"Alimentos para las canastas familiares"

Estructura afectada por el terremoto
Image caption Los estándares de construcción serán tema de debate, dice Daniela

Daniela Garrido Henríquez vive en Temuco, una ciudad 670 kilómetros al sur de la capital Santiago y a poco más de 250 kilómetros del epicentro en Concepción.

En Temuco, localidad asociada con los Premios Nóbel Gabriela Mistral y Pablo Neruda, el terremoto se sintió con una magnitud de 7,5°, aunque no sufrió tantos daños estructurales.

Jueves 4 de marzo

Hoy no puedo dejar de hablar de la entrega de alimentos en Temuco. Me desperté con el comentario que estaban entregando canastas familiares en el estadio de la comuna, un bus llegó a los distintos barrios de Temuco para trasladar a la gente; a mi sector también llegó y las personas se abalanzaban para poder subir e ir a pedir su anhelada canasta familiar.

Image caption Voluntarias en la parroquia San Pablo de Carahue.

Ustedes pensarán que era una postal bastante alentadora, sin embargo, no era así, ya que las personas que subían a ese bus no tenían ninguna necesidad de alimentos.

En mi sector no hay damnificados por el terremoto, así como en muchos sectores de Temuco. La única respuesta que me queda es que hay gente que no tiene corazón y se beneficia con el dolor ajeno. En cuanto al municipio, creo que lo hicieron para salir al paso de las críticas por la mala organización en la entrega de la ayuda.

¿Por qué no se entregaron las canastas a los verdaderos damnificados de Temuco y lo otro lo donaron a las comunas más afectadas? Creo que eso no lo sabremos.

Para pasar el mal rato que me produjo esta situación, apoyé a mi Comunidad en la recolección de alimentos no perecibles, ya que la diócesis San José solicitó a las comunidades eclesiales de base que lo hicieran.

Nuestro objetivo era reunir leche, harina, fideos, aceite y arroz, además de otros alimentos. En nuestro recorrido vimos la cara egoísta de la gente, donde algunas personas nos decían que no tenían ganas de ayudar en ese momento; y también la cara amable, donde el comentario principal era que estábamos bien y que nuestro deber era ayudar a quienes lo perdieron todo.

Durante el día me quedé con la idea que las personas son solidarias a pesar de todo y que tenemos que aportar nuestro granito de arena, nuestra gran meta a nivel nacional… 15 mil millones de pesos para construir viviendas para quienes quedaron sin hogar. La cuenta del Banco Chile y el Banco Santander es la 2702. Una fecha que sin duda no olvidaremos jamás.

Miércoles 3 de marzo

Anoche tuvimos una nueva réplica, no duró mucho, pero fue un movimiento intenso. Hoy, el temblor que provocó alerta de tsunami no se sintió fuerte, pero fue perceptible estando dentro de las casas.

En cuanto a la distribución de la ayuda en la novena región, todo está siendo lentísimo, son particulares, universidades, radios, etc, los que se organizan para llegar a Tirúa, una caleta que fue azotada por el tsunami.

Image caption Para Daniela, los noticieros a nivel nacional se han olvidado de muchas de las áreas más afectadas.

Hoy partió un bus desde la Radio Bío Bío hacia Tirúa con alimentos no perecibles que fueron donados por la gente de Temuco, para hacerlo llegar hoy.

Las universidades están reuniendo agua, alimentos y ropa para ser enviada a los sectores afectados de la novena región; lamentablemente los noticieros a nivel nacional se han olvidado de nosotros, es cierto que Temuco no tiene grandes daños, pero Angol, Tirúa, Queule, por nombrar algunos, han perdido gran parte de su infraestructura.

El Gobierno Regional hoy postergó una reunión para organizar la ayuda porque la intendenta, Nora Barrientos, avisó que su casa tenía una grieta en una de sus paredes y no podía atender los asuntos regionales. Qué más podemos esperar, si la intendenta no hace nada, no nos queda más que de manera particular, acercarnos a los lugares de acopio de alimentos.

La UFRO está reuniendo agua, alimentos no perecibles, ropa, productos de aseo personal en el Gimnasio Olímpico de calle Uruguay.

La UC de Temuco está haciendo lo propio en el campus San Francisco de Av. Alemania.

La Parroquia Juan Bautista está recibiendo sus donaciones en Ignacio Carrera Pinto N° 950.

Por hoy les dejo estas direcciones para que puedan acercarse a dejar sus donaciones, apoyemos a nuestro país en estos momentos difíciles.

Martes 2 de marzo

Hoy me siento un tanto decepcionada, me comuniqué con la Municipalidad de Temuco para ofrecerme como voluntaria y me dijeron que aún no veían ese tema y que estaban abocados a la acción y no a la organización, por el momento solamente necesitaban arquitectos e ingenieros para verificar los daños en edificios públicos y privados.

Es cierto que es importantísima la labor que están realizando, pero qué pasa con la ayuda a las personas que no sufrieron daños estructurales o que ya ni si quiera se pueden preocupar de ello porque sus casas quedaron en muy malas condiciones. Al parecer la Municipalidad no está priorizando esa situación y esperará hasta mañana para organizar al voluntariado.

Sin embargo, hay muchas organizaciones que se están preocupando de recolectar ropa y alimentos no perecibles para ir en ayuda de la zona costera de la región, que fue la más afectada, y también para ayudar a nuestros vecinos de Concepción. Para quienes quieran colaborar, pueden acercarse a las Parroquias y a la Teletón, que por el momento es la información confirmada para Temuco.

Hoy también se han conocido los daños en algunos edificios de departamentos que cuentan con menos de diez años de vida, donde familias salvaron sus vidas escapando del terremoto, pero sus pertenencias no, ya que está prohibido entrar a los edificios por peligro de derrumbe.

Con el sismo apareció un nuevo problema, que sin lugar a dudas, cuando nos recuperemos de la catástrofe, será tema de debate; la mala edificación en el país, ya veíamos en Santiago y Concepción edificios derrumbados y en Temuco existen graves daños estructurales. Esperemos que exista solución para todas estas personas y esperemos que a la brevedad el gobierno regional organice el trabajo voluntario.

Lunes 1 de marzo

Hoy hice mi primera salida al centro después del terremoto. Fue un recorrido un tanto amargo y sorprendente.

Image caption Los edificios en el sector antiguo fueron los más afectados.

Si bien es cierto, en Temuco, además del remezón, no fue mucho más lo que pasó, a diferencia de las regiones más afectadas.

Tal vez por eso la gente no asume que hubo un terremoto y sigue su vida como si nada, comprando en las tiendas que están abiertas y sin pensar en que aún estamos en estado de emergencia y debemos cuidar los servicios básicos.

En mi recorrido de hoy pude ver edificios antiguos y relativamente nuevos afectados, cornisas en el suelo y casas agrietadas que tal vez no soportarán una réplica de alta magnitud. Sin embargo Temuco, poco a poco comienza a seguir su camino.

Mucha gente no entiende el dolor ajeno y hace su vida como si nada, comprando en las tiendas comerciales que están abiertas, que no son de primera necesidad y que absorben la energía que escasea en algunas regiones.

Personas que se aprovechan de las circunstancias e intentan saquear supermercados, imitando lo que ocurre en Concepción, sabiendo que aquí no hay necesidad de realizar un acto delictual tan detestable.

Pero a pesar de la tragedia, se pueden ver cosas buenas, muchos temuquenses haciendo voluntariado, personas anónimas que ofrecen sus teléfonos para que familiares en el extranjero o en otras regiones del país puedan comunicarse, cada uno aporta su granito de arena.

Los chilenos nos caracterizamos por ser personas solidarias, ésta es la oportunidad para seguir demostrándolo. Mañana me voy al voluntariado, donde podré contarles qué es lo que pasa en el terreno.

Sábado 27 de febrero

En Temuco se sintió muy fuerte el sismo, era un movimiento horizontal a ratos que impedía poder caminar, parecía que nunca iba a terminar.

Al salir a la calle se veía un polvo espeso en la atmósfera. El casco antiguo de la ciudad se vio afectado y el centro tiene destruidas las vitrinas, pero en general no hay grandes daños estructurales, ya que las construcciones son de buena calidad. En general, la ciudad se mantiene tranquila y funcionando casi normal.

L ea el diario de Sebastián Rojas Palma, un joven inglés en Santiago de Chile.

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