Los medios chilenos en tela de juicio

Ciudadanos bloqueando una calle de Concepción para protegerse de los saqueos
Image caption La psicosis y pillajes hicieron que muchos chilenos tomaran sus propias medidas para protegerse.

Tiendas en el centro de Santiago que cerraron sus puertas por miedo a saqueos, vecinos armados hasta los dientes con palos y escopetas patrullando sus barrios…

Una psicosis colectiva parece haberse apoderado de muchas zonas afectadas por el terremoto en Chile, hasta el punto que el subsecretario del Interior, Patricio Rosende, informó haber recibido unos 1.000 llamados falsos de saqueos en la capital.

Mientras portales sociales como Facebook y Twitter rebosan con mensajes de gente avisando sobre supuestos asaltos y destrozos, alimentando aún más las llamas.

Muchos apuntan que los culpables de fondo de este clima de histeria son los medios de comunicación por exagerar la cobertura sobre los casos de pillaje.

("Hay medios que informan de saqueos o asaltos masivos y eso genera una histeria colectiva", dijo el colaborador de BBC Mundo, Rodrigo Bustamante, desde Santiago, agregando que sectores comerciales enteros cerraron sus puertas por temores -infundados- a saqueos).

Opine: ¿rumores y medios exagerados?

Pero otros dicen que simplemente informaron sobre lo que ocurrió en realidad en el terreno.

"Basta recorrer las calles desiertas de Concepción para ver la evidencia de los saqueos: todas las grandes tiendas y supermercados tienen signos de destrozos intencionales. Vidrios rotos, mostradores arrancados y restos de mercadería por el piso”, contaba la enviada especial de BBC Mundo, Valeria Perasso, a esa ciudad.

Sensacionalismo

Entonces, ¿tienen los medios la culpa?

Según Eduardo Arriagada, profesor de periodismo de la Universidad Católica de Chile, éstos al comienzo informaron con cierta dosis de sensacionalismo sobre el caos, generando un efecto imitación al igual que ocurrió durante los disturbios en Venezuela por la crisis política y económica que atravesó el país en los años ´90.

Las imágenes de reporteros "empotrados" en las turbas, informando sobre saqueos como si se tratara de una zona de guerra, inundaron los televisores y eran retransmitidas una y otra vez.

Casi nunca se matizó que, en muchos casos, se trataba de la misma imagen (léase una versión de lo que muchos critican que ocurrió en Haití durante el terremoto que sufrió en enero).

"El martes por la tarde los medios finalmente rectificaron. Ahora en vez de mostrar saqueos, muestran militares repartiendo alimentos, y los diarios hacen énfasis en la solidaridad en sus portadas de esta mañana", dijo Arriagada a BBC Mundo.

Gobierno bajo lupa

Image caption Los medios chilenos ahora muestran más soldados repartiendo ayuda que saqueos.

Sin embargo, el experto añadió que el fuego, aunque atizado por los medios, fue prendido por el gobierno al reaccionar lentamente a la catástrofe, dejando lugares como Concepción como tierra de nadie dos noches consecutivas, dando la impresión a la gente de que la ayuda no llegaría.

"Los primeros soldados sólo llegaron el lunes y fueron tan pocos que había imágenes de ellos mirando impotentes mientras la gente desvalijaba los comercios, lo que aumentó aún más la sensación del sálvese quien pueda", agregó Arriagada.

Muchos sostienen además que los medios, al ser los primeros en llegar a muchas zonas afectadas, empujaron a las autoridades a reaccionar más rápidamente de lo que habrían hecho.

Eso ocurrió sobre todo en áreas costeras azotadas por el maremoto, muchas de las cuales –valga el comentario- no fueron avisadas por el gobierno de que estaban en peligro.

Tal como escribió Andrés Azócar, director de la Escuela de Periodismo de la Universidad Diego Portales, "seguro, hubo estaciones que los repitieron en exceso, que alimentaron sus notas con música de terror y le agregaron entrevista efectista".

Pero destacó que "la real dimensión de la crisis fue descrita por los medios antes que por las autoridades", concluyendo que la crítica se ha exagerado.

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