Acuerdo humanitario, esquivo en la campaña electoral de Colombia

El presidente de Colombia, Álvaro Uribe
Image caption Uribe insistió en buscar el rescate militar de los cautivos.

La liberación de Pablo Emilio Moncayo, tras doce años de cautiverio en manos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), no ha logrado poner en la agenda electoral la discusión de un acuerdo humanitario que garantice el regreso a casa de 22 militares aún en poder de la guerrilla.

"La coyuntura es muy negativa. Casi que se ha convertido en un estigma buscar cualquier entendimiento con la guerrilla. Lamentablemente, ésta ha sido una guerra muy cruzada por las violaciones de las partes", le dijo a BBC Mundo Álvaro Villarraga, director de la fundación Cultura Democrática y miembro del Consejo Nacional de Paz.

Villarraga explicó que no es fácil hablar de acuerdos humanitarios cuando los rebeldes "han estado comprometidos tanto con el secuestro y en medio del discurso antiterrorista del presidente Álvaro Uribe", quien asumió su cargo en 2002.

Según el experto, este ambiente en Colombia ha convertido los acuerdos humanitarios -un tema común en medio de los conflictos armados- en "un tabú".

El último acuerdo humanitario que hubo entre el gobierno colombiano y las FARC fue en 2001, durante la gestión de Andrés Pastrana, cuando se intercambiaron 284 militares en poder de la guerrilla por 15 rebeldes presos.

Todo ello explica por qué una semana después de la liberación de Moncayo y de otro soldado, la senadora opositora Piedad Córdoba emprendió una gira por cuatro países de Europa, para buscar apoyos a un acuerdo humanitario.

¿Salida política?

"El mundo no nos puede seguir dando dinero para matarnos y eternizar la guerra. Debe apoyarnos en la salida pacífica al conflicto", dijo Córdoba a través de la red social Twitter, antes de partir hacia España.

Image caption Villarraga: "La coyuntura es muy negativa".

Desde 2007, la senadora ha participado en la liberación unilateral de más de una docena de rehenes por parte de las FARC.

Pero ahora, pese a lo emotivo de las dos liberaciones de la semana anterior y al dolor por los secuestrados que siguen en manos de las FARC, los candidatos presidenciales al parecer tratan con pinzas el tema y prefieren no abordarlo a fondo.

"Esa demora en la entrega de los secuestrados y la forma como juegan con la opinión pública merece toda la censura del mundo entero y por supuesto de Colombia", dijo el ex ministro Juan Manuel Santos, favorito en las encuestas, cuando se produjo la liberación de Moncayo.

Quien le sigue en la intención de voto, Noemí Sanín, hizo una declaración similar y dijo que para hablar de una acuerdo humanitario se necesita que "los terroristas dejen de delinquir", aunque advirtió que "no nos podemos dejar engañar nuevamente".

Con condiciones

El candidato del Partido Liberal, Rafael Pardo, aplaudió la gestión de Piedad Córdoba, pero no mencionó la palabra acuerdo humanitario en una carta que le envió a la senadora.

Image caption Córdoba: "El mundo (...) debe apoyarnos".

Quien sí lo hizo fue el candidato del izquierdista Polo Democrático Alternativo, Gustavo Petro, aunque puso condiciones.

"El intercambio humanitario solo debe darse si hay el comienzo de una negociación de cara a terminar el conflicto en Colombia, sin eso no puede haber canje", declaró Petro.

Lo curioso es que los intercambios o acuerdos humanitarios forman parte de los conflictos y no necesariamente desembocan en acuerdos de paz

Villarraga señala que la guerrilla ha sufrido una dura "derrota política" en los últimos años y tal vez por esa razón un eventual acuerdo humanitario podría ser el inicio de negociaciones que condujeran a la salida política de un conflicto que lleva cinco décadas.

Insistencia

El congresista electo Iván Cepeda, quien forma parte del grupo Colombianos y Colombianas por la Paz, le dice a BBC Mundo que ellos seguirán insistiendo.

Image caption Cepeda: "Tiene que haber una política de Estado de paz".

"Independientemente de quién sea el próximo presidente, tiene que haber una política de Estado de paz, donde se puedan hacer acuerdos humanitarios", señala.

Por ahora la eventualidad de un acuerdo humanitario es lejana, si se tiene en cuenta que Uribe la descartó el lunes pasado e insistió en buscar el rescate militar de los cautivos.

"Si apaciguamos, si sacamos guerrilleros de la cárcel para que vuelvan a delinquir, para que sigan poniendo carros bomba, para que sigan secuestrando colombianos, lo que hacemos es que los colombianos tomen turnos para ser víctimas del secuestro", afirmó Uribe durante el sepelio del coronel Julián Guevara, un oficial de la policía que murió hace cuatro años en manos de las FARC y cuyos restos fueron entregados el pasado fin de semana.

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