Dos extremos unidos contra el trabajo esclavo

Cuando se habla de talleres textiles clandestinos y trabajadores explotados por grandes marcas indumentarias, se suele pensar en los países del sudeste asiático, donde el problema del trabajo esclavo es endémico.

Image caption Las cooperativas están formadas por costureros que dejaron de trabajar en condiciones de esclavitud.

Sin embargo el abuso de mujeres, hombres y niños en fábricas insalubres, donde se trabaja de más y se cobra muy poco, muchas veces en condiciones infrahumanas, es también un problema que crece en América Latina.

Para crear conciencia sobre la explotación laboral en el mundo, dos cooperativas en dos puntos opuestos del planeta se pusieron de acuerdo para lanzar este viernes una línea de camisetas, hechas por trabajadores que lograron poner fin a su calvario.

La marca de la indumentaria, creada conjuntamente en Tailandia y en Argentina, lleva el nombre "No-chains" (sin cadenas), y consiste en seis modelos de camisetas, con diseños creados a partir de un concurso internacional.

Sus creadores son la cooperativa Dignity Returns (Vuelve la Dignidad), de Bangkok, y la cooperativa La Alameda, de Buenos Aires.

Dignity Returns fue formada por trabajadores textiles explotados que a partir del cierre de su fábrica, en 2003, lograron recuperar el taller y volver a producir, en condiciones justas.

En tanto, La Alameda nació tras la crisis económica argentina de 2001, primero como una asamblea vecinal y luego como una cooperativa de costureros -también abusados- que se unieron para crear una marca de indumentaria propia: Mundo Alameda.

Dos experiencias, un mensaje

La responsable argentina del proyecto, Tamara Rosenberg, explicó a BBC Mundo cómo surgió la idea de crear un producto común.

Image caption Las camisetas se venderán principalmente a través de internet.

"Durante una conferencia de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en Perú, en 2008, nos enteramos que Dignity Returns había logrado recuperar una fábrica textil y estaba produciendo ropa con las mismas consignas que teníamos nosotros: decisiones democráticas y ganancias equitativas", señaló.

Un segundo encuentro en Asia, al año siguiente, dio pie a la iniciativa.

En total, unos 30 costureros en Tailandia y cerca de 20 en Argentina trabajaron para lanzar las nuevas prendas, que se pondrán a la venta principalmente a través de Internet, por el sitio nochains.org.

La mayoría de quienes fabrican la ropa tienen algo en común: son extranjeros.

"Es algo sobre lo que también queremos llamar la atención", señaló Rosenberg, indicando que la mayoría de los trabajadores textiles explotados en el mundo provienen de otros países, muchas veces de regiones limítrofes más pobres.

Dignidad

Es el caso de Olga Cruz, una de las costureras de La Alameda, que habló con BBC Mundo sobre su experiencia en el proyecto.

Image caption La mayoría de los trabajadores explotados son extranjeros.

La joven llegó de Bolivia hace 12 años y vivió en un taller clandestino, hasta que en 2001 se enteró de la asamblea, ya que comenzó a llevar a sus dos hijos a un comedor comunitario creado por el grupo vecinal.

Cruz no era la única en esa situación. Muy pronto los coordinadores de la asamblea se dieron cuenta de que en su barrio de Parque Avellaneda, en el oeste de Buenos Aires, había muchos trabajadores bolivianos explotados.

Fue así que en 2004 surgió la idea de formar la cooperativa, que tres años después lanzó su primera línea de camisetas.

"¡No puedo creer lo que logramos!", señaló Cruz emocionada, a pocas horas del lanzamiento de su segunda marca.

"Ya tenemos listas entre 500 y 600 remeras, y tenemos la esperanza de que esto genere conciencia sobre el trabajo esclavo", dijo a este medio.

Para ella, es importante que el público comprenda que "una prenda de ropa barata muchas veces conlleva un costo humano muy alto".

Pero además, también desea que este proyecto ayude a que muchos de sus compatriotas, que son esclavizados en talleres clandestinos, comprendan que "hay otra manera más digna de trabajar".

Talleres clandestinos

El jueves la policía argentina allanó ocho talleres clandestinos en el partido de La Matanza, en la provincia de Buenos Aires, y liberó a 14 personas que vivían allí en condiciones infrahumanas, según detalló la prensa local.

La mayoría de los liberados eran indocumentados de origen boliviano y peruano.

Los operativos, que generaron incidentes de violencia con vecinos de la zona, llevaron a la detención de unas 20 personas.

Según la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria (CIAI), cerca de la mitad de los 165 mil trabajadores que emplea la cadena textil trabaja en condiciones de "esclavitud", informó el diario Clarín.

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