien había tenido poco trato con Bachelet.

Por la misma senda

Más allá de las diferencias, Merke mantiene que Piñera buscará mantener los lineamientos generales de la política externa de su antecesora.

"Bachelet logró levantar el perfil de Chile como actor regional y puso el énfasis en los acuerdos comerciales. Piñera buscará profundizar esos lazos", señaló a BBC Mundo el experto, que define la política de Piñera como “cambios dentro de la continuidad”.

De acuerdo con los observadores, Piñera seguirá fomentando la relación con China, aunque se acercará más a Estados Unidos y la Unión Europea.

También profundizará su relación con el principal líder regional, Brasil, país con el que mantuvo su primer encuentro internacional.

Bolivia

Una de las incógnitas de su gestión será la relación con Bolivia, que, al igual que Perú, también reclama parte del territorio marítimo chileno.

Image caption Las diferencias ideológicas entre Morales y Piñera podrían exacerbar las diferencias.

A pesar de que esa diputa histórica causó algunas tensiones entre Santiago y La Paz durante el gobierno actual, la buena relación entre Bachelet y Evo Morales permitió aminorar asperezas.

En cambio, las divergencias ideológicas entre el mandatario boliviano y Piñera podrían exacerbar las diferencias.

Durante su campaña presidencial, el empresario manifestó que no cederá territorio chileno para darle a Bolivia su tan anhelada salida al mar.

Las críticas a Chávez, principal aliado de Morales, podrían, según Merke, afilar aún más los entredichos entre ambos países.

Contenido relacionado