Don Ramón contra la extorsión

Un movimiento cívico de El Salvador comenzó esta semana una campaña en contra de los pandilleros que obligan a los ciudadanos a pagar una "renta" o extorsión, y la promueve basándose en el personaje de "Don Ramón", de "El chavo del Ocho", quien siempre se negaba a pagar la renta o alquiler de su apartamento.

Image caption En El Salvador se usa la figura de Don Ramón para llamar la atención sobre el problema de las rentas.

Los representantes de la "Iniciativa Ciudadana Don Ramón", que empezó a conformarse desde hace dos meses con diferentes grupos sociales, buscan que los empresarios y los salvadoreños en general no paguen las extorsiones -"llamadas rentas"- que les imponen los grupos pandilleros o maras a cambio de no atacar sus negocios.

La figura de Don Ramón, de la serie cómica mexicana de fines de los '70, es el emblema que utilizan, ya que este personaje se negaba siempre a pagarle la renta al "Señor Barriga" usando la frase "Yo no me dejo rentear".

Si bien el papel que interpretaba Ramón Valdéz no es un buen ejemplo, ya que buscaba evadir su obligación de pagar el alquiler, lo que busca el movimiento es usar su popularidad para "llamar la atención y crear conciencia, para que la gente denuncie (a los extorsionadores)", le explicó a BBC Mundo el concejal de la alcaldía metropolitana Santa Tecla, Stanley Rodríguez.

Así, los activistas cubrieron esta semana edificios, monumentos y puentes de San Salvador con pancartas con la imagen del fallecido actor y la inscripción "Yo no me dejo rentear".

Coraje contra la "renta"

Para el organizador del movimiento, Ernesto López, Don Ramón "siempre tenía el pretexto, tenía el valor y el coraje" de no pagar la renta.

La campaña, que se inició para que los ciudadanos se organicen y no paguen la "renta", ha ido avanzando y ha ganado casi 12.000 adeptos en la red social Facebook.

Las bandas rivales Mara Salvatrucha y La 18 son las que impulsan las extorsiones, que llegan a ganar millones de dólares cobrándoles a choferes de ómnibus, dueños de negocios, entre otros.

Rodríguez indicó que el sistema de la extorsión empezó hace unos 5-6 años, pero se ha convertido en un sistema de violencia generalizada que incluye secuestros, homicidios, robos, crimen organizado, "cosas que no denuncian".

"Queremos retomar la civilidad y que la sociedad se pronuncie en contra y tome conciencia del problema. Y para que los que toman decisiones políticas hagan programas de prevención, campañas, leyes", agregó.

Violencia creciente

Según las cifras oficiales, la tasa de homicidios causada por las pandillas oscila entre los 50 y los 60 muertos cada 100.000 habitantes.

La violencia ha llegado a todos los sectores, como ejemplifica el funcionario de San Salvador: "Ayer (martes) mataron a tres maestros del sector público".

Uno de los sectores más afectados económicamente es el del transporte que, en 2009, tuvo pérdidas de US$18 millones, ya que los transportistas hacían paros por las amenazas y dejaban a miles de personas sin medio de movilidad.

Las bandas operan de diversas formas: una es adueñándose de calles y pidiéndole a los negocios $10 por semana, mientras que a los transportistas, por ejemplo, les piden esa cifra diariamente.

Para Rodríguez es un fenómeno bastante preocupante en este momento en todo el país, donde las acciones de seguridad pública no han tenido el efecto deseado.

De hecho, las encuestas muestran que el principal fracaso del presidente de El Salvador, Mauricio Funes, es el tema de la seguridad.

Contenido relacionado

Vínculos

El contenido de las páginas externas no es responsabilidad de la BBC.