Parque de los zapatos en honor a Óscar Romero

Un colectivo de artistas recurrió a la red social Facebook para conmemorar la fecha de la masacre cometida durante el sepelio de Oscar Romero en 1980.

Image caption Artistas hicieron un llamado en Facebook para conmemorar la masacre en el sepelio de Romero.

El monumento principal de la Plaza Cívica está rodeado de huellas y zapatos viejos.

Al pie de la estatua ecuestre de Gerardo Barrios, uno de los fundadores de la república de El Salvador, un grupo de artistas convoca al público en general para que se acerque y salga de su curiosidad.

Cuando la gente echa un vistazo, inmediatamente captan el mensaje.

El 26 de marzo de 1980, durante el funeral del ex arzobispo de San Salvador, Oscar Arnulfo Romero, cientos de salvadoreños fueron tiroteados por francotiradores apostados en los edificios circundantes, mientras otros morían aplastados o asfixiados durante la estampida.

Cuando finalizó el incidente, el tiroteo y las explosiones, lo único que quedó en la plaza principal de la ciudad fue un manto de zapatos abandonados y los cadáveres de decenas de personas.

Zapatos sueltos

"La idea es dejar nuestros zapatos viejos en señal de que la memoria está viva y se renueva e inventa para darle nuevos significados de esperanza", dice la escritora Nora Méndez, una de los creadoras de la idea difundida a través de internet.

Los artistas, entre músicos, poetas y pintores, organizaron la manifestación al margen de los actos oficiales que conmemoraron el 30º aniversario del magnicidio de Romero.

"Realizamos esta performance para honrar la memoria de Romero y de miles de feligreses que murieron en esta plaza y que hasta la fecha jamás han sido honrados", explica Méndez frente a los curiosos que se agolpan enfrente de la Catedral Metropolitana.

Entre los curiosos están varios testigos que vivieron los incidentes y que llegaron al lugar gracias a internet y a la transmisión de una radio local que promovió el homenaje.

"Crispaba los nervios"

Alberto Cruz Reyes, de 72 años, trabaja como canillita todas las tardes en la Plaza Cívica.

El 26 de marzo, tres décadas atrás, él fue uno de los sobrevivientes.

"Al ver estos zapatos me recuerdo de todo. Mire, venía una manifestación de jóvenes y, a la altura de la esquina del Palacio Nacional, se oyó un bombazo", recuerda Cruz en entrevista con BBC Mundo.

"Entonces empezaron a disparar. Ahí estaban apostados guardias nacionales en todas las ventanas del Palacio y en el techo estaban embrocados. Y fue cuando ellos empezaron la matazón", relata Cruz.

"Eso fue horrible porque crispaba los nervios ver tanta cosa. Los jóvenes tenían un tiro en medio de la frente y mujeres, niños, murieron asfixiados. Esto fue horrible", insiste.

A su lado, Juana Antonia, de 58 años, recuerda que "la gente pasaba encima uno de otros. Por todos lados se oía que disparaban y la gente corría y se golpeaban".

Huellas de papel

"Yo no puedo dejar ningún zapato por mi situación económica, pero por eso traje esta huellas que he recortado en papel periódico", afirma Cruz frente a los presentes.

Unos segundos después, decenas de recortes flotan y se mezclan con los zapatos viejos que han traído otras personas.

"Me emocionó ese momento porque, para ser sincera, me imaginaba más zapatos, pero el gesto fue muy ingenioso", estima Amparo Marroquín.

Marroquín, que es catedrática de Periodismo de la Universidad Centroamericana (UCA), explica que vino atraída por la difusión en internet. "Muy curiosa la convocatoria", acota.

Pero Eduardo Mayén, que pertenece al cuerpo de socorro Comandos de Salvamento, indica que suele venir a la plaza por costumbre y rememora lo que vivió cuando tenía 37 años.

"Aquí en mi mano tengo esta cicatriz que es la marca de la baranda de la Catedral cuando salté para salvar a un niño que lo habían pisoteado una cantidad de gente. Entonces, para salvarlo lo que hice fue agarrarme de la verja para lanzar al niño adentro de la iglesia. En ese momento se me introdujo la púa", le cuenta a BBC Mundo.

"Fue una de las experiencias más fuertes que tuve como socorrista donde el ataque fue a la población civil", reflexiona Mayén.

La actividad fue seguida por jóvenes en internet. Una de ellos, Beatriz Díaz, escribió: "Nosotros, las nuevas generaciones, tenemos que darnos cuenta de las injusticias y a la vez luchar porque esto no se vuelva a repetir".

Y para usted: ¿que representa la figura de Romero en la actualidad?