Sobrevivieron en Haití y revivieron la pesadilla del terremoto en Chile

Cuatro miembros de la familia Desarmes.
Image caption La familia Desarmes sufrió dos terremotos graves en poco más de un mes.

Nueve haitianos lograron sobrevivir al terremoto que el 12 de enero asoló a Puerto Príncipe y encontraron refugio en Chile, pero una nueva pesadilla los sorprendió en Santiago cuando la zona centro sur del país fue azotada por un sismo de 8,8 grados Richter.

Pierre Desarmes, cantante haitiano radicado en Chile gracias al éxito de su grupo Reggaeton Boys, hizo los contactos y logró traer a su familia directa y a otro pequeño grupo para sacarlos de la miseria en que quedó sumida la isla caribeña, tras el sismo que dejó más de 220.000 muertos.

Así, su padre Joseph Desarmes, su madre Jeanelia Pierre, y sus hermanos Quinchy y Stanley, más la pequeña hija de éste, Standerly Nelia, pudieron quedarse junto a otros cuatro compatriotas en una casa de la comuna de San Bernardo.

Sin hablar español, y por ende sin la capacidad para encontrar un trabajo o una ocupación, al menos lograron establecerse en un país ordenado que les deparaba un tranquilo panorama.

Pero todo cambió a las 03:34 horas (locales) del sábado 27 de febrero, cuando gran parte del territorio fue asolado por un fuerte terremoto que los hizo verse nuevamente en el infierno, y que los acercó una vez más a la muerte.

"Pensé que moriríamos, porque dejamos un lugar como Haití con tanto desastre atrás y vinimos para acá pensando que estábamos a salvo, pero nos encontramos con algo peor, y pensé que éste era el año de mi muerte", le relató a BBC Mundo Stanley Desarmes, con la traducción de su hermano Pierre.

El joven haitiano agregó que "cuando empezó a temblar la tierra la primera persona que agarré en los brazos fue a Nelia. Toda la familia se tiró en el suelo, estábamos juntos rezando y dijimos: 'que pase lo que tenga que pasar, pero por lo menos aquí nos vamos a morir juntos'".

"Hasta cuándo Dios mío"

Los rostros de la familia Desarmes denotan una constante preocupación, al punto de que los dos primeros días tras el terremoto los pasaron en el jardín de la casa, y recién el lunes accedieron a almorzar en el interior.

Pierre Desarmes comentó que al momento del sismo su madre se lanzó al pasto apuntando hacia el cielo, y masculló unas palabras como preguntando "hasta cuándo Dios mío", sin entender por qué la pesadilla se repetía.

"Lo primero que atinamos a hacer era tirarnos al suelo todos juntos. Todos cerramos los ojos, y si teníamos que morir nos íbamos a morir juntos", expresó Jeanelia Pierre para explicar la reacción que tuvo la familia.

Joseph Desarmes también tuvo palabras para expresar el terror que vivió junto a su gente con las potentes sacudidas que despertaron a gran parte del país la madrugada del sábado.

"En Haití me sacaron de debajo de una casa, y me siento afortunado de haber salido de ahí con vida. Entrar en Chile y encontrarse con la misma situación, no pueden imaginarse cómo me sentí, en qué estado de impotencia, fue lo peor que me pudo haber pasado", indicó.

Situación de muerte

Image caption El cantante de la banda Reggaeton Boys, hizo los contactos y logró llevar a su familia a Chile.

Pierre admitió que sus familiares no se encuentran bien sicológicamente luego de lo que han debido vivir por partida doble, y sostuvo que va a ser necesario un arduo trabajo para que recuperen la confianza y empiecen a dejar atrás sus traumáticas experiencias.

"Ni siquiera se han olvidado del sacudón en Haití y vienen a encontrarse con este terremotazo. Porque no fue terremoto, fue realmente algo para no creer lo que pasó acá. Para ellos es inconcebible", le dijo a la BBC el líder del grupo Reggaeton Boys.

"Estoy siendo padre, hermano, primo, ayudante, psicólogo. Ellos creen que cualquier situación así es de muerte, y yo me tengo que hacer el fuerte para irles demostrando que las cosas acá no son tan graves", agregó el cantante.

El terremoto de 8,8 grados de Chile es considerado el quinto más potente de la historia moderna y hasta el momento deja más de 700 muertos, mientras que el de Haití alcanzó los 7,0 grados y dejó más de 220.000 víctimas fatales.

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