Colombia: encuestas en el centro del debate

Carteles electorales en Colombia.
Image caption Las firmas encuestadoras niegan que cometieran errores.

Los resultados de la primera vuelta de las elecciones presidenciales del domingo pasado en Colombia pusieron en el centro del debate a las encuestas pre electorales y generaron muchas preguntas sobre los cambios de intención de voto al final de una campaña.

Todo se debe a que, a pesar del empate técnico entre Juan Manuel Santos y Antanas Mockus que mostraban las encuestas hechas antes de las votaciones, la realidad fue completamente distinta, ya que el primero aventajó en 25 puntos porcentuales al segundo.

"Las grandes derrotadas son las firmas encuestadoras. Esto no puede seguir así", se quejó Germán Vargas Lleras, candidato de Cambio Radical, quien ocupó el tercer lugar en las votaciones, pese a que los sondeos lo ubicaban en el quinto o sexto puesto.

¿Qué pasó?, les preguntó BBC Mundo a expertos en comunicación política y a conocidos encuestadores colombianos.

El analista Álvaro Forero estima que Santos ganó diez puntos en la última semana, mientras que Mockus perdió 15 puntos, que se fueron a los electores de Cambio Radical, el Polo Democrático Alternativo y el Partido Liberal.

"Diez días antes –que es hasta cuando la ley nos permite hacer encuestas- había un empate técnico. Y cuando esto existe, los candidatos se esfuerzan por desempatar y puede suceder cualquier cosa, como en efecto sucedió", responde Napoleón Franco, director de la firma Ipsos Napoleón Franco.

Foto sin foco

El experto admite que la foto que tomaron las cuatro principales firmas encuestadoras de Colombia "perdió el foco" en la última semana, cuando las maquinarias políticas se emplearon a fondo.

Y Jorge Londoño, director de la firma Invamer Colombia, reconoce que la última foto que tomaron las encuestadoras "estaba trasnochada".

Franco se queja de que la ley restrinja las encuestas en vísperas de las elecciones, pero permita que haya publicidad política y debates televisivos entre los candidatos.

"No puede ser que nos prohíban hacer encuestas, pero la campaña siga", declara Franco a BBC Mundo y admite que las muestras en las que se están consultando las intenciones de votos tienen "subregistradas algunas regiones rurales y las votaciones en el exterior".

Sin embargo, Jorge Londoño le dice a BBC Mundo que las zonas rurales y el exterior "no representan más del 3% del total de votos".

Cambio en la intención de voto

"Indudablemente, buena parte de los cambios en los resultados se generaron en la intención de voto, pero no por problemas en la muestra", señala.

Image caption El "voto de opinión", es decir, el de quienes no militan en los partidos, no tuvo el peso esperado, según los expertos.

Según Londoño, esos cambios se deben "al conjunto de declaraciones hechas por Mockus, que le restaron votos uribistas".

La profesora Catalina Montoya, una experta en comunicación política de la Universidad Javeriana de Bogotá, considera que temas como las relaciones con Venezuela o con Ecuador pudieron incidir en un electorado "que no vio a Mockus como un líder fuerte".

Y añade que Mockus dependía mucho del llamado "voto de opinión", llamado así por contraposición al voto clientelista y al de los militantes de un partido. "Mientras el voto de opinión es muy urbano, en las regiones subsisten las viejas prácticas de hacer política", explica.

Según Montoya, Mockus también dependía mucho del apoyo de los jóvenes "y es posible que muchos de ellos –pese a apoyarlo- tuvieran sus cédulas registradas en lugares distintos y no hayan podido votar".

Lo cierto es que, aparte de la polémica sobre las encuestas, los resultados del domingo pasado les plantean dos retos a Santos y a Mockus. Al primero, conservar lo conseguido e incluso aumentarlo y al segundo darle la vuelta a un electorado que pareció abandonarlo después del entusiasmo que había despertado.

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