Calderón coquetea con la izquierda

Hugo Chávez y Felipe Calderón
Image caption Algunos observadores ven que el acercamiento de Calderón con líderes de izquierda es puro pragmatismo.

El presidente de México, Felipe Calderón, ha recibido fuertes críticas por parte de sectores de la prensa de su país luego de la Cumbre de la Unidad de América Latina y el Caribe que terminó este martes.

Columnistas de diversos diarios -de diferentes tendencias políticas- le han reprochado a Calderón el trato que le dio a los jefes de gobierno de Cuba, Venezuela, Bolivia y Ecuador.

Incluso en su edición del martes, el diario Reforma incluyó una caricatura que reflejaba al mandatario mexicano como una suerte de mascota de Hugo Chávez y Raúl Castro.

De ahí que en algunos sectores surgió la pregunta sobre si Calderón estaría girando hacia la izquierda, al menos en su política internacional. Una hipótesis que contrasta marcadamente con la política neoliberal del oficialista Partido de Acción Nacional.

"No es un viraje, es sencillamente una estrategia mediática para tratar de mostrarse a los mexicanos como un estadista plural", afirmó el politólogo John Ackerman.

"Esta es la clásica estrategia del presidente mexicano que para evitar negociar con la izquierda dentro de su país trata de mostrarse ante los electores como una persona abierta a todas las tendencias al relacionarse con otros gobiernos", agregó.

No obstante, el propio Calderón negó este martes en la noche que hay un cambio en su postura política.

"No es un acercamiento a la izquierda, ni a regímenes cuestionables o autoritarios, es un acercamiento a América Latina, es un acercamiento al Caribe que no había existido antes", aseveró.

Estrategia conocida

El criticado recibimiento que ofreció Calderón a homólogos como Chávez, Castro o Evo Morales puede contrastar con la política internacional del gobierno anterior de Vicente Fox.

Fueron notables las disputas entre Venezuela y México -por citar un caso-, en las que Chávez incluso tildó a Fox de "cachorro del imperio" lo que llevó al retiro de los respectivos embajadores de ambos países durante casi dos años, entre 2005 y 2007.

"Sí hay una marcada diferencia en la política internacional de Calderón y la de Fox. El actual mandatario de hecho regresa a la estrategia del ex presidente Carlos Salinas de Gortari (Partido Revolucionario Institucional), quien mantenía su marcada política neoliberal, pero para cubrirse las espaldas mantenía una estrecha relación con Fidel Castro", señaló Ackerman.

Los abrazos que se vieron entre Calderón y Castro, o Calderón y Chávez, incluso generaron algunos resquemores entre sus partidarios.

"El abrazo que se dio con Raúl Castro para mí chocó con la historia del PAN de ser un partido de defensa de los derechos humanos, a diferencia de lo que ocurre en Cuba", señaló el politólogo de tendencia conservadora del Centro de Información de Docencia Económica, Lorenzo Zuckermann.

"Sin embargo, yo creo que toda esta muestra de afecto es pura retórica, esto es algo que han hecho otros presidentes mexicanos y a todos hay que juzgarlos más por lo que hacen que por lo que dicen", índicó Zuckermann.

Y afirmó: "México seguirá más alineado con Estados Unidos que con América Latina".

Calderón trató de zanjar el asunto este martes.

"Hay en el continente gobiernos de todo tipo, de izquierda y de derecha; hay democráticos y menos democráticos. Pero el acercamiento no es con una posición ideológica, sino con un continente", dijo.

Ahora resta por ver si este acercamiento regional no le pasa factura dentro de su propio partido.

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